Noam Chomsky: Medios de Comunicación

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“Un señor toma el tran­vía des­pués de com­prar el dia­rio y ponér­selo bajo el brazo. Media hora más tarde des­ciende con el mismo dia­rio bajo el brazo.

Pero ya no es el mismo dia­rio, ahora es un mon­tón de hojas impre­sas que el señor aban­dona en un banco de plaza.

Ape­nas queda solo en el banco, el mon­tón de hojas impre­sas se con­vierte otra vez en un dia­rio, hasta que un mucha­cho lo ve, lo lee y lo deja con­ver­tido en un mon­tón de hojas impresas.

“Ape­nas queda solo en el banco, el mon­tón de hojas impre­sas se con­vierte otra vez en un dia­rio, hasta que una anciana lo encuen­tra, lo lee y lo deja con­ver­tido en un mon­tón de hojas impre­sas. Luego se lo lleva a su casa y en el camino lo usa para empa­que­tar medio kilo de acel­gas, que es para lo que sir­ven los dia­rios des­pués de estas exci­tan­tes metamorfosis”

El dia­rio a dia­rio es un cuento de Julio Cortazar.

Se puede decir que un medio de comu­ni­ca­ción es un canal por el cual pasa infor­ma­ción. La infor­ma­ción no son solo noti­cias, son cono­ci­mien­tos en gene­ral y estos sur­gen en cual­quier lugar donde haya acti­vi­dad inte­lec­tual o algo que con­tar. Esta es nece­sa­ria­mente ela­bo­rada para adap­tarse al soporte con que el medio de comu­ni­ca­ción cuenta.

Para cum­plir la con­di­ción de masivo, debe lle­gar a más gente, en más luga­res y más direc­ta­mente con men­sa­jes simples.

Estos puede ser la tele­vi­sión, la radios o los perió­di­cos. En los tres casos el con­te­nido de esta infor­ma­ción lo vere­mos aco­tado a deter­mi­na­das carac­te­rís­ti­cas que los medios crean con­ve­niente trans­mi­tir a su res­pec­tivo público.

Esta defi­ni­ción donde sim­ple­mente hay infor­ma­ción y los medios actúan como inter­me­dia­rios con el público, según Chomsky, se puede decir que solo es regis­trada hasta media­dos el siglo XIX. A par­tir de esa fecha la fun­ción de los medios de comu­ni­ca­ción se des­vir­túa por dos fac­to­res fundamentales:

1) La nece­si­dad de mayor capi­tal para tener un medio competitivo.

2) La apa­ri­ción de la publicidad.

Ambos fac­to­res hicie­ron de los medios un con­cepto más empre­sa­rial y la infor­ma­ción pasará por una can­ti­dad más redu­cida de medios, admi­nis­tra­dos por per­so­nas que cuen­tan con el capi­tal nece­sa­rio. Y ya la infor­ma­ción no llega sola, sino que atra­ve­sada por la publi­ci­dad. Al ser ya los medios de comu­ni­ca­ción empre­sas, adqui­ri­rán tam­bién carac­te­rís­ti­cas del mer­cado y con la publi­ci­dad los cen­tros emi­so­res de capi­tal se rela­cio­nan en mayor medida. Lo que se ve es un cam­bio en la dimen­sión de los medios y sus con­se­cuen­cias. ¿por qué no pue­den sobre­vi­vir medios peque­ños? por la misma razón que en la revo­lu­ción indus­trial no pue­den sobre­vi­vir los arte­sa­nos. En dos sen­ti­dos simul­tá­neos, se pierde el público y se pier­den los publi­ca­do­res ante la nece­si­dad de capi­tal creciente.

Toma el New York Times. Es una empresa que vende un pro­ducto. El pro­ducto son las audien­cias. No ganan dinero cuando com­pras el perió­dico. Están con­ten­tos ponién­dolo gra­tis en la red. De hecho, pier­den dinero cuando com­pras el perió­dico. Pero la audien­cia es el pro­ducto. El pro­ducto es gente pri­vi­le­giada, justo la misma gente que está escri­biendo esos perió­di­cos, ya sabes, la gente que toma las deci­sio­nes de alto nivel en esta socie­dad. Tie­nes que ven­der un pro­ducto a un mer­cado, y el mer­cado es, por supuesto, los anun­cian­tes (es decir, otras gran­des empre­sas). Sea tele­vi­sión o perió­di­cos o lo que sea, están ven­diendo audien­cias. Gran­des empre­sas que ven­den audien­cias a otras gran­des empre­sas. En el caso de los medios de élite, son empre­sas muy grandes.

