El Sentir de Miriam R. Krüger

Filed under: Uncategorized |

Sen­tir

La poeta peruana Miriam R. Krü­ger llego, recitó sus poe­mas, le son­rió a sus ami­gos y se vol­vió a ir, dejando en el ambiente el recuerdo de su voz que nos dice que algún día vol­verá para rega­lar­nos su presencia.

Los poe­tas siguen ese camino, del mismo modo que Miriam, entien­den que la poe­sía es una herra­mienta de vida; una espe­ranza que alum­bra los días oscu­ros y uno puede darse cuenta de eso cuando sen­ti­mos en el cora­zón sus ver­sos o sim­ple­mente cuando la vemos son­reír con ese aire par­ti­cu­lar de poeta optimista.

Ella se fué y muchos de noso­tros no tuvi­mos la opor­tu­ni­dad de cono­cerla en pre­sen­cia y nos que­da­mos con las ganas de saber lo que piensa de su país, lo que piensa de noso­tros, lo que piensa de la existencia.

Sus poe­mas, sus inter­lo­cu­cio­nes lite­ra­rias varían en cuanto al amor como un des­tino gro­sero que con los años se hace incon­te­ni­ble­mente nece­sa­rio; ade­más pode­mos des­cu­brir ver­sos de acer­tada nos­tal­gia que hablan de su país (del Perú) como un intimo y año­rado terri­to­rio de cuento de hadas.

Su poema dice: “Yo vengo de Selva Vir­gen, de Cor­di­llera Blanca y Cor­di­llera Negra” solo enton­ces uno que habita este terri­to­rio puede adver­tir que tiene razón, que este país es her­moso, en forma y fondo.

A pesar de todo Miriam R. Krü­ger es una poeta ‘opti­mista’, y ade­más una emba­ja­dora cul­tu­ral que nos repre­senta en los vie­jos continentes.

Su voz es la voz del poeta que se sube al avión espe­rando res­pi­rar el aroma noc­turno de esa lima que la espera.

Miriam R. Krü­ger se fué, pero sus ver­sos se que­dan esta noche.

Johan E.C.
.

Fotos de Face­book (Casa de la Lite­ra­tura)

http://sphotos.ak.fbcdn.net/hphotos-ak-ash2/hs160.ash2/41329_1530393216478_1134158975_1553620_2483800_n.jpg

HUELLAS

Esta noche camino por la ori­lla del mar
acom­pa­ñada por la sole­dad.
Sua­ve­mente el mar moja mis pies,
la brisa se con­funde con finas lágri­mas
que bro­tan de mis ojos
rodando por mi joven ros­tro,
el viento fresco e inquieto
juega deli­ca­da­mente con mis cabe­llos.
Camino y camino
sin encon­trar rumbo fijo
y desea­ría per­derme por un ins­tante
y qui­siera en el tiempo dete­nerme
por un momento vol­ver la vista atrás
pero temo no haber dejado hue­llas
al caminar.

Miriam R.Krüger (pri­mera publi­ca­cion 1998)

Shortlink:

Posted by on agosto 29, 2010. Filed under Uncategorized. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0. You can leave a response or trackback to this entry

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>