Juan Jiménez Mayor: ¿Ministro de Justicia o mayordomo?

Tuve la oportunidad, gracias a la empresa editorial en donde actualmente laboro, de entrevistar hace algunos meses a Juan Jiménez Mayor, actual Ministro de Justicia de nuestro país. No puedo mentirles, la imagen que el jurista me dejó fue francamente positiva. En el ambiente académico, tan reducido en nuestro medio, todos conocían de los méritos profesionales de este abogado, de su trayectoria puesta al servicio de la defensa de los derechos humanos y de su interés por los temas vinculados a la reforma de la administración de justicia. Luego de casi hora y media de conversación, no me cabían dudas, este ministro contaba con todos los méritos y credenciales para llevar adelante una gran gestión. Para ese entonces, nada podía hacernos presagiar lo problemático que sería para este señor toparse en el camino con la figura de Antauro Humala, hermano del Presidente de la República.

El día de ayer, el Perú fue testigo del esfuerzo desplegado por este noble caballero, torpemente flanqueado por el jefe del INPE (Instituto Nacional Penitenciario), José Pérez Guadalupe, a la hora de dar explicaciones ante el Congreso por la decisión de su cartera de trasladar a Antauro Humala del penal de Piedras Gordas (el de mayor seguridad en el país) al penal de Virgen de la Merced, en Chorrillos. Las explicaciones fueron absurdas, confusas, hasta torpes diría yo. Luego de casi cuatro horas en el Parlamento, la representación nacional quedó con más dudas que certezas, y según aseguran algunos medios de comunicación, ya se cocina en el Hemiciclo, un pliego interpelatorio para el actual titular del sector justicia.

El asunto huele mal desde un inicio, el último destape periodístico en torno a este caso terminó por coronar una cadena ininterrumpida de hechos que evidencian los privilegios de los cuales goza Antauro Humala en prisión. Primero fueron los videos en los cuales se lo veía al interior del penal de Piedras Gordas sosteniendo reuniones en horarios no previstos por la normativa penitenciaria. Luego, las fotos, audios y videos que fueron tomados en el marco de una entrevista que este concediera de manera clandestina desde el mencionado centro de reclusión. Posteriormente, llegaron las fiestas de fin de año y con ellas los permisos de salida. Una súbita afección a su salud, nunca tan oportuna, le permitió al hermano del Presidente pasar las fiestas de diciembre al lado de su familia, amigos, y compañera. Hasta ahora no se sabe a ciencia cierta, dónde estuvo o qué hizo durante ese tiempo. El escándalo duró unos pocos días, y la llegada del nuevo año terminó por sepultar el tema Antauro, para felicidad del Presidente y tranquilidad del golpeado señor ministro.

Pero como ya es costumbre en nuestro medio, y como para demostrar que el abuso del poder forma parte del ADN de nuestros políticos, los peruanos hemos presenciado cómo el “criminal Antauro”, sentenciado por el asesinato de cuatro policías en el “andahuaylazo”, hace gala de su poder, de su cercanía a quien en este momento viste la banda presidencial, para burlarse de todos nosotros, para mofarse del sistema de administración de justicia, para dejarle en claro a los peruanos y peruanas, que en nuestro país uno puede asesinar, matar, quitarle la vida a cuatro inocentes policías, y recibir como recompensa una y mil gollerías siempre que uno sea hermano del Jefe de Estado. En otras palabras, mientras el gobierno se rasga las vestiduras por el caso Chavín de Huantar, y las autoridades salen a los medios a decir que defenderán hasta las últimas consecuencias a los policías y militares que combatieron a la subversión, este mismo gobierno, este mismo Ministro de Justicia, este mismo Presidente, no tienen mayores reparos, en tratar con guantes blancos y llenar de privilegios a quien tiene las manos manchadas de sangre y a quien nunca ha demostrado ningún tipo de arrepentimiento por sus crímenes cometidos. Nada más incoherente, nada más inmoral.

Ahora bien, si el hecho en sí mismo nos subleva, si la prepotencia de Antauro genera tanto rechazo, si la testarudez de los “Humala” nos sacó de nuestras casillas, mucho peor es el sentimiento que en todos ha dejado la burda manera cómo este gobierno ha tratado de tapar el escándalo, justificar su canallada, defender su autoritarismo. Canallas habrá y estarán presentes en todos los gobiernos, advenedizos y arribistas como los “Humala”, los “Toledo”, los “Fujimori”, los “García”, pululan al lado de nuestros gobernantes desde los inicios de nuestra república. Todos ellos ya no nos indignan, ellos ya no nos sorprenden, los que realmente motivan nuestro repudio y nuestra censura son los funcionarios medrosos y cómplices que se prestan al encubrimiento, las autoridades viles que por algunos meses más en el cargo olvidan los principios que una vez dijeron defender, los ministros y directores de instituciones que prefieren el escarnio popular y el ridículo público por cinco minutos más al lado del político poderoso.

El ministro salió al frente, y sin mayor rubor nos dijo que el traslado fue ordenado por razones estrictas de seguridad, que la vida e integridad del “Humala asesino” (Antauro para los malpensados) y de sus familiares que concurren a visitarlo corrían peligro, que todo ello ha sido fielmente documentado en un informe de inteligencia que llegó a su despacho. Pues bien, si ello es así, por qué no nos responde algunas preguntas, por qué no nos dice cómo pueden existir problemas de seguridad en Piedras Gordas, si tal y como ellos mismos han señalado, se trata de la cárcel más segura del Perú. Y si fuera cierto que los problemas de seguridad son verdaderos, dónde está el informe de inteligencia que así lo señala. Muy sencillo, ese informe no existe, al menos eso parece, pues de no ser así, estoy seguro que el propio ministro lo hubiera exhibido como una prueba de su honestidad y corrección.

Por un minuto no pensemos mal, imaginemos que existen indicios razonables sobre posibles atentados en contra del “Humala homicida”, si ello es así, por qué deciden trasladarlo a un centro de reclusión recién inaugurado (hace menos de un mes) cuya seguridad no ha sido objetivamente corroborada, por qué enviar a este asesino a un centro de reclusión previsto únicamente para militares condenados por delitos de función. Las preguntas son oportunas y válidas ya que Antauro, el asesino de cuatro policías, eso es algo que no debemos olvidar, no es militar en actividad, tampoco fue condenado por los tribunales castrenses, tampoco ha sido sentenciado por incurrir en algún delito de función. Digámoslo en voz alta y sin musitar, Antauro les arrebató la vida a cuatro personas, Antauro quiso propiciar la caída de un gobierno democráticamente elegido, como fue el de Alejandro Toledo, y en este violento afán, acabó con la existencia de cuatro padres, cuatro hijos, cuatro hermanos, cuatro efectivos policiales, a los cuales este gobierno dijo alguna vez respetar y valorar.

Pero si el ministro de Justicia y el jefe del INPE mienten sin pudor, del otro lado, en el Parlamento, las cosas no son mejores. Si ya en el tema del “programa de gestores” (ese sinsentido que en pocos días le terminó costando al país varios miles de soles y cuya evaluación corrió a cargo del primo hermano de Nadine Heredia), en este caso la conducta de los congresistas oficialistas ha sido igual de indigna y rastrera. Encubren, defienden, justifican, blindan, apoyan cuanta bravuconada venga desde Palacio de Gobierno, más cuando de lo que se trata es de quedar bien con Ollanta Humala, a quien la mayoría de ellos le deben el haber salido del anonimato vitalicio.

Señalemos las cosas con claridad, desenmascaremos a los fariseos, no nos escudemos en la acusación general y temerosa. Para muestra un botón. Los congresistas nacionalistas, en la persona de Fredy Otárola, salieron a los medios a decirnos que el Presidente de la República no conocía de la decisión del ministerio de Justicia de trasladar a otro penal al hermano homicida. Falso. Nada más falso que eso. Estos señores se han acostumbrado tanto a mentir y a deformar la realidad con sus tretas y ardides, torpes e inútiles todos, que al parecer ya no son capaces de diferenciar entre el mundo real y la ficción que ellos suelen construir con el único afán de hacernos creer que el Presidente es un ser virtuoso e infalible. Ayer mismo, el propio señor ministro de Justicia, le dijo al país entero que Ollanta Humala conocía de todo esto, que el Presidente estuvo siempre informado, y tácitamente, que todo se hizo con su total conocimiento y respaldo. Entonces, no nos vengan a decir ahora que a Ollanta Humala lo han sorprendido, no nos vengan a decir, así como hizo el fujimorismo con Montesinos, que todo lo bueno que ocurre en el Perú es obra de Ollanta, y todo lo malo es responsabilidad de sus ministros y asesores que no pierden oportunidad de traicionarlo.

¿Por qué el gobierno actúa así? ¿Por qué Ollanta Humala actúa así? La respuesta es muy sencilla. Tanto Ollanta, como otros que lo han sucedido, unos más que otros, creen que la Presidencia de la República es un cargo que los convierte en seres extraordinarios y omnipotentes que están más allá del bien y del mal, y que les permite quebrar todo el orden institucional establecido. Dicho de otro modo, Ollanta Humala cree, como en su momento lo creyó Velasco Alvarado, que puede hacer y deshacer en el gobierno a su antojo, como si el Perú fuese una selva virgen, cuyo cacique, él se siente así, es el patrón mayor, y en donde su sola voluntad, o la de su esposa (la que coloca a primos hermanos a trabajar en el Congreso sin mayores méritos que llevar el apellido Heredia) se convierten en ley por más afiebradas y por muy bajos que sean los motivos o razones que inspiran dichas órdenes.

Lo que no podemos dejar de manifestar y poner en evidencia en esta oportunidad, es también esta doble moral de la cual hacen gala algunos sectores de la prensa y de la sociedad civil, quienes de un tiempo a esta parte, han pasado de ser los adalides de la legalidad y la decencia a defensores de la arbitrariedad y la barbarie. Seamos honestos y justos, me pregunto qué hubieran dicho diarios como “La República”, “La Primera”, y todos aquellos medios que apoyaron a Humala durante la campaña, si los beneficios y privilegios los hubiera recibido el asesino Alberto Fujimori, y no el asesino Antauro Humala, como ocurre en este gobierno. Cuanto sinsabor me deja el comportamiento de este sector del periodismo, que una vez más vuelve a demostrar que en el Perú los medios nunca defienden principios sino puros y triviales intereses comerciales y económicos. Esa misma imagen me deja las Ong¨s autoproclamadas defensoras de la ética pública y el Estado de Derecho. Dónde están estos grandes señores y señoras que cuando se trata de criticar a las dictaduras de derechas están en primera fila, pero que cuando se trata de controlar y fiscalizar a uno de los suyos muestran su verdadero rostro, callando en todos los idiomas y asumiendo una actitud absolutamente cómplice.

El caso Antauro Humala va más allá del trato preferencial que un criminal recibe en nuestro país cuando goza de poder económico o político, cuando tiene a un pariente influyente como el Presidente de la República, nada menos. Este caso pone al descubierto el tinte autoritario y antidemocrático de un gobierno que no cree en las instituciones, que no respeta el Estado de Derecho, que cree que la legalidad es un estorbo, y que no enmendará el rumbo mientras tenga su 60% de aprobación, mientras la oposición siga sin controlar y fiscalizar su actuación, mientras los medios, la gran prensa, la que lo apoyó y criticó, sigan jugando a su favor bajo el argumento “lo hacemos por la gobernabilidad, y para no espantar a las inversiones”. Cuidado, estamos volviendo a ver la misma película de siempre, y algunos no quieren darse cuenta de ello, parlamentarios convertidos en payasos, ministros convertidos en hazmerreír. A propósito, señor ministro de Justicia: ¿Cuándo decidió convertirse usted en el mayordomo de Antauro Humala? Vamos ministro, todos sabemos que usted no necesita este cargo. Usted es un tipo honorable, de eso no tengo dudas. Renuncie y recupere su prestigio.

