<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>MULADAR NEWS &#187; Inmortales</title>
	<atom:link href="http://muladarnews.com/category/inmortales/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://muladarnews.com</link>
	<description>CONTRAINFORMACION DIGITAL</description>
	<lastBuildDate>Tue, 22 May 2012 21:54:31 +0000</lastBuildDate>
	<language>en</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.3.2</generator>
		<item>
		<title>Hasta siempre defensor: homenaje a Jorge Santistevan de Noriega</title>
		<link>http://muladarnews.com/2012/05/hasta-siempre-defensor-homenaje-a-jorge-santistevan-de-noriega/</link>
		<comments>http://muladarnews.com/2012/05/hasta-siempre-defensor-homenaje-a-jorge-santistevan-de-noriega/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 08 May 2012 12:49:54 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Rafael Rodriguez Campos</dc:creator>
				<category><![CDATA[Colaboradores]]></category>
		<category><![CDATA[Inmortales]]></category>
		<category><![CDATA[Rafael Rodriguez Campos]]></category>
		<category><![CDATA[América]]></category>
		<category><![CDATA[Centro Carter]]></category>
		<category><![CDATA[Don Jorge Santistevan de Noriega]]></category>
		<category><![CDATA[Gaceta Jurídica]]></category>
		<category><![CDATA[Perú]]></category>
		<category><![CDATA[Pontificia Universidad Católica]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://muladarnews.com/?p=4618</guid>
		<description><![CDATA[La mañana del 18 de abril nos dejó Don Jorge Santistevan de Noriega, destacado jurista y primer Defensor del Pueblo de nuestro país. Su partida ha enlutado a toda la comunidad jurídica nacional,...]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="size-full wp-image-4620 alignright" title="Jorge Santistevan, primer Defensor del Pueblo del Perú" src="http://muladarnews.com/wp-content/uploads/2012/05/Jorge-Santistevan-primer-Defensor-del-Pueblo-del-Perú.jpg" alt="Jorge Santistevan primer Defensor del Pueblo del Perú Hasta siempre defensor: homenaje a Jorge Santistevan de Noriega" width="260" height="336" />La mañana del 18 de abril nos dejó Don Jorge Santistevan de Noriega, destacado jurista y primer Defensor del Pueblo de nuestro país. Su partida ha enlutado a toda la comunidad jurídica nacional, amigos, colegas, alumnos y autoridades sienten su partida. El país entero le ha rendido homenaje, la democracia lamenta su ausencia, nosotros le decimos gracias por su obra a través de esta nota.</p>
<p>Don Jorge nació el 22 de enero de 1945 en la ciudad de Arequipa, en el año de 1960, años más tarde migró a Lima junto a sus padres para terminar sus estudios secundarios. Cursó los estudios de Letras y Derecho en la Pontificia Universidad Católica. En esos años, como alguna vez lo señalara, no imaginaba el duro camino que le tocaría transitar en defensa de la democracia y los Derechos Humanos en nuestro país.</p>
<p>Don Jorge supo a lo largo de su vida destacarse en cuanta actividad laboral o académica decidió emprender. Desde los primeros años de su ejercicio profesional su talento y rigurosidad lo fueron convirtiendo en uno de los juristas más destacados de su generación.</p>
<p>Como catedrático, se ganó el cariño y el afecto de todos quienes tuvimos la suerte de tenerlo como profesor. Las clases con Don Jorge eran especiales, la lucidez y sencillez con las cuales las desarrollaba lo convertían en un maestro diferente. Recuerdo los debates que en ellas se generaban, convirtiendo el salón de clases en una especie de ágora griega en la cual la historia, la filosofía y la literatura acompañaban la reflexión jurídica. Don Jorge fue ante todo un intelectual humanista, que puso siempre su profesión y talento al servicio de las causas más nobles.</p>
<p>Hace algún tiempo, en el último año de carrera, recuerdo haberlo visitado en busca de ayuda. Me encontraba haciendo una investigación: Juicio y Antejuicio Político en la Constitución de 1993, una materia sobre la cual él acababa de publicar un notable artículo. En esa oportunidad, Don Jorge volvió a mostrar esa sencillez y afecto por los jóvenes, a quienes siempre estuvo dispuesto a ofrecer su mano amiga y su sabio consejo. Quién hubiera imaginado, que, años más tarde, sería yo el encargado de coordinar con él la nueva edición de ese mismo texto para esta casa editorial.</p>
