Cartas entre Micaela bastidas y Tupac Amaru II

Tupac-Amaru

Y a pesar que en el silencio de sus temores sentían que la derrota era inminente, el Líder del movimiento indigenista bastión fundamental de la rebelión anticolonial, se daba tiempo de escribirle a su esposa Doña Micaela Bastidas. Dispuestos ellos a entregar su vida hacia la libertad de los hermanos oprimidos por el Imperio Español. La historia contaría después la forma de su salvaje ajusticiamiento en manos de sus enemigos:

Carta De Micaela Bastidas A Túpac Amaru:

“Chepe mío, tú me has de acabar de pesadumbres, pues andas muy despacio paseándote en los pueblos y mas en Yauri, tardándote dos grandes días con grandes descuidos, pues los soldados tienen razón de aburrirse irse cada uno a sus pueblos…yo ya no tengo paciencia para aguantar todo esto, pues yo mismo soy capaz de entregarme a los enemigos para que me quiten la vida, porque veo el poco anhelo con que ves este asunto tan grave que corroe con detrimento la vida de todos, y estamos en medio de los enemigos que no tenemos segura la vida y por tu causa a pique de peligrar todos mis hijos, los demás de nuestra parte…” – “bastante advertencia te di, para que inmediatamente fueses al Cuzco pero has dado todo a la barata, dándoles tiempo para que se prevengan como ya lo han hecho”

Carta De Túpac Amaru A Micaela Bastidas:

En algún lugar de la Cordillera de los Andes, Enero de 1782.
Micaela: “Amor Mío. Por primera vez me encuentro rodeado de hombres verdaderos.

Hay muchos hombres: inteligentes, audaces, prudentes, fríos, calculadores, desleales, ignorantes, pero pocos decentes e idealistas.
Pero esos pocos entre los cuales me incluyo, con el tiempo van a ser legiones, a medida que nuestro ejemplo vaya derrotando al inhumano conquistador.
Por todo eso, para dar dignidad y Amor a este mundo, estamos luchando.
Cuando ama, la mujer es vibración que estremece y conduce a un mundo superior.
Desde que te amo, vibro, trato de superarme. Cuando te beso, se agita mi alma, siento la presencia de la vida en plenitud.
La energía secreta de tus ojos siempre me impulsan hacia nuevos objetivos. ¡A vencer!
Quizás para ello se precise una vida, miles de hombres nuevos….
Mientras Tú me ames formare parte de la forja de los hombres que pelean por la libertad de todos los hombres.
Tú eres el comienzo de mi libertad individual. Juntos somos la expresión telúrica de nuestra raza.
Contigo por primera vez he sentido el Amor.
El Hombre sin Amor es Incompleto.
La civilización que nos quieren imponer ha escrito mucho sobre el Amor, pero la nuestra hace posible la experiencia del verdadero Amor.
Todos mis indios, son Hombres Nuevos, hombres silenciosos, pero tremendamente revolucionarios.
Nuestro Amor también comenzó silenciosamente ……. ¡Qué misterio ¡ ¿ verdad? Toda la selva verde y las altas montañas, todo el mar que contemplo en el cual me baño, la tierra que piso, las estrellas que miro ¿de donde vienen? Y Tú, ¿de que mundo vienes?
Porque mujeres de tu condición son raras manifestaciones que de tanto en tanto aparecen en la Tierra para Purificarla y Embellecerla.
Tú eres Amor. Eres para Ser amada.
Juntos somos la vibración profunda que trata de arrancarle el misterio al universo entero.
Pero también sé que si estos hombres son amados por mujeres como tú, harán todo lo posible y los plazos se acortaran. Contigo junto a mi, tengo Fe en Mi Estrella.
En estos momentos me avisan que los conquistadores nos están cercando….
Pronto me uniré a Ti.
Túpac Amaru”

SENTENCIA EXPEDIDA POR EL VISITADOR GENERAL DEL REINO JOSÉ ANTONIO DE ARECHE CONTRA JOSÉ GABRIEL TUPAC AMARU.

En el Cusco, 15 de mayo de 1781.

“…debo condenar y condeno a ]osé Gabriel Túpac Amaro a que sea sacado a la plaza principal y publica de esta ciudad, arrastrado hasta el lugar del suplicio, donde presencie la ejecución de las sentencias que se dieren a su mujer, Micaela Bastidas, sus dos hijos, Hipólito y Fernando Tupac Amaro, a su tío Francisco Tupac Amaro, a su cuñado Antonio Bastidas, y a algunos de los otros principales capitanes y auxiliadores de su inicua y perversa intención o proyecto, los cuales han de morir en el propio día, y concluidas estas sentencias, se le cortará por el verdugo la lengua, y después, amarrado o atado por cada uno de los brazos y pies con cuerdas fuertes, y de modo que cada una de estas se pueda atar o prender con facilidad a otras que pendan de las cinchas de cuatro caballos, para que, puesto de este modo, o de suerte que cada uno de estos tire de su lado mirando a otras cuatro esquinas o puntas de la plaza, marchen, partan o arranquen a una voz los caballos de forma que quede dividido su cuerpo en otras tantas partes, llevándose éste luego que sea hora al cerro o altura llamada de Piccho, a donde tuvo el atrevimiento de venir a intimidar, sitiar y pedir que se le rindiese esta ciudad, para que allí se queme en una hoguera que estará preparada, echando sus cenizas al aire, y en cuyo lugar se pondrá una lápida de punta que exprese sus principales delitos y muerte, para sólo memoria y escarmiento de su execrable acción…”