Rafael Rodríguez Campos

De como la CIA ordenó el golpe de estado contra Chile

“…Estamos haciendo nuestro mayor esfuerzo encubierto para reducir la chance de que Chile sea el primer país americano en elegir como Presidente a un marxista declarado…”  

Secretario de Estado Dean Ruck reportando a la Casa Blanca

La hitoria nunca fué secreta, sin embargo EE.UU. trato de ocultar por todos los medios la información de que su maquinaria conspirativa favorita (La CIA) estaba detrás del golpe estado a Allende.

El siguiente es un télex que la oficina central de la CIA envió a Santiago el 16 de octubre, al día siguiente de esa reunión en la Casa Blanca. Está firmado por Thomas Karamessines y dirigido al jefe local, Henry Hecksher. Y dice textualmente:

Langley, 16 de octubre de 1970
Sr. Henry Hecksher
Embajada de los Estados Unidos en Santiago de Chile:

  1. La política del Track Two, sus objetivos y acciones se analizaron al más alto nivel del USG (gobierno de los Estados Unidos) la tarde del 15 de octubre. Las conclusiones siguientes serán su guía operativa.
  2. La política firme y continuada es que Allende sea derrocado por un golpe. Sería muy preferible que esto ocurra antes del 24 de octubre, pero los esfuerzos en ese sentido proseguirán vigorosamente después de esa fecha. Tenemos que seguir generando una presión máxima hacia este fin, utilizando todos los recursos adecuados. Es imperativo que estas acciones se realicen clandestinamente y en condiciones de seguridad para que el USG (gobierno de los Estados Unidos) y la mano norteamericana permanezcan bien ocultos. Aunque esto nos impone un alto grado de selectividad al establecer contactos militares y nos dicta que dichos contactos deben hacerse de la manera más segura posible, no excluye los contactos como el descrito en Santiago 544 que fue una jugada magistral. (Nota: no se ha desclasificado el mensaje numerado como “Santiago 544”, por lo que aún no podemos enterarnos de a qué llegada magistral se refiere)
  3. Al cabo de un estudio sumamente minucioso, se decidió que un intento de golpe efectuado por Viaux solo, con las fuerzas de que ahora dispone, fracasaría. Por lo tanto, sería contraproducente para nuestros objetivos de (tachado). Se decidió que la CIA curse un mensaje a Viaux previniéndole de una acción precipitada. Nuestro mensaje, en síntesis, debe decir: “Hemos revisado sus planes, y basándonos en nuestra información y la de usted, hemos llegado a la conclusión de que su plan de golpe en este momento no puede tener éxito. Su fracaso puede reducir sus posibilidades para el futuro. Preserve sus fuerzas. Estaremos en contacto. Llegará el momento en que usted junto a todos sus amigos puedan hacer algo. Seguirá contando con nuestro apoyo”. Se le ruega que transmita el mensaje a Viaux esencialmente en estos mismos términos.  Nuestros objetivos son los siguientes: A) Informarle de nuestra opinión y disuadirle de que actúe solo; B) Seguir animándolo para que amplíe su plan; C) Impulsarlo a que sume sus fuerzas con otros golpistas para actuar en conjunto antes o después del 24 de octubre (N.B. seis máscaras de gas y seis granadas de gas lacrimógeno están siendo enviadas a Santiago por correo especial (tachado) ETD Washington, a las 11 horas del 16 de octubre)
  4. Hay un gran y continuo interés por las actividades de Tirado, Canales, Valenzuela y otros, y les deseamos mucha suerte.
  5. Lo que antecede es su guía de actuación. Ninguna otra directriz política que pueda recibir de (tachado, pero se puede inferir “Departamento de Estado”) o de su máximo representante en Santiago ( el embajador), debe desviarle de su camino.
  6. Por favor, analice todas sus actuales y posibles nuevas actividades para incluir propaganda, operaciones negras, labores de inteligencia o desinformación, contactos personales o cualquier otra acción que se le ocurra que le permita continuar presionado para conseguir nuestro objetivo (tachado) de manera segura.

Thomas Karamessines
Director Adjunto de Planificación de la CIA

El Objetivo era claro: actuar antes del 24 de octubre, día en el que Congreso chileno debía ratificar a Salvador Allende como Presidente.

Con esta orden, la CIA en Santiago siguió adelante. Según confesó su propio director Richard Helms en sus memorias.

Pocos días después, el 17 de novienbre de 1970, Kissiger hizo otro resumen para el Presidente Nixon, donde delineó los cinco puntos clave de la guerra “encubierta” contra el Presidente Allende. También está marcado como Top secret/Sesitive/Eyesonly. Escribio Kissiger:

  1. Acción política para dividir y debilitar la coalisión de Allende.
  2. mantener y ampliar contactos con militares chilenos.
  3. Ofreces apoyo a grupos y partidos políticos opositores no marxistas.
  4. Ayudar a ciertos periódicos y utilizar otros medios de comunicación en Chile que puedan criticar al gobierno de Allende.
  5. Utilizar medios de comunicación seleccionados (en América Latina, Europa y otras partes) para destacar la subversión del proceso democrático de parte de Allende y la intervención de Cuba y la Unión Soviética en Chile.

Firmado: Henry Kissiger.

Como se podrá notar, la sentencia ya estaba escrita. Allende tenía que dejar el poder. El operativo estaba en marcha y la derecha chilena junto a la CIA decidirían el futuro sangriento de Chile.

Fuente:  Patricia Verdugo: Allende: “Como la Casa Blanca Provocó su Muerte”

El encuentro entre Borges y Neruda

Se encontraron en 1927. A comienzos de julio,cuando Neruda, de paso por Buenos Aires, se dirigía a Rangun para hacerse cargo del Consulado de Chile. El diálogo resultó disparatado y lógico al mismo tiempo. Eran dos jóvenes poetas ya consagrados a nivel local, de países colindantes, pertenecientes a una misma generación. Existía entre ambos cierto paralelismo y coetaneidad. Lanzaron en 1923 su primer libro de poemas. Neruda, Crepusculario, y Borges, Fervor de Buenos Aires. Después en 1924 el chileno publicó Veinte poemas de amor y una Canción Desesperada y en 1925 Tentativa del hombre infinito; Borges, por su parte, ese mismo año dio a conocer su Luna de Enfrente y los ensayos de Inquisiciones y al siguiente El tamaño de mi esperanza. Simultáneamente Neruda publicó una novela breve, El habitante y la esperanza y Anillos, prosa poética en colaboración con Tomás Lago.

En aquel tiempo Neruda estaba escribiendo los primeros poemas de Residencia en la Tierra. Borges, cinco años mayor, era ya una figura visible en los círculos literarios porteños como poeta, ensayista. crítico y colaborador de revistas. Recordó dicho encuentro cuarenta y un años más tarde en una entrevista con Richard Burgin.

Lo he visto una vez -dijo. Y ambos éramos muy jóvenes entonces. Hablamos de la lengua española. Llegamos a la conclusión de que no se podía hacer nada con ella, porque era una lengua torpe, y yo dije que esa era la razón por la que nadie había logrado nada de ella y contestó: ‘Bueno, claro, no existe la literatura española, ¿verdad? Y yo dije: ‘Claro que no’ Y seguimos hablando así. En fin, una especie de broma. (40)

En otra ocasión Borges vuelve a la misma reminiscencia: “En ese tiempo ambos estábamos influídos por Whitman y yo dije bromeando en parte:  ’creo que no se puede hacer nada con el español”.  Neruda asintió pero decidimos que era muy tarde para escribir nuestros versos en inglés. Tenemos que tratar de hacerlo mejor en una lengua de segunda categoría”.  La anécdota sugiere el aire frívolo que caracterizó la charla. Cada uno quería asombrar al otro. Jugaban a la provocación. A propósito de escribir en otro idioma Borges publicó dos poemas en inglés en 1924. Neruda ninguno, ni antes ni entonces ni después, aunque sí tradujo unos pocos. Y Borges optó más tarde de preferencia por la prosa y forjó con ella una de las escrituras literarias originales en lengua española y no en la inglesa, aunque algunos bien o mal intencionados sostengan que ella está influida por escritores británicos del siglo XIX. Antes de embarcarse rumbo al Asia Neruda puso en manos de Borges un ejemplar de su tercer libro, Tentativa del Hombre Infinito con la siguiente dedicatoria: “A Jorge Luis Borges, su compañero Pablo Neruda. Buenos Aires, 1927″. Este ejemplar fue conservado. Al verlo cuatro décadas después Richard Burgin concluyó que aunque le faltaba la tapa su texto estaba intacto. Lo consideró un tributo secreto de Borges a su colega chileno.

La opinión de Borges sobre Neruda es dual. “Pienso que es un buen poeta -le expresa a Burgin-, un poeta muy bueno. No le admiro como hombre, me parece un hombre mezquino”.

-¿Por qué dice eso?

-Bueno, escribió un libro -tal vez yo esté siendo político ahora-, escribió un libro sobre los tiranos de Sudamérica. y dedicó varias estrofas a los Estados Unidos. Pero él sabía que todo eso es mentira. Y ni siquiera dijo una palabra contra Perón. Porque él tenía un pleito en Buenos Aires, eso lo he sabido después, y no quería arriesgar nada. Y así, mientras que se suponía que estaba escribiendo en el colmo de la indignación, lleno de noble decir, no dedicó ni un solo apelativo a Perón. Y él estaba casado con una mujer argentina, sabía muy bien que muchos de sus amigos estaban en la cárcel. Sabía todo lo que estaba ocurriendo en nuestro país y sin embargo no abrió la boca ni una sola vez.
Al mismo tiempo habla contra los Estados Unidos, sabien- que todo lo que decía era mentira, ¿no? Pero, claro, eso no tiene que ver con la calidad de su poesía. Neruda es un buen poeta, un gran poeta. Y cuando aquel hombre (Miguel Ángel Asturias) ganó el Premio Nobel, yo dije que deberían haber dado a Neruda… (41)

¿Neruda mezquino? Nunca conocimos un hombre más mano abierta, un invitador más frecuente y cálido, más dador en vida de sus tesoros bibliográficos y de sus célebres colecciones de caracoles y mariposas, para que se conviertieran en patrimonio público. En Canto General dispuso que su casa de Isla Negra sirviera como lugar de reposo para trabajadores. Poco antes de morir comenzó a levantar Cantalao, un pueblo donde artistas, poetas puderan crear su obra. Alguien calificó este proyecto como generosiad ingenua. Pero mezquindad no.

Borges repitió que Neruda era un buen poeta, pero un mal hombre. ¿Mal hombre? ¿Por qué? ¿Qué concepto tiene Borges de la buena o la mala hombría? ¿Cuál es el libro que Neruda escribe sobre los tiranos de América Latina con varias estrofas contra Estados Unidos? Canto General es algo más, mucho más. ¿Incitación al nixonicidio y alabanza de la Revolución Chilena? Es muy posterior. ¿Cuáles son las mentiras sobre Estados Unidos? ¿O lo condena porque critica aspectos de su política? ¿Borges leyó en Canto General “Que despierte el leñador”, matizada visión nerudiana del coloso de dos rostros? Está claro que ambos escritores tuvieron concepciones muy diversas sobre el hombre, la literatura y la sociedad. El joven de veinticuatro años escribe desde Oriente a su amigo el cuentista argentino Héctor Eandi exponiendo su opinión de aquel momento y su diferencia casi visceral con Borges. El tono nerudiano es muy distinto del que emplea Borges. Aunque discrepan radicalmente en muchos aspectos no quiere pelear y no oculta su admiración. Conversando con Burgin en 1969 Borges agrega que Neruda lo eludió en una visita que hizo a Chile. “Se fue de vacaciones durante los tres o cuatro días en que yo estuve y así no hubo ocasión de vernos. Creo que obró de manera adecuada, ¿no? Porque sabía que la gente lo enfrentaría conmigo, ¿no? Me refiero a que yo era un poeta argentino, él un poeta chileno; él junto a los comunistas, y yo contra ellos. Así que me pareció que se comportaba sabiamente al evitar un encuentro que podía ser bastante incómodo para ambos”.