Bueno, ¿qué espe­ras que ocu­rra? ¿Qué pre­dic­ción harías sobre la natu­ra­leza del pro­ducto de los medios, dadas las cir­cuns­tan­cias? ¿Cuál sería la hipó­te­sis nula, el tipo de con­je­tura que harías sin asu­mir nada más? La supo­si­ción obvia es que el pro­ducto de los medios, lo que apa­rece, lo que no apa­rece, el modo en que se pre­senta, refle­jará los intere­ses de los com­pra­do­res y ven­de­do­res, y de las ins­ti­tu­cio­nes y sis­te­mas de poder que están a su alre­de­dor. Si no pasara eso, sería una espe­cie de milagro.

Los gran­des gru­pos empre­sa­ria­les (rela­cio­na­dos con las coor­po­ra­cio­nes mediá­ti­cas) aso­cia­dos a los suce­si­vos gobier­nos con­tro­lan los medios para evi­tar que el común de la gente pueda deci­dir por sí misma el rumbo de sus vidas. Este tipo de con­trol les ha fun­cio­nado cua­li­ta­tiva y cuan­ti­ta­ti­va­mente mejor que la “anti­gua receta” de los gol­pes de estado y la repre­sión. Véase el ejem­plo de las dic­ta­du­ras mili­ta­res en Ame­rica Latina. Chomsky cali­fica el accio­nar de los medios como un gobierno glo­bal de la infor­ma­ción que cum­ple la fun­ción de redu­cir la acti­vi­dad de pen­sa­miento crítico.

Arturo Jau­ret­che ya había adver­tido lo mismo sobre los medios de comu­ni­ca­ción loca­les y su rela­ción con los intere­ses eco­nó­mi­cos. Que para Jau­ret­che esta­rán repre­sen­ta­dos por la oli­gar­quía y sus socios extranjeros.

“Por­que los medios de infor­ma­ción y la difu­sión de ideas están gober­na­das, como los pre­cios en el mer­cado y son tam­bién mer­ca­de­rías. La prensa nos dice todos los días que su liber­tad es impres­cin­di­ble para el desa­rro­llo de la socie­dad humana, y nos pro­pone sus bene­fi­cios por opo­si­ción a los sis­te­mas que la res­trin­gen por medio del esta­tismo. Pero nos oculta la natu­ra­leza de esa liber­tad, tan res­tric­tiva como la del estado, aun­que más hipó­crita, por­que le libre acceso a las fuen­tes de infor­ma­ción no implica la libre dis­cu­sión, ni la honesta difu­sión, ya que ese libre acceso se con­di­ciona a los intere­ses de los gru­pos domi­nan­tes que dan la ver­sión y la difun­den”.
Jau­ret­che (1975)

Y se torna aún más preo­cu­pante la situa­ción cuando vemos en dónde se invierte dinero en los medios de comu­ni­ca­ción, en la publi­ci­dad. Se puede decir que el con­te­nido de los medios es la publi­ci­dad, y el relle­nos es lo que rodea a la publi­ci­dad: los pro­gra­mas, las noti­cias, etc. El redu­cido espa­cio que se le da a la infor­ma­ción natu­ral­mente deriva en una redu­cida noción del mundo.

“La visión carente de sen­tido his­tó­rico e inca­paz de infun­dirlo, ato­mi­zada y ato­mi­za­dora, alcanza su rea­li­za­ción para­dig­má­tica en la visión que ofre­cen los tele­dia­rios, suce­sión de his­to­rias en apa­rien­cia absur­das que aca­ban pare­cién­dose entre sí, des­file inin­te­rrum­pido de pue­blos menes­te­ro­sos, retahila de acon­te­ci­mien­tos que, sur­gi­dos sin expli­ca­ción, des­a­pa­re­ce­rán sin que sepa­mos su solu­ción — ayer Bia­fra, hoy el Zaire, mañana el Congo — y que des­po­ja­dos de este modo de toda nece­si­dad polí­tica, solo pue­den en el mejor de los casos, sus­ci­tar un vago inte­rés humanitario.