<p>La obra de Don Jorge fue muy diversa. Alguna vez lo escuché decir que la labor de un abogado es luchar por la justicia, ya sea en el Sector Público como Privado y así lo hizo. Fue el socio fundador de un estudio de abogados, su estudio, que a través de los años ha ido consolidándose en el escenario jurídico de nuestro medio. Pero sin lugar a dudas, su misión más importante fue la que desarrollara luego de haber sido nombrado como el primer Defensor del Pueblo de nuestro país.</p>
<p>Eran tiempos muy difíciles los de esos años, señalan algunos amigos de don Jorge. En el Perú la democracia atravesaba uno de sus peores momentos. El Estado de Derecho era sistemáticamente atacado por la dictadura fujimorista. Eran muy pocas las personas dispuestas a asumir la responsabilidad de conducir dicha institución. Don Jorge lo hizo, decidió batallar ante la adversidad, y con la honestidad y espíritu concertador que lo caracterizaron siempre, convirtió la Defensoría del Pueblo en una entidad a la cual los ciudadanos observábamos con respeto y en la cual confiábamos, una especie de isla democrática en un océano de arbitrariedades.</p>
<p>La obra de Don Jorge, su prestigio y espíritu democrático, han trascendido las fronteras de nuestro país, organismos como el Centro Carter e intelectuales extranjeros como Thomas Legler, lo consideran como una de las personalidades más comprometidas e identificadas con los valores democráticos y la unión americana de nuestro continente.</p>
<p>Así, hace algún tiempo, junto a otros nombres de destacados profesionales, fue invitado para contribuir con el perfeccionamiento y vigilancia del cumplimiento de la Carta Democrática de la OEA. Su aporte no sería menor, estaba convencido de la necesidad de la creación del <em>Ombudsman</em> o Reportero de la democracia en el sistema interamericano, y así lo expuso. Esta será una propuesta que él no verá concretizada, pero que esperemos sea acogida en la región para el fortalecimiento de lo que él siempre deseó, un sistema capaz de garantizar la justicia y la libertad para los hombres de nuestra América.</p>
<p>A Don Jorge solo nos resta decirle gracias, mil veces gracias, su ejemplo de vida y su esfuerzo son reconocidos por todos los peruanos. La muerte, dicen algunos, acaba con la vida de los hombres, pero no con la obra generosa de aquellos que dispuestos a sacrificar su propia vida, la ponen al servicio de los demás con el afán de construir una sociedad mejor. Por eso Don Jorge, descanse en paz, descanse tranquilo, en el Perú su nombre no será olvidado, porque en las alturas usted seguirá siendo siempre nuestro defensor.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Rafael Rodríguez Campos</strong></p>
<p>Escribe en <a href="http://www.agoraabierta.blogspot.com/">www.agoraabierta.blogspot.com</a> espacio de análisis político y constitucional</p>
<p>Nota: este artículo ha sido publicado en el Nº 51 de “LA LEY”, periódico mensual del grupo editorial Gaceta Jurídica. Del 1 al 30 de abril del presente.</p>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://muladarnews.com/2012/05/hasta-siempre-defensor-homenaje-a-jorge-santistevan-de-noriega/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Julio Ramón Ribeyro y su decálogo del cuento - &quot;¿Por qué escribo? Para crear, sin otro recurso que las palabras, algo que sea bello y duradero...&quot;</title>
		<link>http://muladarnews.com/2011/12/julio-ramon-ribeyro-y-su-decalogo-del-cuento/</link>
		<comments>http://muladarnews.com/2011/12/julio-ramon-ribeyro-y-su-decalogo-del-cuento/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 06 Dec 2011 07:11:33 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Muladar News</dc:creator>
				<category><![CDATA[Blog Muladar News]]></category>
		<category><![CDATA[Escritores]]></category>
		<category><![CDATA[Inmortales]]></category>
		<category><![CDATA[Literatura]]></category>
		<category><![CDATA[Julio Ramón Ribeyro]]></category>
		<category><![CDATA[Lima]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://muladarnews.com/?p=4012</guid>
		<description><![CDATA[Como se recuerda, un 4 de diciembre de 1994  murió Julio Ramón Ribeyro, el cuentista más querido y respetado del país. Su obra emerge de los mismos fondos de un paraíso urbano limeño...]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://muladarnews.com/wp-content/uploads/2011/12/JULIO-RAMÓN-RIBEYRO.jpg"><img class="size-full wp-image-5012 aligncenter" title="JULIO RAMÓN RIBEYRO" src="http://muladarnews.com/wp-content/uploads/2011/12/JULIO-RAMÓN-RIBEYRO.jpg" alt="JULIO RAMÓN RIBEYRO Julio Ramón Ribeyro y su decálogo del cuento" width="480" height="328" /></a><br />