Cuando a fines de 1970 el chileno pasó por Buenos Aires para asumir la embajada de Francia envió un telegrama al hombre que llamó “el más grande poeta argentino”. Borges, para desencanto de algunos de sus amigos, rehusó ver a Neruda, “Por supuesto -explicó- no puedo ver al embajador de un gobierno comunista”. Se comenta que en 1971 la discusión final del jurado del Premio Nobel se redujo a dos candidatos, Pablo Neruda y Jorge Luis Borges. Alguien informó que la decisión favoreció a Neruda por el margen de un voto. Borges celebró el veredicto. Mandó un cable de felicitaciones a Neruda y ante la prensa habló elogiosamente de él. Nunca más volverían a comunicarse.

Siempre adicto al vicio brillante de la paradoja Borges aclara que no le gusta el Neruda sentimental, pero estima que una fe profesada por el chileno y que Borges repudia, el comunismo, lo convirtió en un gran poeta.”Cuando Neruda escribió Una Canción Desesperada y Versos de Amor, era un poeta bastante módico… Pero cuando se sintió arrebatado por sus opiniones, escribio Carta a Stalingrado (los títulos de libros y poemas de Neruda los cita incorrectamente).

En una de las últimas entrevistas a Neruda, publicada en agosto de 1973 por la revista Crisis (Buenos Aires), realizada por su biógrafa y amiga del alma, a quien llama “comadre”, Margarita Aguirre, conversan largamente sobre el tema.

Hay que pensar -dice Neruda-, cuando se habla de Borges, que es natural que a uno no pueda satisfacerle jamás una actitud tan probadamente, tan empeñosa y cultivadamente reaccionaria como la de él… Pero en este mismo momento, a pesar de sentirme y ser antípoda de sus ideas, yo proclamo y pido que se conduzacn todos con el mayor respeto hacia un intelectual que es verdaderamente un honor para nuestro idioma. (42)

Cuando Rita Guibert interroga a Neruda sobre su diferendo con Borges contesta: “este supuesto antagonismo no es fundamental. Tal vez hay una diferencia intelectual y cultural en nuestra orientación. Seguramente podemos pelearnos en paz”. Al preguntarle su opinión sobre la obra de Borges, Neruda manifiesta:

Es un gran escritor a Dios gracias. Todos los que hablan español están muy orgullosos de que Borges exista y los latinoamericanos en particular porque antesde Borges teníamos muy pocos escritores comparables con los autores europeos. Hemos tenido grandes escritores, pero uno universal, como Borges, es una rareza en nuestros paises. Es uno de los primeros. No puedo decir si es el más grande y sólo espero que pueda haber uncentenar de otros que lo superen pero en todo caso él ha hecho el quiebre y ha atraído la atención y la curiosidadintelectual de Europa hacia nuestros países. Eso es todo lo que puedo decir. Pero pelear con Borges eso nunca lo haré. Si él piensa como un dinosaurio eso no tienen nada que ver con mi pensamiento. No entiende o que está sucediendo en el mundo moderno y cree que yo tampoco lo entiendo.Por lo tanto, estamos de acuerdo. (43)

Notas

(40) Burgin, Richard. Conversaciones con Jorge Luis Borges.
(41) Ibid.
(42) La Maga, Buenos Aires, Nº 15
(43) Rodríguez Monegal, Emir. Borges Una biografía literaria.

 

Fuente: http://www.letras.s5.com/neruda0111037.htm

¿Es Lima una sociedad enferma de machismo?

Esa es la pregunta que intenta absolver la doctora Raquel Hurtado La Rosa en su libro titulado “Caracol de Piedra”. Esta publicación, elaborada y redactada con profunda rigurosidad, tiene por finalidad hacer visible el problema del género en nuestra sociedad, a partir del reconocimiento de un sin número de estereotipos sociales que definen la manera de ser mujer u hombre en nuestro medio. Ello conlleva a reconocer y redefinir el problema de la masculinidad, además de hacer visible la situación de subordinación y desventaja de las mujeres en nuestro país.

Luego de revisar los datos recogidos a nivel de campo, del análisis de las opiniones de los entrevistados y de la sistematización de la información hecha por la autora, el lector, cualquiera que sea su profesión, oficio o actividad, llega a una sola conclusión: En nuestra sociedad, los hombres de Lima Metropolitana son todavía profundamente machistas. A continuación haré algunas referencias y apuntes que no dejan dudas sobre la veracidad de lo antes afirmado.

La mayoría de los entrevistados reconoce la importancia de la participación de la mujer en el espacio público y privado. La mayoría reconoce la necesidad de brindar a la mujer el mismo número de oportunidades laborales y académicas de las cuales goza el hombre. Todos o casi todos, reconocen que tanto la mujer como el hombre tienen los mismos derechos y responsabilidades.

Sin embargo, al ser preguntados por los roles que ellos asumen o si asumirían roles domésticos al interior de su hogar, la respuesta cambia. La mayoría señala que ello se justifica siempre que la mujer trabaje fuera del hogar, lo cual supone una desvalorización de la mujer ama de casa. Asimismo, esta justificación se consolida si la mujer gana más que el hombre, ello es así pues si ella es quien trae más dinero al hogar es justo que el hombre asuma la carga doméstica. No obstante ello, otro importante grupo de hombres señaló que solo asumiría estos roles en situaciones excepcionales: Cuando la mujer enferma o cuando ellos se quedan sin trabajo. Es decir, para un número importante de hombres solo se asumen roles domésticos cuando ellos están en incapacidad de cumplir con el rol que la sociedad les impone, ¿Cuál es ese rol? No es otro que la del hombre proveedor, el hombre capaz de solventar solo a su familia, el hombre exitoso, el hombre que cuenta con el dinero suficiente para sacar adelante a los suyos, la típica figura prehistórica del hombre visto como cazador, proveedor, protector. En otras palabras, a los limeños les cuesta abandonar la figura del “súper macho fuerte”.

Consultados sobre el supuesto en el cual la mujer es quien recibe un mejor salario que el hombre. La mayoría reconoce las ventajas que ello trae consigo para la economía familiar. Sin embargo, otro importante grupo señala que este supuesto puede originar otro tipo de problemas. Varios de los entrevistados ven en la mujer a una virtual competidora, muchos de ellos creen que si la mujer gana más que el hombre adquirirá un mayor poder al interior del hogar, hecho que sin lugar a dudas ocasionará problemas, dado que esta podrá discutir o desconocer las órdenes del hombre, y ello es desventajoso pues menoscaba la figura del marido o esposo como “Jefe del hogar”. Es decir, una vez más, asoma el machismo, el hombre asume que la posición y autoridad que tiene en casa depende del dinero que él lleva al hogar, basa su posición al interior de la familia en su capacidad para proveer y satisfacer las necesidades materiales de los suyos, desconoce que el respeto que la mujer o los hijos sienten hacia él se construye a partir de otro tipo de factores, como el cariño, el afecto, la responsabilidad o el respeto que él día a día les profesa.

Consultados sobre qué opinan de la violencia familiar. La mayoría de ellos reconoce la existencia de la misma al interior de la familia peruana. Incluso brindan datos sobre la misma, señalan que en la mayoría de los casos la violencia se asocia al consumo de drogas o alcohol. Asimismo, señalan que las razones se deben a problemas económicos, diferencias a nivel laboral y salarial con la pareja o los celos. Nuevamente aparece el machismo encubierto en esta problemática. El hombre al sentir que no puede cumplir con su rol de padre, esposo o pareja protectora, al verse opacado por la pareja en el campo laboral o económico, busca restablecer esa relación de dominio sobre la mujer a través de la violencia, del insulto, del vejamen y la humillación. Este dato es sumamente alarmante pues las cifras de violencia familiar en nuestro país son tan elevadas que este fenómeno ha sido considerado como un problema de salud pública.

Consultados sobre su opinión sobre la violencia de mujeres contra hombres. La mayoría reconoció la existencia de este problema. Muchos reclaman la necesidad de crear instituciones o programas para su defensa. Muchos reconocen la necesidad de ayudar psicológicamente a los hombres que sufren abuso. Sin embargo, reconocen que la mayoría de los hombres abusados, o ellos mismos, no denuncian estos casos por vergüenza, sienten temor a lo que la sociedad y su grupo más cercano piense de ellos. El hombre que denuncia que su mujer le pega, dice uno de ellos, queda como un tonto, como un saco largo, como un mariquita que no se puede hacer respetar. Una vez más aflora el machismo, cómo denunciar maltrato por parte de la mujer, si la sociedad asume que el hombre es el “machazo” en la relación, si la sociedad hace de la mujer un ser indefenso, que necesita protección, cómo denunciar si el propio policía o fiscal ante quien denunció el hecho se burla y le dice: ¡caramba hombre, déjate de cojudeces!

Consultados sobre si alguna vez han rechazado una propuesta de alguna dama de ir a la cama con ella o si han dejado pasar la oportunidad de acostarse con una mujer, aun cuando se trate de una desconocida y a pesar de los riesgos que esto trae consigo. La mayoría señala que tanto el hombre como la mujer tienen el derecho de decir “no”. Sin embargo, un grupo importante de los entrevistados reconoce que a veces uno tiene que hacerlo porque sino luego dicen que uno es homosexual, que no le gustan las mujeres y eso no se puede permitir. Más aún, reconocen que uno le puede decir que “no” a las parejas ocasionales, a las trampitas, como dicen ellos, pero uno no puede decirle no a la esposa. Nuevamente hace su aparición el machismo encubierto, a la esposa no se le puede decir “no”, porque si eso pasa, se corre el riesgo que ella busque satisfacer su deseo fuera de casa, se corre el riesgo de la infidelidad. Es decir, el hombre cree que la fidelidad y compromiso de la esposa o pareja se ganan siendo un verdadero campeón en la cama, un tipo que sin importar el sin número de problemas que tenga en la mente es capaz de satisfacer a su “hembra”, porque si eso no ocurre, infidelidad segura, afirman muchos de ellos.

Como pueden apreciar este tipo de pensamientos, explícitos o no, evidencian actitudes de dominio y autoritarismo, dentro y fuera del hogar, el hombre asume que tiene el derecho y el deber de proteger su posición de dominio en la relación con su pareja. Surge la necesidad de hacer evidente ante todo el mundo que él es un hombre fuerte, valeroso, viril, duro, capaz de llevarse al mundo por delante si así lo quiere. En ese sentido, como afirma la autora, si bien las mujeres también son obligadas por la sociedad ha ser “femeninas” (entiéndase, delicadas, tiernas, amables, respetuosas, pulcras, sexualmente pasivas), la condición masculina está siempre en duda, necesita reafirmarse social y personalmente con frecuencia. De allí la necesidad de que en todo salón de clase exista un lorna o un maricón, del cual el niño tenga que diferenciarse, como reflejo de su virilidad y hombría.

Este estudio pone en evidencia la necesidad de reconstruir el concepto de lo masculino en nuestra sociedad, este informe pone en tela de juicio las construcciones sociales que a lo largo de los años se han ido consolidando en torno al rol que el hombre y la mujer deben asumir en la sociedad, este informe marca un camino hacia la construcción de una masculinidad basada en la equidad de género, una masculinidad capaz de reconocer en la mujer a un ser con los mismos, deberes, derechos y obligaciones, tanto fuera como dentro del hogar. Solo así podremos avanzar en el camino hacia la consolidación de una sociedad más igualitaria y democrática, pues la verdadera democracia se inicia en el hogar, dejemos atrás esos estilos de crianza en los cuales Juanito debe jugar con pistolas y Juanita debe hacerlo con muñecas “Barbies”, dejemos atrás la absurda costumbre de separar los colores, negro o azul para el varoncito, rosado o amarrillo para la mujercita. Reconozcamos que el machismo empieza por casa, con mamá ordenando a mis hermanas que planchen mis camisas y con papá diciéndome “tú si puedes emborracharte y llegar tarde porque eres hombre”.