De este modo es, efec­ti­va­mente, la lógica del campo perio­dís­tico, sobre todo a tra­vés de la forma par­ti­cu­lar que toma en el la com­pe­ten­cia y de las ruti­nas y de los hábi­tos de pen­sa­miento que impone sin dis­cu­sión, la que pro­duce una repre­sen­ta­ción del mundo pre­ñada de una filo­so­fía de la his­to­ria en tanto que suce­sión absurda de desas­tres res­pecto de los cua­les no se entiende nada y sobre los cua­les nada cabe hacer.”

Pie­rre Bour­dieu (“Sobre la tele­vi­sion”)


Los medios de comu­ni­ca­ción, en casi todos los casos, se auto adju­di­can la cali­dad de inde­pen­dien­tes. Pero como ya hemos dicho los medios de comu­ni­ca­ción son ins­ti­tu­cio­nes que depen­den de la publi­ci­dad y el capi­tal. Y es difi­cil espe­rar que no estruc­tu­ren las prác­ti­cas posi­bles. Enton­ces pasan a fun­cio­nar los “dis­po­si­ti­vos de fil­tra­ción”. Los dis­po­si­ti­vos de fil­tra­ción están en todos los sec­to­res de la socie­dad y su obje­tivo es domi­nar los acon­te­ci­mien­tos alea­to­rios (Fou­cault los lla­mará poli­cias del dis­curso), el resul­tado que nece­sa­ria­mente se des­prende de la fil­tra­ción es la exclu­sión de los que no inter­na­li­cen y crean las “reglas” de cada ins­ti­tu­ción (Cen­sura). Así pues, es un dis­po­si­tivo de fil­tra­ción que acaba pro­du­ciendo gente que, de forma real­mente honesta (no mien­ten), han inter­na­li­zado el marco de creen­cias y acti­tu­des del sis­tema.
Para Chomsky los perio­dista son víc­ti­mas incon­cien­tes de el pro­blema de los medios, ellos par­ten de que no siguen orde­nes de nin­gún tipo. Para ellos el adoc­tri­na­miento es tan pro­fundo que les hace creer que siguen siendo obje­ti­vos. Esta claro que los perio­dis­tas son parte de la clase edu­cada y es en su edu­ca­ción donde Chomsky pro­pone que está la mayor fuente de adoc­tri­na­miento.

“¿Alguien pre­guntó en Rusia: tene­mos el dere­cho de inva­dir a otro país? ¿Pue­des ima­gi­narte a alguien pre­gun­tando eso aquí? Sólo que en Rusia hubo una dife­ren­cia. Había un con­trol tota­li­ta­rio: si decías las cosas equi­vo­ca­das te man­da­ban al gulag. Aquí es sólo subor­di­na­ción volun­ta­ria al poder (Y aquí tam­bién). “
Noam Chomsky (entre­vista en EE. UU.)

Por lo gene­ral par­ten de la idea de que los perio­dis­tas como todo hom­bre, quie­ren man­te­ner su situa­ción de pri­vi­le­gio. Vale mar­car que para lle­gar a ser reco­no­ci­dos han tenido que hacer una larga carrera, estu­diando, escri­biendo en perió­di­cos de tira­das peque­ñas o haciendo de note­ros. Y no sacri­fi­ca­rán nada de lo obte­nido por­que la idea de pro­fe­cio­na­lismo no existe por­que no es valo­rada en el mer­cado ni ense­ñada en las aca­de­mias. En ir con­tra ellos, se pre­senta un difi­cil campo de bata­lla donde seguirá habiendo per­so­nas que defien­dan su situa­ción de pri­vi­le­gio pero resulta aún más grave cuando no es pre­ci­sa­mente desde una posi­ción de pri­vi­le­gio que se resis­ten a reco­no­cer su falsa independencia.

