
El día de nuestro nacimiento marca el día de nuestro cumpleaños y agregando el año podemos seguir la cuenta de nuestra vida….una cuenta que llevan a la perfección aquellos amigos o familiares que son menores y disfrutan recordando nuestra diferencia de edad, una cuenta que se lleva de manera defectuosa sobre todo por los padres que les cuesta mucho ver como crecemos y ellos no quieren sentirse viejos.
Hasta aquí, no les digo nada nuevo pero a este punto quiero detenerme porque si todo lo mencionado es algo lógico, yo no lo encuentro tan lógico o quizás debería decir justo.
La fecha de nuestro cumpleaños marca un año más o un año menos de vida ?
En mi opinión, contar los años solo sirve a eso,… a contarlos ; pues legalmente estamos obligados a contar los años para poder acceder a nuestros documentos de identidad.
1,2,3,4, …etc son solo números; números que nos meten una cierta presión ante la familia, ante los amigos, ante la sociedad ; una presión incluso hacia nosotros mismos.
El desarrollo de nuestra persona esta ligado al número de años que vamos adquiriendo. La edad indicada para terminar los estudios, para enamorarse, para independizarnos, para tener una establidad laboral, para casarse, para tener hijos … en fin, tener una cierta edad, una edad indicada, una edad adecuada, como quieran decirlo pero es como si la vida se programara dependiendo de la edad y no de nuestro real desarrollo.
Todo esto me parece tan injusto que a trece años decidí no contar más los años que iba acumulando. Los números no encajaban conmigo y esto no era solo un problema del curso de matemáticas en el colegio ; pero bueno no nos desviemos del tema …como les decia decidí rotundamente no celebrar más mi cumpleaños pero no falta alguien que te lo recuerde.
Así llegó aquel fatídico día, en que una amiga con una gran sonrisa me dijo : « Feliz cumpleaños, 30, cumples 30 !! que se siente ?!! . Esto fue todo un choque para mi pues no recordaba haber cumplido 29, mi mente se bloqueo por completo y no lograba recordar cuando fue que cumplí 29, por consiguiente no podía entonces cumplir 30. En una fracción de segundo mil preguntas invadieron mi mente y una voz temblorosa desde lo más profundo de mi ser decía : « No estoy preparada ». El pánico de no estar a la altura me cubrió por completo mientras mi amiga con esa enorme sonrisa repetía « 30, 30 que se siente? », y de manera cortante respondí « dentro de un mes se te borrara esa estupida sonrisa de la cara y lo sabrás ».
Las semanas pasaron y fue entonces que mi amiga, por así decirlo celebro su cumpleaños número 30 y la sonrisa se la dibujo con lápiz labial.





Carmen Hernández Rey
June 9, 2012
Querida Miriam, cuando tenemos casi el 30 por dos, esto ya parace casi nada…
Tan solo se saborea el día a día sin que importe mucho el príximo lustro.
besos
Sonia Franco
June 9, 2012
Me gusta tu estilo, escribes “sabroso”. En mi caso pienso que la vida no va con los años, sino que los años van con la vida…el desarrollo o lo que haga uno con los años depende de como se vive…como se lleva la vida. Bueno eso es lo que pienso. Saludos, Sonia