Rafael Rodríguez Campos

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Henrique Capriles: El demócrata que enfrentará a Chávez

El domingo 12 de febrero de este año puede convertirse en una fecha capital para la historia política en Venezuela, ese día,  tres millones de venezolanos eligieron al abogado de 39 años, Henrique Capriles Radonski, como el candidato único de la oposición democrática que enfrentará al dictador Hugo Chávez en las elecciones del próximo 7 de octubre en ese país. Las elecciones primarias, las mismas que a criterio de los organizadores superaron largamente la cifra de participación estimada, han generado una gran expectativa en todo el continente. ¿Podrá el candidato único de la oposición vencer voto a voto a Hugo Chávez? Esa es la interrogante que solo Capriles y sus seguidores podrán resolver. Por el bien de Venezuela y de la democracia en la región, yo espero que así sea.

Para los analistas, la masiva participación de la gente en este proceso evidencia el profundo rechazo que la ciudadanía siente hacia la forma como el actual presidente gobierna, a la manera cómo hace y entiende la política, a su autoritarismo, a su prepotencia, a su arrogancia, haciendo visible, algo que solo los chavistas no quieren ver, que en Venezuela casi la mitad del electorado ansia recuperar su democracia, una democracia perdida hace 13 años con la llegada del golpista Hugo Chávez al Palacio de Miraflores. Estos tres millones de ciudadanos representan a todos los sectores democráticos, a todos los hombres y mujeres del país norteño que se oponen a la consolidación de un modelo estatista y totalitario que termine por aniquilar las libertades y los derechos civiles en su país, si el sátrapa permanece por más tiempo en el poder.

Sin lugar a dudas, esta es la mejor oportunidad de la oposición venezolana para arrebatarle en las urnas el poder de las manos a Hugo Chávez. Pero nada de esto hubiera sido posible si a partir del año 2008, los partidos y movimientos contrarios a la prédica populista del chavismo, no hubiesen negociado la firma de los acuerdos para la creación de la Mesa de la Unidad Democrática (MED), organización que agrupa a todos los sectores políticos contrarios al chavismo. Esta organización, y así lo han señalado sus principales voceros, Ramón Guillermo Aveledo y Teresa Albanes, busca ir más allá de la nominación del candidato que enfrentará a Hugo Chávez en este año. La MED pretende lograr cambios mucho más profundos, tiene el ambicioso objetivo de renovar generacionalmente a toda la clase política venezolana, y sentar las bases para un proyecto político nacional de largo aliento. Prueba de ello es que en estas elecciones no solo se eligió al candidato presidencial, sino también a los candidatos a gobernadores y alcaldes a nivel nacional.

Según informan algunos medios venezolanos, aquellos que aún no han sido copados o silenciados por la rabia prepotente de los chavistas, la participación de la gente en esta fiesta cívica pudo haber sido muchísimo mayor, pero el temor, el miedo, el pánico que genera en todos los venezolanos los métodos de persecución empleados por el partido de gobierno para acabar con todos sus opositores son todavía muy fuertes. Muchos por temor decidieron no participar, para muchos otros el recuerdo de lo vivido en 2004 aún permanece fresco en la memoria. Recordemos que en esa oportunidad, miles de venezolanos fueron echados de sus puestos de trabajo en el Estado y perdieron el apoyo asistencial que desde el sector público recibían, luego de que sus nombres aparecieran en la lista de los que firmaron la petición para la revocatoria del mandato de Hugo Chávez, de allí que este episodio haya sido bautizado como “el fantasma de la lista Tascón”.

El ganador de esta contienda ha sido Henrique Capriles, exitoso abogado de 39 años de edad, soltero, descendiente de una familia de inmigrantes judíos que llegaron a América del Sur huyendo de los horrores de la segunda guerra mundial. Se sabe que su familia tiene importantes vínculos con el mundo de los negocios, los medios de comunicación y la banca. Su familia materna, por ejemplo, es dueña de la cadena de salas de cine más grande de su país. De su trayectoria y visión política podríamos decir que el actual candidato se convirtió en el año de 1998 en el presidente más joven de la Cámara de Diputados (desaparecida por el chavismo). Diez años después, logró imponerse en la elección  para gobernador del estado de Miranda, a Diosdado Cabello, íntimo amigo de Hugo Chávez, luego de una campaña agotadora en la cual recibió ataques de todo calibre, ataques que incluso ponían en cuestión su opción sexual, sembrando dudas en torno a su heterosexualidad. En lo ideológico, se ha autodeclarado seguidor del modelo impulsado por el ex presidente del Brasil, Lula da Silva, basado en un sistema económico libre cuyos beneficios pondrá al servicio de los menos favorecidos, en caso sea elegido presidente, así lo ha afirmado.

En estas primarias participaron 5 candidatos además de Capriles, ha sido una contienda larga, con altos y bajos, pero de ninguna manera podríamos decir que puede ser vista como una antesala para lo que se viene de aquí a la elección de octubre. Esta ha sido una campaña lenta, poco atractiva, aburrida, señalan los analistas venezolanos. Todos los candidatos, como es lógico, querían alzarse con el triunfo, pero ninguno de ellos se atrevió a lanzar ataques políticos directos a los demás. Al parecer la consigna estaba clara: compitan entre ustedes, pero no se les ocurra quebrar la unidad que tanto costó conseguir. Y bajo esas reglas, y en esa dinámica, el discurso de Capriles fue el más efectivo.

¿Por qué ganó Capriles? Cuando uno revisaba el perfil de los demás candidatos podía advertir que esta contienda electoral se definiría entre dos grupos, entre dos maneras de entender el juego de la política. El primero de ellos buscó el apoyo del sector antichavista, con un discurso confrontacional y de abierta oposición al régimen, en este sector podemos ubicar a Pablo Medina o Corina Machado. El segundo grupo en cambio, entendió que para ganar la elección de octubre, no basta con obtener el apoyo de quienes desde ya están del lado de la oposición, sino muy por el contrario, se necesita conquistar los votos de aquellos sectores que durante los últimos años votaron a favor del chavismo. En esa línea se colocó Capriles, junto a Pablo Pérez y Leopoldo López, respectivamente. Al final de la contienda, los resultados les dieron la razón a los políticos que apostaron por un discurso más centrista, menos confrontacional, como Capriles, pues ellos recibieron el mayor apoyo electoral, los otros en cambio, quienes creyeron competir en las primarias contra Hugo Chávez, quedaron largamente relegados.

De las apariciones públicas de Capriles, de la información que circula en los medios, de la opinión que exponen los analistas, uno puede advertir que el mayor activo de Capriles es justamente su capacidad para hacer llegar a la gente un mensaje de unidad, un programa que busca la cohesión de todos los venezolanos en el esfuerzo por reconstruir su país y su democracia. En sus primeras declaraciones, luego de ser elegido como candidato único, señaló que quienes lo habían elegido lo habían hecho no para pelear con Hugo Chávez sino para conducir las riendas de un país que tiene muchos problemas por resolver. Ese tono conciliador, que para muchos lo hace ver como un hombre de Estado, cuya lectura de la realidad y de lo que se debe hacer va más allá de los odios y rencillas personales, es el que asusta al oficialismo, pues en el imaginario de la gente comienza a ser percibido como el político de la mesura y la paz, frente a un Hugo Chávez, cuyos continuos desafueros lo pintan como un tipo violento, agresivo y poco sereno, características que explican su poca capacidad para generar consensos y apoyo en la dura tarea de gobernar un país cuyas cifras económicas y sociales asustan a cualquiera.

Los próximos meses le auguran una serie inacabable de eventos que seguramente pondrán a prueba su temple y su capacidad para sortear todo tipo de ataques. Por lo pronto, el dictador Hugo Chávez ya se refirió a él tildándolo de burgués, de oligarca, de defensor de los intereses del imperio yanqui, de vende patria. Capriles debe aprender a lidiar con esta vorágine de invectivas que el chavismo le hará llegar día a día. Por eso es importante que Capriles lleve a Chávez a su terreno, lo haga jugar su propio juego, lo obligue a entrar en un debate de fondo en el cual se discutan los verdaderos problemas de Venezuela. Chávez es un militar con muy pocas luces académicas, acostumbrado a aplastar a sus detractores mediante el miedo y el atropello. Chávez no es un político formado en el arte del diálogo, él impone criterios, apela a la fuerza antes que a la razón para convencer a la gente de las ventajas de sus iniciativas y su programa. Digámoslo con claridad, Chávez sin sus dólares y sus fusiles, es sólo eso, un militar desarmado, un lunático cuyo deseo más grande es convertirse en monarca.

Cualquier candidato, con una formación política, intelectual, y con una cultura política promedio, lo podría hacer tambalear y hacer ver como un fantoche. Capriles debe ser lo suficientemente sagaz para aprovechar su exposición mediática para hacerle recordar a la gente que gracias a Chávez Venezuela es el país con la tasa de inflación más alta en la región, cuyo 30% de su población vive en la pobreza, cuya tasa de homicidios registra la terrorífica cifra de 53 asesinatos por día. Capriles debe confrontar a Chávez en el terreno de las ideas y del programa, preguntarle porqué ha despilfarrado más de 70000 millones de dólares en apoyar a gobiernos como el de Ecuador, Bolivia, Nicaragua, mientras que en su país el 10% de la gente vive en la extrema pobreza, y en donde el 70% de los alimentos son importados, debido a la quiebra de los sectores productivos y de su industria, descalabro generado por las políticas estatistas impulsadas por el chavismo.

La fórmula de la campaña es clara para Capriles, la única forma de ganar es evidenciando la falta de capacidad de su oponente y proponiéndole a sus compatriotas un paquete de propuestas y reformas capaces de revertir la dura situación por la que atraviesan. Sin embargo, Capriles debe saber en qué momento golpear, debe saber que la mejor respuesta no siempre es el silencio, a veces, y de acuerdo a las circunstancias, los políticos deben salir al frente, deben atacar, desnudando las falencias, las debilidades del adversario, demostrando ante el electorado que la opción de desarrollo y democracia que él encarna si es posible, y que Venezuela requiere la llegada de un presidente que a diferencia de Chávez, gobierne para todos los venezolanos en un clima de libertad y profundo respeto por el orden constitucional.

 

Rafael Rodríguez Campos

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Cuenta Nómina Sin Comisiones

Algunas personas como es mi caso, por motivos laborales tenemos que elegir la mejor cuenta bancaria para el desarrollo de nuestros negocios económicos  y muchos de nosotros buscamos alguna información previa en internet o medio de comunicación respecto a las ventajas que tendrá nuestra futura cuenta.

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Por último, con la Línea expansión, se obtendrá hasta 5.000 euros, que podrás obtenerlo sin tanto papeleo ni gestiones administrativas para utilizarlo total o parcialmente.

Accedamos ya a este interesante servicio que pone a nuestra disposición el Banco de Sadabell SA y aprovechemos todas las oportunidades que nos brinda este sistema bancario.

La miseria del tiempo libre

Por Vivian Abenshushan

Fue a la playa para pensar en la nada. No es que fuera esa su intención (en realidad, buscaba lo contrario), pero el destino dispuso todo para que, echada sobre la tumbona y ante el majestuoso paisaje de la bahía, acabara teniendo la impresión de que había ido hasta ahí para sentirse miserable.