”está tan incul­cado en ti que hay cier­tas cosas que no podrías pen­sar.”
George Orwell

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El preo­cu­pante hecho de que los medios de comu­ni­ca­ción depen­dan de los recur­sos eco­nó­mi­cos, y depen­dan de una deter­mi­nada can­ti­dad de medios, deriva según chomsky en un sis­tema que solo puede ser cali­fi­cado de “per­verso”. Y su obje­tivo puede ser variado, pero sus resul­ta­dos se pue­den redu­cir a la “dis­mi­nu­ción pla­ni­fi­cada del pen­sa­miento” en el que los medios de comu­ni­ca­ción son solo una parte.
Una de las posi­bles crí­ti­cas a los medios de comu­ni­ca­ción parte de su estruc­tura basa­das en las carac­te­rís­ti­cas refe­ri­das a la masi­vi­dad nom­bra­das anteriormente.

“…las for­mas del dis­curso público regu­lan, e incluso deter­mi­nan, qué clase de con­te­nido puede sur­gir de ellas. … las huma­re­das… indias… son insu­fi­cien­te­mente com­ple­jas para expre­sar ideas… no se puede uti­li­zar el humo para hacer filo­so­fía. Su forma excluye el contenido.

La forma del cuerpo de un hom­bre es cier­ta­mente irre­le­vante en cuanto a la for­mu­la­ción de sus ideas… Pero es total­mente rele­vante en tele­vi­sión. Por­que… la tele­vi­sión nos brinda una con­ver­sa­ción de imá­ge­nes y no de pala­bras. No se puede hacer filo­so­fía… en tele­vi­sión por­que su forma cons­pira con­tra el contenido…”

Post­man, Neil (citado por Chomsky en Mano­dac­tu­ring Consent)

Si los medios de comu­ni­ca­ción fun­cio­nan como empre­sas que quie­ren opti­mi­zar sus ganan­cias — Pode­mos ima­gi­nar medio de comu­ni­ca­ción sin fines de lucro

Si los medios de comu­ni­ca­ción están con­tro­la­dos por sec­to­res de poder — Pode­mos ima­gi­nar medios se comu­ni­ca­ción sin oli­go­po­lios ni mono­po­lios que ase­gu­ren la pluralidad.

Si el sis­tema per­si­gue la igno­ran­cia — Pode­mos ima­gi­nar medios que fomen­ten la cultura

Si ya se está haciendo algo y la inmo­vi­li­dad nos hace cóm­pli­ces — pode­mos ima­gi­nar que somos parte de la solución

Si lo ima­gi­na­mos es el comienzo. Lle­var a los hechos estos prin­ci­pios implica cam­biar nues­tra acti­tud. Ser crí­ti­cos es la acti­tud que mejor debe repre­sen­tar­los. Pero hoy, no solo tene­mos la herra­mienta de nues­tra crí­tica ante los medios: con­ta­mos con la posi­bi­li­dad de impul­sar una ley que ayude a evi­tar el reinado de las empre­sas de medios masi­vos de comu­ni­ca­ción y el poder eco­nó­mico en general.

Tene­mos la posi­bi­li­dad de que ten­gan voz los que la cen­sura calla.

Tene­mos la posi­bi­li­dad de redu­cir el impacto de los gran­des grupos.

Todo esto se tra­duce en más liber­tad en la medida que los sepa­mos apro­ve­char y logre­mos que con este nuevo reparto haya­mos apren­dido de nues­tros errores.

Mi opi­nión sobre las leyes parece que es muy par­ti­cu­lar, por­que yo creo que estas pue­den tener lugar en la medida que sean jus­tas y en la medida que sean jus­tas los ciu­da­da­nos se deben invo­lu­crar para que se efectivicen.

Son muy impor­tan­tes las herra­mien­tas que aporta la ley pero ocu­rre como con todas las leyes, el poder ciu­da­dano la debe enal­te­cer y hacer cum­plir. Y esta­mos hablando de un debate mucho más amplio como es la ciu­da­da­nía y cuando le damos sig­ni­fi­cado a la pala­bra ciu­da­da­nía es que pode­mos decir “poder popular”.

Más impor­tante que todo esto es que una comu­ni­dad, una orga­ni­za­ción, puede ser la base para la acción y, aun­que enten­der el mundo puede ser bueno para el alma (sin pre­ten­der ser cínico), no ayuda a nadie, ni a uno mismo de hecho, si no lleva a la acción.
Noam Chomsky (entrevista)

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Posted by on febrero 2, 2010. Filed under Uncategorized. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0. You can leave a response or trackback to this entry

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