Imagino esta escena mientras leo un artículo sobre la depresión de la tumbona, una rara amenaza psicológica que acecha a los vacacionistas del nuevo milenio, el síndrome irónico de un mundo que ha perdido su capacidad para refocilar. Ahí está la jefa de recursos financieros en bikini, lejos del memorándum de último minuto y liberada al fin del apremio y las llamadas telefónicas. Pero ella se siente desfallecer. Intenta leer y no puede, quisiera contemplar la puesta de sol pero no tiene ánimo, un vodka apenas aminora sus incomprensibles ganas de llorar. Añoraba esas vacaciones, tantas veces postergadas, pero ahora que han llegado no las puede disfrutar. El ocio le causa un incomprensible dolor. Y así, inquieta, se revuelca sin parar en su tumbona, fustigada por un insecto invisible, menos prosaico que las pulgas de arena, más lacerante, metafísico incluso: el mosquito del vacío. “Nada tan insoportable para un hombre como estar en reposo absoluto”, escribió Pascal. Entonces siente su nada, su insuficiencia, su dependencia, su impotencia. Lo único que desea la jefa en vacaciones es volver a trabajar. Porque así, inmóvil y puesta a contemplar su paisaje interior, le ha llegado de pronto la sensación recalcitrante de haber desperdiciado una vida, la certeza de que, lejos de la oficina, ya no es nadie. La insatisfacción se adueña de ella mientras se aplica el bronceador y no puede dejar de pensar en lo que habría llegado a ser si hubiera sido fiel a sus impulsos de juventud. Se trata del Angst, sobre el que tanto escribió Cyril Connolly en La tumba sin sosiego, el remordimiento por haber aceptado hábitos convencionales de existencia, debido a un conocimiento superficial de nosotros mismos.

Los psicólogos austriacos que acuñaron el término “depresión de la tumbona” lo atribuyen a la incapacidad de los trabajadores para liberarse del estrés acumulado durante el año, la fatiga como causa de angustia. Pero esta experiencia de sinsentido súbito podría asociarse también a lo que sucede con los jubilados que mueren de tristeza lejos del trabajo, hombres y mujeres en la última recta del camino para quienes la vida se revela, descargada de pronto de su mecánica estéril, como una habitación inabarcable y vacía, una estancia tan larga que ni el arquero más diestro sería capaz de clavar su flecha en la pared del fondo. Los jubilados podrían convertirse en los artistas organizadores de ese vacío, esculpir al fin su propia existencia, pero no tienen ánimo para hacerlo. Después de tomar el coche cada mañana, después de entrar en la oficina, clasificar archivos, almorzar rápido y mal, volver a clasificar archivos, dejar el trabajo, beber una cerveza, regresar acasa, encontrar al cónyuge, besar a los niños, comer un sándwich con la televisión de fondo, acostarse y dormir, desempeñando el mismo papel durante cuarenta años, sin salidas de tono ni variaciones reales, al jubilado se le expulsa de la escena laboral para que sea, finalmente, él mismo. Pero ignora cuál es su parlamento auténtico, pues ha vivido bajo una lastimosa continuidad de clichés. Además, tiene poco tiempo, apenas lo que queda entre la salida del público y el inicio de la nueva función. Poco tiempo y el cuerpo gastado y la memoria roída para amueblar de nuevo la habitación vacía, para comenzar de cero. ¿Tiene eso sentido?

Al trabajo se le ha concedido en todas partes el lugar de la identidad, nos atareamos para ser alguien a la vista de los demás. Y si el trabajo es la única forma de realización personal, entonces la jubilación se convierte en una repentina supresión del rostro, la entrada en la existencia sin mérito. Por eso, para muchos jubilados, que nunca fueron educados en el uso fecundo de su tiempo, el retiro es como un arribo anticipado a la fosa común. El asunto empeora cuando son despojados de sus fondos de retiro, hoy expuestos a las veleidades de Wall Street, también llamadas fluctuaciones financieras. La economía de mercado desprecia a la vejez, torpe, maniaca e improductiva, tanto como la despreciaban los jóvenes del Diario de la guerra del cerdo, la perturbadora novela de Bioy Casares donde un batallón de muchachos se empeña en exterminar de una vez por todas a los ancianos. No veo diferencia alguna entre el cinismo soslayado de este sistema de locura y fraude en el que vivimos, su crueldad implícita, y aquella cacería sin cuartel de viejos lentos y encorvados por las calles de Buenos Aires: después de haberle exprimido hasta el último centavo, la sociedad despacha al jubilado hacia la muerte por la puerta de atrás, desnudo. Ha dejado de ser empleado y consumidor, ahora es un ocioso, y de él lo único que interesa al banco es especular con su pensión. ¿Y si lo pierde todo en un revés bursátil? Qué más da, el viejo estaba a un paso de la tumba.

Me he quedado pensando todo el día en la tristeza de los jubilados y la depresión de los vacacionistas, dos mundos que solo pueden tener un final siniestro cuando se funden inevitablemente, como intuyó Michel Houellebecq en una crónica sobre un contingente de jubilados en vacaciones que aparece hacia el final de El mundo como supermercado. Lo escalofriante es que ese grupo de hombres y mujeres retirados de la vida activa alguna vez fueron jóvenes animadores destinados a entretener vacacionistas de todo tipo, pero sobre todo jubilados, en el Holiday Inn Resort de Safaga, en la costa del Mar Rojo, un hotel inmenso con más de trescientas habitaciones y discoteca y coffee-shop y terraza de espectáculos y hasta centro comercial, una ciudad con todo a la mano, incluido un clima de ensueño y animadores infatigables que un día, sin embargo, se convierten en animadores retirados, es decir, en viejos de apenas cincuenta años reemplazados por jóvenes atléticos destinados a entretener vacacionistas de todo tipo pero, también, animadores jubilados. Como en las familias circenses, en la ronda generacional de los animadores parece que no hay variación posible; ni pasado ni presente ni futuro: cada día vuelve a empezar, idéntico a sí mismo, el círculo perverso donde el pseudoocio de nuestra época se ha convertido en una extensión del trabajo. Hace tiempo, éramos animadores de los lugares de vacaciones; nos pagaban para entretener a la gente, para intentar entretener a la gente.

Después, ya casados (o más a menudo divorciados), volvemos a esos lugares de vacaciones, esta vez como clientes. Los jóvenes, otros jóvenes, intentan divertirnos. Por nuestra parte, intentamos tener relaciones sexuales con algunos miembros del lugar de vacaciones (a veces exanimadores y a veces no). A veces lo conseguimos; la mayoría de las veces fracasamos. No nos divertimos mucho. Nuestra vida ya no tiene sentido. De ese modo, el tedio deposita en la playa los restos del ocio destruido. Y nadie se sorprende cuando alguien encuentra el cadáver de un exanimador entre dos aguas en la piscina que miraba al mar.

En fin. Miro por mi ventana que no da al mar y no puedo dejar de pensar en la jubilación y las vacaciones (yo que no tengo cuenta de retiro y vivo en mis vacaciones permanentes, que para eso me hice escritora), dos rostros desoladores y mórbidos del falso ocio de nuestra época, la forma en que los tiempos cada vez más estrechos que la sociedad concede al hombre para el auténtico disfrute de sí se transforman en su reverso: una temporada en el infierno. ~

La inmortal María Elena Moyano

Este año se recuerden los 20 años del asesinato de Maria Elena Moyano. El 15 de febrero de 1992, la líder vecinal y política de Villa El Salvador fue asesinada por la irracionalidad de Sendero Luminoso, porque a María Elena, como a tantos otros peruanos, no la destruyó la dinamita o las balas de una pistola, a María Elena la mató la locura, la insania de un movimiento fanático y violento que enlutó a la familia peruana por casi dos décadas, generando miles de pérdidas humanas y miles de millones de soles en daños materiales. Recordémoslo siempre, Sendero quiso hundir nuestro país, quiso destruir nuestra sociedad y nuestro mundo, Sendero quiso, pero no pudo, y si no pudo hacerlo, fue justamente gracias al trabajo y el esfuerzo de mujeres como María Elena.

María Elena nació el 29 de noviembre de 1958 en el distrito limeño de Barranco. Fue hija de doña Eugenia Delgado Cabrera y Hermógenenes Moyano Lescano. Tuvo seis hermanos. Ya casada, con quien sería su compañero de toda la vida, tuvo dos hijos, ellos viven hoy asilados en España, junto a su amilia se instaló en Villa El Salvador. María Elena llegó a este distrito cuando no había nada, ella, junto a otro grupo de mujeres, comenzaron a organizar a la comunidad con el único objetivo de luchar contra la pobreza y sacar a sus familias adelante. Pero la tarea no sería nada fácil.

Más temprano que tarde, María Elena se dio cuenta que el modelo de desarrollo autogestionario que pretendía implementar, organizando a las mujeres en clubes de madres, comedores populares, comités de barrio, asociaciones de base, enfrentaba dos grandes escollos. Por un lado, la aguda crisis económica a la cual nos condujo la irresponsabilidad política de Alan García, durante su primer periodo presidencial, hacía inútiles muchos de los esfuerzos que tanto María Elena, como la gran mayoría de peruanos, desplegaban día a día en esta dura batalla por sobrevivir, porque la batalla que se libró durante los ochenta contra la escasez, el desempleo, la inflación, no fue una contienda por una mejor vida, sino por la supervivencia. Por el otro, la violencia desatada por Sendero, sus asesinatos selectivos, sus cochebombas, sus secuestros, su fanatismo llevado más allá de los límites de la razón.

Sendero Luminoso, este movimiento organizado de terroristas y criminales, a los cuales algunos pretenden colocar el título de luchadores sociales, buscó tomar el control de estas asociaciones, buscó infiltrarse en los comedores populares y unidades de desarrollo cooperativo creadas en los distritos urbano marginales de Lima. Para Sendero, la prédica era una sola: Estás conmigo o estás contra mí. Para ello, lo primero que hizo Sendero fue tratar de captar ideológicamente a los líderes vecinales, a los dirigentes de barrio. Cuando “la lavada de cerebro” no funcionada, cuando el valor y el coraje de los vecinos les enrostraba su violencia, cuando en su camino se topaba con figuras como María Elena, el discurso se convertía en acción criminal, la palabra en fusil, el panfleto en dinamita, el libro de Mao en cochebomba. Sendero desataba toda su furia contra el “dirigente reaccionario” que se oponía a los objetivos del partido, los acusaba, los procesaba y sentenciaba de muerte de manera sumaria, al final, este dirigente, su familia, sus amigos, eran abatidos por la mano de quienes decían venir a liberarlos de la opresión de la clase dominante. Eso fue Sendero. Una verdadera locura. Un río de sangre.

Pero a María Elena no la iban a callar tan fácilmente, el panfleto, la pinta, la amenaza, la difamación, la pedrada podían ser métodos efectivos a través de los cuales Sendero lograba quebrar la voluntad de sus oponentes, instalando el miedo en sus mentes, el temor en sus corazones, pero eso no ocurriría con María Elena. A María Elena había una única manera de vencerla, este único camino era matándola, y así fue. María Elena fue víctima de su coraje, de su bravura, de sus ganas de luchar siempre. Por eso Sendero la mató, o creyó matarla, porque como dicen los pobladores de Villa El Salvador, María Elena siempre estará presente.

Las personas que superan los cuarenta años de edad, los peruanos que cuentan ya con más de tres o cuatro décadas de edad, sabrán toda la labor que hizo María Elena. Ellos no necesitan que alguien se los recuerde. Ellos reconocen su obra, su tesón, su lucha constante, su día a día en favor de los pobres como ella. Son los jóvenes a quienes debemos enseñarles quién fue María Elena, qué fue Sendero, y cómo fueron los años de espanto desatados por la violencia terrorista.

La vida de María Elena, de aquella Maria Elena, esa morena delgada, de pelo natural y ensortijado que todos conocemos, o deberíamos conocer, aunque sea por foto, a pesar de la educación pública o privada que se nos imparte, tuvo de todo. En su vida María Elena hizo todo, y todo lo hizo bien. Ella paso por la vida y dejó su sello imborrable. La vida no pasó por ella, la muerte no acabó con ella. María Elena fue una lideresa social en todo el sentido del término. María Elena era Presidenta de la Federación de Mujeres, dirigente vecinal, militante activa y reconocida de Izquierda Unida, y por si fuera poco, teniente alcalde de Villa El Salvador.

Pero la principal preocupación de María Elena era una sola: los más pobres. Y por eso su labor es mucho más encomiable. Porque luchar por los de abajo es mucho más fácil cuando en casa se tiene el alimento seguro, la ropa dispuesta y los cuidados a la orden. Qué difícil debe ser luchar por los más necesitados cuando en casa lo único que sobra es la pobreza. Qué difícil sería atreverse a ser María Elena en el Villa el Salvador de aquellos años, e incluso, ahora mismo.

María Elena tuvo las ideas muy claras siempre, lo más importante era agrupar a las mujeres, brindarles apoyo, hacerlas creer en sus propias capacidades, hacerlas entender que la pobreza no podía acabar con la esperanza en un futuro mejor para sus hijos. Por eso María Elena tuvo como prioridad la labor vecinal y de participación colectiva de las mujeres en la construcción de un mejor Villa El Salvador. Algunos señalan que lo hizo con el único afán de ganar protagonismo político al interior de Izquierda Unida. Yo no creo eso, quienes la conocieron afirman que María Elena siempre trató de diferenciar el plano político del plano social, su rol como dirigente vecinal de su filiación política.

Al final del camino, María Elena sería dinamitada por ambas cosas. Sendero no diferenciaba a la militante de izquierda de la dirigente vecinal. La izquierda democrática de aquel entonces le había declarado la guerra política a Sendero en todos los términos y en todos los espacios. María Elena era una dirigente de izquierda. María Elena se había convertido, voluntaria o involuntariamente en un blanco sobre el cual Sendero desataría su violencia. Pero lo más importante, María Elena, era la mujer, la dirigente vecinal de izquierda, la feminista que impedía que Sendero tomara el control de las organizaciones de base de Villa El Salvador. María Elena entorpecía el camino de la revolución. María Elena, mientras muchos enterraban la cabeza como el avestruz esperando que el terror pase, salía al frente, miraba a la bestia fijamente a los ojos, y se negaba a llamar “presidente Gonzalo” al asesino de Abimael Guzmán, líder de esa banda de homicidas.

María Elena luchó, era una guerrera infatigable, luchó siempre contra el terror, contra la pobreza y en defensa de los derechos humanos, de todos, de absolutamente todos, pero en especial, de los más desposeídos, de aquellos que no tienen miedo a perder nada, porque nada tienen. María Elena era también una soñadora, una utopista, creía que era posible construir un Perú mejor, una sociedad mejor, pero no a través de la violencia, del fusil, del odio que predicaba Sendero Luminoso, discurso que los militantes de este grupo terrorista repetían de manera automática, como si se tratase de un rezo, de una plegaria, de una oración. Eso fue justamente lo que convirtió a Sendero en un peligro real para la sociedad, su fundamentalismo, su culto a la personalidad, su adoración irracional a la figura de un criminal como Abimael Guzmán, que siendo algo menos que un profesor mediocre, creyó, y les hizo creer a sus fieles –digo fieles, porque me resisto a llamar militante a quien ha perdido la capacidad de racionalizar su acción política- ser la cuarta espada del marxismo sobre la tierra, capaz de decidir sobre la vida y la muerte de los peruanos, como si fuese este el mismísimo creador.

Contra ese discurso de terror y violencia, contra esa manera tánica de entender la política se enfrentó María Elena. El progreso sólo es posible en un clima de paz, de tranquilidad, no es necesario recurrir a las armas para luchar contra la desigualdad, el fusil, la dinamita, el cochembomba, no pondrán un plato en la mesa de las familias pobres, señaló en más de una oportunidad. Quizá todo ello la llevó a ser reconocida a nivel nacional y mundial como una referente de los movimientos sociales por la paz de América Latina. No en vano recibió de manos de la reina Sofía de España el premio Príncipe de Asturias como símbolo de la Concordia. Y así transcurrieron sus días, hasta la tarde de aquel fatídico 15 de febrero de 1992.

Como lo recuerdan algunos medio de comunicación, el día de su criminal asesinato, María Elena salió temprano de su casa en compañía de sus dos hijos a disfrutar de un día familiar en la playa Paraíso Azul, de su querido Villa. Por la tarde, concurrió a engaños, a la pollada en la cual la emboscarían sus asesinos. Según se conoce, a los pocos minutos de haber llegado a la reunión,  llegaron también los senderistas, en esos momentos María Elena le pidió a todos salieran del lugar, les ordenó a sus hijos que se tiraran al piso y cerraran los ojos. Minutos después, María Elena recibiría disparos en el pecho y en la cabeza. Luego, fue arrastrada hasta la puerta del local, los terroristas colocarían una carga de 5 kilos de explosivos en su cuerpo haciéndolo volar en pedazos.

Así de bestial fue la muerte de María Elena. Su muerte evidenció el verdadero rostro de esa horda criminal que decía luchar por los más pobres del país. El rechazo de la población contra Sendero fue unánime, la movilización en Villa El Salvador, pidiendo justicia para “la negra”-como cariñosamente la llamaban- fue multitudinaria. Sendero había cometido un error que le costaría muy caro, Sendero había logrado con su acto criminal cohesionar a todo Villa El Salvador en torno a la figura que creyó matar: María Elena.

María Elena, como bien apuntó en su momento Manuel Orbegozo, murió en su ley, nos dejó dando muestras de desprendimiento vital, de amor por el prójimo, de fe, de solidaridad con los más necesitados, de fuerza, de bravura, de valentía, una valentía que terminó costándole la vida. María Elena no ha muerto, dicen las madres de Villa El Salvador, que con inteligencia afirman que Sendero Luminoso la asesinó, pero que nunca pudo ni podrá matarla. Porque en cada movilización, en cada festividad de los clubes de madres, en cada aniversario de Villa El Salvador, en cada marcha a favor de la paz, ellas miran al cielo, y en el firmamento aparece la imagen de la negra, megáfono en mano gritando: ¡Villa el Salvador, presente!

Rafael Rodríguez Campos

Escribe en www.agoraabierta.blogspot.com espacio de análisis constitucional y político de temas de actualidad.

Cartas desde la dictadura de Rodolfo Walsh

Rodolfo Walsh, escritor y periodista argentino en los tiempos de la Dictadura Militar del Gral. Jorge Rafael Videla entregó este documento para denunciar públicamente las atrocidades del Régimen. Un año antes su hija Victoria tuvo que recurrir al suicidio al verse rodeada después de un enfrentamiento con el Ejército. De este hecho nace la “Carta a mis Amigos” escrito por Walsh.

El 25 de marzo de 1977 un pelotón emboscó a Rodolfo Walsh en las calles de Buenos Aires con el objetivo de aprehenderlo vivo. Walsh se resistió y fue herido de muerte. Su cuerpo nunca apareció. El día anterior había escrito lo que sería su última palabra pública: la Carta Abierta a la Junta Militar.

Se cuenta que el ex oficial Weber contaba orgulloso: “Lo bajamos a Walsh. El hijo de puta se parapetó detrás de un árbol y se defendía con una 22. Lo cagamos a tiros y no se caía el hijo de puta”

Estas cartas forman parte de esa historia y toman relevancia ahora que en el Perú se esta debatiendo el tema sobre si el general Francisco Morales Bermúdez, asociado a la Dictadura de Argentina debe ser juzgado en ese país.

Carta a mis Amigos
Por Rodolfo Walsh

29 de diciembre de 1976

Hoy se cumplen tres meses de la muerte de mi hija, María Victoria, después de un combate con las fuerzas del Ejército. Sé que la mayoría de aquellos que la conocieron la lloraron. Otros, que han sido mis amigos o me han conocido de lejos, hubieran querido hacerme llegar una voz de consuelo. Me dirijo a ellos para agradecerles pero también para explicarles cómo murió Vicki y por qué murió.

El comunicado del Ejercito que publicaron los diarios no difiere demasiado, en esta oportunidad, de los hechos. Efectivamente, Vicki era Oficial 2º de la Organización Montoneros, responsable de la Prensa Sindical, y su nombre de guerra era Hilda. Efectivamente estaba reunida ese día con cuatro miembros de la Secretaría Política que combatieron y murieron con ella.

La forma en que ingresó en Montoneros no la conozco en detalle. A la edad de 22 años, edad de su probable ingreso, se distinguía por decisiones firmes y claras. Por esa época empezó a trabajar en el Diario “La Opinión” y en un tiempo muy breve se convirtió en periodista. El periodismo no le interesaba. Sus compañeros la eligieron delegada sindical. Como tal debió enfrentar en un conflicto difícil al director del diario, Jacobo Timerman, a quien despreciaba profundamente. El conflicto se perdió y cuando Timerman empezó a denunciar como guerrilleros a sus propios periodistas, ella pidió licencia y no volvió más.

Fue a militar a una villa miseria. Era su primer contacto con la pobreza extrema en cuyo nombre combatía. Salió de esa experiencia convertida a un ascetismo que impresionaba. Su marido, Emiliano Costa, fué detenido a principios de 1975 y no lo vio más. La hija de ambos nació poco después. EL último año de mi hija fue muy duro. El sentido del deber la llevó a relegar toda gratificación individual, a empeñarse mucho más allá de sus fuerzas físicas. Como tantos muchachos que repentinamente se volvieron adultos, anduvo a los saltos, huyendo de casa en casa. No se quejaba, sólo su sonrisa se volvía un poco más desvaída. En las últimas semanas varios de sus compañeros fueron muertos: no pudo detenerse a llorarlos. La embargaba una terrible urgencia por crear medios de comunicación en el frente sindical que era su responsabilidad.

Nos veíamos una vez por semana; cada quince días. Eran entrevistas cortas, caminando por la calle, quizás diez minutos en el banco de una plaza. Hacíamos planes para vivir juntos, para tener una casa donde hablar, recordar, estar juntos en silencio. Presentíamos, sin embargo, que eso no iba a ocurrir, que uno de esos fugaces encuentros iba a ser el último, y nos despedimos simulando valor, consolándonos de la anticipada pérdida.

Mi hija estaba dispuesta a no entregarse con vida. Era una decisión madurada, razonada. Conocía, por infinidad de testimonios, el trato que dispensan los militares y marinos a quienes tienen la desgracia de caer prisioneros: el despellejamiento en vida, la mutilación de miembros, la tortura sin límite en el tiempo ni en el método, que procura al mismo tiempo la degradación moral, la delación. Sabía perfectamente que en una guerra de esas características, el pecado no era hablar, sino caer. Llevaba siempre encima la pastilla de cianuro -la misma con la que se mató nuestro amigo Paco Urondo-, con la que tantos otros han obtenido una última victoria sobre la barbarie.

El 28 de septiembre, cuando entró en la casa de la calle Corro, cumplía 26 años. Llevaba en sus brazos a su hija porque en último momento no encontró con quién dejarla. Se acostó con ella, en camisón. Usaba unos absurdos camisones largos que siempre le quedaban grandes.

A las siete del 29 la despertaron los altavoces del Ejército, los primeros tiros. Siguiendo el plan de defensa acordado, subió a la terraza con el secretario político Molina, mientras Coronel, Salame y Beltrán respondían al fuego desde la planta baja. He visto la escena con sus ojos: la terraza sobre las casas bajas, el cielo amaneciendo, y el cerco. El cerco de 150 hombres, los FAP emplazados, el tanque. Me ha llegado el testimonio de uno de esos hombres, un conscripto: “El combate duró más de una hora y media. Un hombre y una muchacha tiraban desde arriba, nos llamó la atención porque cada vez que tiraban una ráfaga y nosotros nos zambullíamos, ella se reía.”

He tratado de entender esa risa. La metralleta era una Halcón y mi hija nunca había tirado con ella, aunque conociera su manejo, por las clases de instrucción. Las cosas nuevas, sorprendentes, siempre la hicieron reír. Sin duda era nuevo y sorprendente para ella que ante una simple pulsación del dedo brotara una ráfaga y que ante esa ráfaga 150 hombres se zambulleran sobre los adoquines, empezando por el coronel Roualdes, jefe del operativo.

A los camiones y el tanque se sumó un helicóptero que giraba alrededor de la terraza, contenido por el fuego.

“De pronto -dice el soldado- hubo un silencio. La muchacha dejó la metralleta, se asomó de pie sobre el parapeto y abrió los brazos. Dejamos de tirar sin que nadie lo ordenara y pudimos verla bien. Era flaquita, tenía el pelo corto y estaba en camisón. Empezó a hablarnos en voz alta pero muy tranquila. No recuerdo todo lo que dijo. Pero recuerdo la última frase, en realidad no me deja dormir. -Ustedes no nos matan -dijo-, nosotros elegimos morir. Entonces ella y el hombre se llevaron una pistola a la sien y se mataron enfrente de todos nosotros.”

Abajo ya no había resistencia. El coronel abrió la puerta y tiró una granada. Después entraron los oficiales. Encontraron una nena de algo más de un año, sentadita en una cama, y cinco cadáveres.

En el tiempo transcurrido he reflexionado sobre esa muerte. Me he preguntado si mi hija, si todos los que mueren como ella, tenían otro camino. La respuesta brota desde lo más profundo de mi corazón y quiero que mis amigos la conozcan. Vicki pudo elegir otros caminos que eran distintos sin ser deshonrosos, pero el que eligió era el más justo, el más generoso, el más razonado. Su lúcida muerte es una síntesis de su corta, hermosa vida. No vivió para ella, vivió para otros, y esos otros son millones. Su muerte sí, su muerte fue gloriosamente suya, y en ese orgullo me afirmo y soy quien renace de ella.

Esto es lo que quería decirle a mis amigos y lo que desearían que ellos transmitieran a otros por los medios que su bondad les dicte.

 

 

 Carta Abierta (Resumida) de Rodolfo Walsh a la Junta Militar:

Buenos Aires, 24 de marzo de 1977

1. La censura de prensa, la persecución a intelectuales, el allanamiento de mi casa en el Tigre, el asesinato de amigos queridos y la pérdida de una hija que murió combatiéndolos, son algunos de los hechos que me obligan a esta forma de expresión clandestina después de haber opinado libremente como escritor y periodista durante casi treinta años.

El primer aniversario de esta Junta Militar ha motivado un balance de la acción de gobierno en documentos y discursos oficiales, donde lo que ustedes llaman aciertos son errores, los que reconocen como errores son crímenes y lo que omiten son calamidades.

El 24 de marzo de 1976 derrocaron ustedes a un gobierno del que formaban parte, a cuyo desprestigio contribuyeron como ejecutores de su política represiva, y cuyo término estaba señalado por elecciones convocadas para nueve meses más tarde. En esa perspectiva lo que ustedes liquidaron no fue el mandato transitorio de Isabel Martínez sino la posibilidad de un proceso democrático donde el pueblo remediara males que ustedes continuaron y agravaron.

Ilegítimo en su origen, el gobierno que ustedes ejercen pudo legitimarse en los hechos recuperando el programa en que coincidieron en las elecciones de 1973 el ochenta por ciento de los argentinos y que sigue en pie como expresión objetiva de la voluntad del pueblo, único significado posible de ese “ser nacional” que ustedes invocan tan a menudo.

Invirtiendo ese camino han restaurado ustedes la corriente de ideas e intereses de minorías derrotadas que traban el desarrollo de las fuerzas productivtas, explotan al pueblo y disgregan la Nación. Una política semejante sólo puede imponerse transitoriamente prohibiendo los partidos, interviniendo los sindicatos, amordazando la prensa e implantando el terror más profundo que ha conocido la sociedad argentina.

2. Quince mil desaparecidos, diez mil presos, cuatro mil muertos, decenas de miles de desterrados son la cifra desnuda de ese terror.

Colmadas las cárceles ordinarias, crearon ustedes en las principales guarniciones del país virtuales campos de concentración donde no entra ningún juez, abogado, periodista, observador internacional. El secreto militar de los procedimientos, invocado como necesidad de la investigación, convierte a la mayoría de las detenciones en secuestros que permiten la tortura sin límite y el fusilamiento sin juicio.1
Más de siete mil recursos de hábeas corpus han sido contestados negativamente este último año. En otros miles de casos de desaparición el recurso ni siquiera se ha presentado porque se conoce de antemano su inutilidad o porque no se encuentra abogado que ose presentarlo después que los cincuenta o sesenta que lo hacían fueron a su turno secuestrados.

De este modo han despojado ustedes a la tortura de su límite en el tiempo. Como el detenido no existe, no hay posibilidad de presentarlo al juez en diez días según manda un ley que fue respetada aún en las cumbres represivas de anteriores dictaduras.
La falta de límite en el tiempo ha sido complementada con la falta de límite en los métodos, retrocediendo a épocas en que se operó directamente sobre las articulaciones y las vísceras de las víctimas, ahora con auxiliares quirúrgicos y farmacológicos de que no dispusieron los antiguos verdugos. El potro, el torno, el despellejamiento en vida, la sierra de los inquisidores medievales reaparecen en los testimonios junto con la picana y el “submarino”, el soplete de las actualizaciones contemporáneas.2
Mediante sucesivas concesiones al supuesto de que el fin de exterminar a la guerilla justifica todos los medios que usan, han llegado ustedes a la tortura absoluta, intemporal, metafísica en la medida que el fin original de obtener información se extravía en las mentes perturbadas que la administran para ceder al impulso de machacar la sustancia humana hasta quebrarla y hacerle perder la dignidad que perdió el verdugo, que ustedes mismos han perdido.

3. La negativa de esa Junta a publicar los nombres de los prisioneros es asimismo la cobertura de una sistemática ejecución de rehenes en lugares descampados y horas de la madrugada con el pretexto de fraguados combates e imaginarias tentativas de fuga.

Extremistas que panfletean el campo, pintan acequias o se amontonan de a diez en vehículos que se incendian son los estereotipos de un libreto que no está hecho para ser creído sino para burlar la reacción internacional ante ejecuciones en regla mientras en lo interno se subraya el carácter de represalias desatadas en los mismos lugares y en fecha inmediata a las acciones guerrilleras.

Setenta fusilados tras la bomba en Seguridad Federal, 55 en respuesta a la voladura del Departamento de Policía de La Plata, 30 por el atentado en el Ministerio de Defensa, 40 en la Masacre del Año Nuevo que siguió a la muerte del coronel Castellanos, 19 tras la explosión que destruyó la comisaría de Ciudadela forman parte de 1.200 ejecuciones en 300 supuestos combates donde el oponente no tuvo heridos y las fuerzas a su mando no tuvieron muertos.

Depositarios de una culpa colectiva abolida en las normas civilizadas de justicia,incapaces de influir en la política que dicta los hechos por los cuales son represaliados, muchos de esos rehenes son delegados sindicales, intelectuales, familiares de guerrilleros, opositores no armados, simples sospechosos a los que se mata para equilibrar la balanza de las bajas según la doctrina extranjera de “cuenta-cadáveres” que usaron los SS en los países ocupados y los invasores en Vietnam.

El remate de guerrilleros heridos o capturados en combates reales es asimismo una evidencia que surge de los comunicados militares que en un año atribuyeron a la guerrilla 600 muertos y sólo 10 ó 15 heridos, proporción desconocida en los más encarnizados conflictos. Esta impresión es confirmada por un muestreo periodístico de circulación clandestina que revela que entre el 18 de diciembre de 1976 y el 3 de febrero de 1977, en 40 acciones reales, las fuerzas legales tuvieron 23 muertos y 40 heridos, y la guerrilla 63 muertos.3

Más de cien procesados han sido igualmente abatidos en tentativas de fuga cuyo relato oficial tampoco está destinado a que alguien lo crea sino a prevenir a la guerrilla y Ios partidos de que aún los presos reconocidos son la reserva estratégica de las represalias de que disponen los Comandantes de Cuerpo según la marcha de los combates, la conveniencia didáctica o el humor del momento.

Así ha ganado sus laureles el general Benjamín Menéndez, jefe del Tercer Cuerpo de Ejército, antes del 24 de marzo con el asesinato de Marcos Osatinsky, detenido en Córdoba, después con la muerte de Hugo Vaca Narvaja y otros cincuenta prisioneros en variadas aplicaciones de la ley de fuga ejecutadas sin piedad y narradas sin pudor.

4. El asesinato de Dardo Cabo, detenido en abril de 1975, fusilado el 6 de enero de 1977 con otros siete prisioneros en jurisdicción del Primer Cuerpo de Ejército que manda el general Suárez Masson, revela que estos episodios no son desbordes de algunos centuriones alucinados sino la política misma que ustedes planifican en sus estados mayores, discuten en sus reuniones de gabinete, imponen como comandantes en jefe de las 3 Armas y aprueban como miembros de la Junta de Gobierno.

4. Entre mil quinientas y tres mil personas han sido masacradas en secreto después que ustedes prohibieron informar sobre hallazgos de cadáveres que en algunos casos han trascendido, sin embargo, por afectar a otros países, por su magnitud genocida o por el espanto provocado entre sus propias fuerzas.

Veinticinco cuerpos mutilados afloraron entre marzo y octubre de 1976 en las costas uruguayas, pequeña parte quizás del cargamento de torturados hasta la muerte en la Escuela de Mecánica de la Armada, fondeados en el Río de la Plata por buques de esa fuerza, incluyendo el chico de 15 años, Floreal Avellaneda, atado de pies y manos, “con lastimaduras en la región anal y fracturas visibles” según su autopsia.

Un verdadero cementerio lacustre descubrió en agosto de 1976 un vecino que buceaba en el Lago San Roque de Córdoba, acudió a la comisaría donde no le recibieron la denuncia y escribió a los diarios que no la publicaron.

Treinta y cuatro cadáveres en Buenos Aires entre el 3 y el 9 de abril de 1976, ocho en San Telmo el 4 de julio, diez en el Río Luján el 9 de octubre, sirven de marco a las masacres del 20 de agosto que apilaron 30 muertos a 15 kilómetros de Campo de Mayo y 17 en Lomas de Zamora.

En esos enunciados se agota la ficción de bandas de derecha, presuntas herederas de las 3 A de López Rega, capaces dc atravesar la mayor guarnición del país en camiones militares, de alfombrar de muertos el Río de la Plata o de arrojar prisioneros al mar desde los transportes de la Primera Brigada Aérea 7, sin que se enteren el general Videla, el almirante Massera o el brigadier Agosti. Las 3 A son hoy las 3 Armas, y la Junta que ustedes presiden no es el fiel de la balanza entre “violencias de distintos signos” ni el árbitro justo entre “dos terrorismos”, sino la fuente misma del terror que ha perdido el rumbo y sólo puede balbucear el discurso de la muerte.

La misma continuidad histórica liga el asesinato del general Carlos Prats, durante el anterior gobierno, con el secuestro y muerte del general Juan José Torres, Zelmar Michelini, Héctor Gutiérrez Ruíz y decenas de asilados en quienes se ha querido asesinar la posibilidad de procesos democráticos en Chile, Boliva y Uruguay.

La segura participación en esos crímenes del Departamento de Asuntos Extranjeros de la Policía Federal, conducido por oficiales becados de la CIA a través de la AID, como los comisarios Juan Gattei y Antonio Gettor, sometidos ellos mismos a la autoridad de Mr. Gardener Hathaway, Station Chief de la CIA en Argentina, es semillero de futuras revelaciones como las que hoy sacuden a la comunidad internacional que no han de agotarse siquiera cuando se esclarezcan el papel de esa agencia y de altos jefes del Ejército, encabezados por el general Menéndez, en la creación de la Logia Libertadores de América, que reemplazó a las 3 A hasta que su papel global fue asumido por esa Junta en nombre de las 3 Armas.
Este cuadro de exterminio no excluye siquiera el arreglo personal de cuentas como el asesinato del capitán Horacio Gándara, quien desde hace una década investigaba los negociados de altos jefes de la Marina, o del periodista de “Prensa Libre” Horacio Novillo apuñalado y calcinado, después que ese diario denunció las conexiones del ministro Martínez de Hoz con monopolios internacionales.

A la luz de estos episodios cobra su significado final la definición de la guerra pronunciada por uno de sus jefes: “La lucha que libramos no reconoce límites morales ni naturales, se realiza más allá del bien y del mal”.10

5. Estos hechos, que sacuden la conciencia del mundo civilizado, no son sin embargo los que mayores sufrimientos han traído al pueblo argentino ni las peores violaciones de los derechos humanos en que ustedes incurren. En la política económica de ese gobierno debe buscarse no sólo la explicación de sus crímenes sino una atrocidad mayor que castiga a millones de seres humanos con la miseria planificada.

En un año han reducido ustedes el salario real de los trabajadores al 40%, disminuido su participación en el ingreso nacional al 30%, elevado de 6 a 18 horas la jornada de labor que necesita un obrero para pagar la canasta familiar11, resucitando así formas de trabajo forzado que no persisten ni en los últimos reductos coloniales.
Congelando salarios a culatazos mientras los precios suben en las puntas de las bayonetas, aboliendo toda forma de reclamación colectiva, prohibiendo asambleas y comisioncs internas, alargando horarios, elevando la desocupación al récord del 9%12 prometiendo aumentarla con 300.000 nuevos despidos, han retrotraído las relaciones de producción a los comienzos de la era industrial, y cuando los trabajadores han querido protestar los han calificados de subversivos, secuestrando cuerpos enteros de delegados que en algunos casos aparecieron muertos, y en otros no aparecieron.

Los resultados de esa política han sido fulminantes. En este primer año de gobierno el consumo de alimentos ha disminuido el 40%, el de ropa más del 50%, el de medicinas ha desaparecido prácticamente en las capas populares. Ya hay zonas del Gran Buenos Aires donde la mortalidad infantil supera el 30%, cifra que nos iguala con Rhodesia, Dahomey o las Guayanas; enfermedades como la diarrea estival, las parasitosis y hasta la rabia en que las cifras trepan hacia marcas mundiales o las superan. Como si esas fueran metas deseadas y buscadas, han reducido ustedes el presupuesto de la salud pública a menos de un tercio de los gastos militares, suprimiendo hasta los hospitales gratuitos mientras centenares de médicos, profesionales y técnicos se suman al éxodo provocado por el terror, los bajos sueldos o la “racionalización”.

Basta andar unas horas por el Gran Buenos Aires para comprobar la rapidez con que semejante política la convirtió en una villa miseria de diez millones de habitantes. Ciudades a media luz, barrios enteros sin agua porque las industrias monopólicas saquean las napas subtérráneas, millares de cuadras convertidas en un solo bache porque ustedes sólo pavimentan los barrios militares y adornan la Plaza de Mayo , el río más grande del mundo contaminado en todas sus playas porque los socios del ministro Martínez de Hoz arrojan en él sus residuos industriales, y la única medida de gobierno que ustedes han tomado es prohibir a la gente que se bañe.

Tampoco en las metas abstractas de la economía, a las que suelen llamar “el país”, han sido ustedes más afortutunados. Un descenso del producto bruto que orilla el 3%, una deuda exterior que alcanza a 600 dólares por habitante, una inflación anual del 400%, un aumento del circulante que en solo una semana de diciembre llegó al 9%, una baja del 13% en la inversión externa constituyen también marcas mundiales, raro fruto de la fría deliberación y la cruda inepcia.

Mientras todas las funciones creadoras y protectoras del Estado se atrofian hasta disolverse en la pura anemia, una sola crece y se vuelve autónoma. Mil ochocientos millones de dólares que equivalen a la mitad de las exportaciones argentinas presupuestados para Seguridad y Defensa en 1977, cuatro mil nuevas plazas de agentes en la Policía Federal, doce mil en la provincia de Buenos Aires con sueldos que duplican el de un obrero industrial y triplican el de un director de escuela, mientras en secreto se elevan los propios sueldos militares a partir de febrero en un 120%, prueban que no hay congelación ni desocupación en el reino de la tortura y de la muerte, único campo de la actividad argentina donde el producto crece y donde la cotización por guerrillero abatido sube más rápido que el dólar.
6. Dictada por el Fondo Monetario Internacional según una receta que se aplica indistintamente al Zaire o a Chile, a Uruguay o Indonesia, la política económica de esa Junta sólo reconoce como beneficiarios a la vieja oligarquía ganadera, la nueva oligarquía especuladora y un grupo selecto de monopolios internacionales encabezados por la ITT, la Esso, las automotrices, la U.S.Steel, la Siemens, al que están ligados personalmente el ministro Martínez de Hoz y todos los miembros de su gabinete.

Un aumento del 722% en los precios de la producción animal en 1976 define la magnitud de la restauración oligárquica emprendida por Martínez de Hoz en consonancia con el credo de la Sociedad Rural expuesto por su presidente Celedonio Pereda: “Llena de asombro que ciertos grupos pequeños pero activos sigan insistiendo en que los alimentos deben ser baratos”.14
El espectáculo de una Bolsa de Comercio donde en una semana ha sido posible para algunos ganar sin trabajar el cien y el doscientos por ciento, donde hay empresas que de la noche a la mañana duplicaron su capital sin producir más que antes, la rueda loca de la especulación en dólares, letras, valores ajustables, la usura simple que ya calcula el interés por hora, son hechos bien curiosos bajo un gobierno que venía a acabar con el “festín de los corruptos”.

Desnacionalizando bancos se ponen el ahorro y el crédito nacional en manos de la banca extranjera, indemnizando a la ITT y a la Siemens se premia a empresas que estafaron al Estado, devolviendo las bocas de expendio se aumentan las ganancias de la Shell y la Esso, rebajando los aranceles aduaneros se crean empleos en Hong Kong o Singapur y desocupación en la Argentina. Frente al conjunto de esos hechos cabe preguntarse quiénes son los apátridas de los comunicados oficiales, dónde están los mercenarios al servicio de intereses foráneos, cuál es la ideologia que amenaza al ser nacional.

Si una propaganda abrumadora, reflejo deforme de hechos malvados no pretendiera que esa Junta procura la paz, que el general Videla defiende los derechos humanos o que el almirante Massera ama la vida, aún cabría pedir a los señores Comandantes en Jefe de las 3 Armas que meditaran sobre el abismo al que conducen al país tras la ilusión de ganar una guerra que, aún si mataran al último guerrillero, no haría más que empezar bajo nuevas formas, porque las causas que hace más de veinte años mueven la resistencia del pueblo argentino no estarán dcsaparecidas sino agravadas por el recuerdo del estrago causado y la revelación de las atrocidades cometidas.

Estas son las reflexiones que en el primer aniversario de su infausto gobierno he querido hacer llegar a los miembros de esa Junta, sin esperanza de ser escuchado, con la certeza de ser perseguido, pero fiel al compromiso que asumí hace mucho tiempo de dar testimonio en momentos difíciles.

Rodolfo Walsh. – C.I. 2845022
Buenos Aires, 24 de marzo de 1977.

La Gran Marcha por el Agua empezó en Cajamarca y terminará en Lima

La movilización es en contra de la privatización del agua, la no intervención en las cabeceras de cuencas y glaciares y por el reconocimiento del acceso al agua como un derecho fundamental.

Para ello se reclama a las autoridades nacionales la protección urgente del agua y provisión de un conjunto de instrumentos de política ambiental, como la gestión adecuada de recursos hídricos, ordenamiento territorial y la moratoria de concesiones.

Las organizaciones sociales, colectivos indígenas y ecologistas que convocan a la marcha convergen en que la pelea por el agua y los recursos hídricos es una lucha contra el modelo económico neoliberal que tuvo un vigoroso impulso durante el gobierno reciente de Alan García.

En Perú 148 conflictos referidos al agua están activos y 67 latentes. La región oriental de Puno ocupa el primer lugar con 20; le siguen Ancash, Cajamarca y Cusco con 16. De estos conflictos sociales el 55% se refieren a conflictos por actividades extractivas y pasivos ambientales.

Estos conflictos ocurren luego de que empresas mineras (formales e informales) y de hidrocarburos pretenden ingresar o ingresan a territorios de comunidades campesinas quechuas, aymaras y amazónicas, sin respetar el derecho a la consulta, el medio ambiente, la cosmovisión andina y los recursos naturales indispensables para la sobrevivencia de los pueblos andinos.

El segundo semestre del 2011 en el norte de Perú, en la región de Cajamarca se vivieron ya violentos enfrentamientos entre comunidades campesinas e indígenas y el proyecto minero Conga, que afecta a las cabeceras de cuenca y el agua de la zona.

Pelea por el agua es contra el neoliberalismo

Un comunicado de las organizaciones sociales de Puno, al oriente de Perú, acusa que “experimentamos un nuevo hecho que podría convertirse en una amenaza para toda la vida de las personas y los pueblos: el débil acceso y calidad del agua para el consumo de la población, para las actividades agropecuarias, pesca, culturales, turismo y otras actividades sostenibles y renovables, esto debido al desequilibrio ocurrido entre el modelo de desarrollo económico imperante, el aprovechamiento inadecuado de los recursos naturales y la desprotección del medio ambiente, que no contribuyen al desarrollo integral de las personas, ni garantizan para que las futuras generaciones tengan derecho a un ambiente sano y una vida digna”.

En Puno la contaminación del agua dulce alcanza al 80% y sólo el 25% de la población regional accede a agua de manera segura.

En dicha región existen más de 2.262 concesiones mineras ocupando más de 159.33 hectáreas. Sólo en el 2010 se registraron 1,656 solicitudes de concesiones mineras y en el primer semestre del 2011 se habían registrado más de 1,500 solicitudes. A la vez, los efectos de la minería irresponsable en Puno han dejado más de 522 Pasivos Ambientales Mineros PAM, definidos como instalaciones, emisiones, restos o depósitos de residuos producidos por operaciones mineras, abandonadas o inactivas, que constituyen un riesgo permanente y potencial para la salud de la población, el ecosistema y la propiedad.

Desde Cajamarca hasta el sur de Perú

En Cajamarca los pueblos empezarán su recorrido en las lagunas de las alturas de Celendín, que el proyecto Conga planea destruir.

En Lima se realizará un Pasacalle-Marcha de colectivos juveniles, organizaciones sociales y organismos de derechos humanos, para celebrar el arranque de esta jornada de movilización pacífica y democrática.

También se llevarán a cabo mítines y movilizaciones en Cusco, Espinar, Canchis, Arequipa, Tambo, Tacna, Ancash, Iquitos y otros lugares de las macro regiones norte, centro, sur y oriente del país.

En Lima además se realizará un Foro Nacional Agua, Minería y Bienestar los días 8 y 9 de febrero, en el que participarán organizaciones sociales, autoridades regionales y expertos nacionales e internacionales.

El 9 de febrero se espera que las delegaciones regionales lleguen a la capital peruana y el día después se instalará un Tribunal de Justicia Hídrica y el acto de cierre de la movilización que partirá de la Plaza Dos de Mayo y culminará con un Acto Político Cultural en la Plaza San Martín.

El Tribunal de Justicia Hídrica hará seguimiento a los conflictos por el agua que hay en el país y se creará una instancia de sanción ética a los destructores y contaminadores del recurso vital.

Agua como derecho humano

La exigencia fundamental de las organizaciones convocantes es que se haga una reforma constitucional que reconozca que el agua potable y el saneamiento son un derecho humano y su provisión no sea objeto de los negocios privados.

También se pide que no haya más actividad minera en las cabeceras de las cuencas hídricas y los glaciares. “La minería viene produciendo la destrucción de lagunas, glaciares o la alteración de los cursos de los ríos; utiliza agua en forma excesiva a costa de su uso para consumo humano o actividades sostenibles; y contamina las aguas superficiales y subterráneas”- declara la convocatoria.

Otra exigencia es que no se ocupe cianuro ni mercurio en las faenas mineras y una moratoria a las concesiones mineras.

Los gobiernos recientes han concesionado más del 70% de la Amazonía y más de 20 millones de hectáreas del territorio nacional para actividades mineras y de hidrocarburos, sin consulta previa a los pueblos afectados y sin participación de las autoridades locales y regionales de esos territorios.

Finalmente los pueblos amazónicos y las comunidades campesinas esperan que el Estado promulgue lo más pronto posible un Reglamento de la Ley de Consulta a las comunidades cuando se trate de proyectos que afecten sus territorios y espacios de vida.

El Ciudadano

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