Como se recuerda, un 4 de diciembre de 1994  murió <strong>Julio Ramón Ribeyro</strong>, el cuentista más querido y respetado del país. Su obra emerge de los mismos fondos de un paraíso urbano limeño donde sus personajes parecen salidos de la misma casa en la que habitamos nosotros mismos y nos reconocemos en la forma de actuar y de sentir el ritmo de lo cotidiano. Aquí lo recordamos con su interesante decálogo  del cuento:</p>
<ol>
<li>El cuento debe contar una historia. No hay cuento sin historia. El cuento se ha hecho para que el lector a su vez pueda contarlo.</li>
<li>La historia del cuento puede ser real o inventada. Si es real debe parecer inventada y si es inventada real.</li>
<li>El cuento debe ser de preferencia breve, de modo que pueda leerse de un tirón.</li>
<li>La historia contada por el cuento debe entretener, conmover, intrigar o sorprender, si todo ello junto mejor. Si no logra ninguno de estos efectos no existe como cuento.</li>
<li>El estilo del cuento debe ser directo, sencillo, sin ornamentos ni digresiones. Dejemos eso para la poesía o la novela.</li>
<li>El cuento debe sólo mostrar, no enseñar. De otro modo sería una moraleja.</li>
<li>El cuento admite todas las técnicas: diálogo, monólogo, narración pura y simple, epístola, informe, collage de textos ajenos, etc., siempre y cuando la historia no se diluya y pueda el lector reducirla a su expresión oral.</li>
<li>El cuento debe partir de situaciones en las que el o los personajes viven un conflicto que los obliga a tomar una decisión que pone en juego su destino.</li>
<li>En el cuento no debe haber tiempos muertos ni sobrar nada. Cada palabra es absolutamente imprescindible.</li>
<li>El cuento debe conducir necesaria, inexorablemente a un solo desenlace, por sorpresivo que sea. Si el lector no acepta el desenlace es que el cuento ha fallado.</li>
</ol>
<p>“La observación de este decálogo, como es de suponer, no garantiza la escritura de un buen cuento. Lo más aconsejable es transgredirlo regularmente, como yo mismo lo he hecho. O aún algo mejor: inventar un nuevo decálogo”, JULIO RAMON RIBEYRO.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://muladarnews.com/2011/12/julio-ramon-ribeyro-y-su-decalogo-del-cuento/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>La Tentación de Cioran</title>
		<link>http://muladarnews.com/2011/08/la-tentacion-de-cioran/</link>
		<comments>http://muladarnews.com/2011/08/la-tentacion-de-cioran/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 14 Aug 2011 07:08:40 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Chinas Klauzz</dc:creator>
				<category><![CDATA[Controversias]]></category>
		<category><![CDATA[Escritores]]></category>
		<category><![CDATA[Inmortales]]></category>
		<category><![CDATA[Literatura]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://mercex.wordpress.com/?p=74</guid>
		<description><![CDATA[“La sole­dad es inso­por­ta­ble, a solas con­migo mismo, a solas con mis pensamientos.” Emil Mihai Cio­ran (8 de abril de 1911 — París, 20 de junio de 1995) Según el había pocas cosas...]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><span class="Apple-style-span" style="font-size:15px;font-weight:bold;">“La sole­dad es inso­por­ta­ble, a solas con­migo mismo, a solas con mis pensamientos.”</span></p>
<div class="img alignnone size-full wp-image-11320" style="width:496px;"><img class="alignnone size-full wp-image-3837" title="cioran-pastillas-de-amargor" src="http://muladarnews.com/wp-content/uploads/2011/08/cioran-pastillas-de-amargor1.jpg" alt="cioran pastillas de amargor1 La Tentación de Cioran" width="470" height="313" /></div>
<div>Emil Mihai Cio­ran (8 de abril de 1911 — París, 20 de junio de 1995)</div>
<p>Según el había pocas cosas más terri­bles que haber nacido, el 8 de abril de 1911 en Rasi­nari, un pequeño pue­blito de Ruma­nia. Y esa cer­teza suya no era tan des­me­su­rada. Claro, habría cosas peo­res. Por ejem­plo, el tras­lado, con sólo diez años, a otra pequeña aldea, esta vez en Tran­sil­va­nia, lla­mada Sibiu.</p>
<p>Enton­ces empezó a leer; y leyó sin des­canso (Dide­rot, Bal­zac, el afo­rista Lich­ten­berg, Flau­bert, Dos­toievsky, Tagore). Tenía otro vicio secreto: las putas. “Creo que pasé toda mi ado­les­cen­cia entre biblio­te­cas y bur­de­les”, decía. Ya en la facul­tad, en Buca­rest, se dedicó con vehe­men­cia a la obra de Kier­ke­gaard y Berg­son pri­mero, des­pués a Scho­penn­hauer, Nietzs­che, Kant, Hegel.</p>
<p>Cami­naba, cami­naba toda la noche, pen­sando, reela­bo­rando teo­rías. A los veinte deci­dió suicidarse.</p>
<p>Pen­saba: <strong>“Soy uno de esos que, por millo­nes, se arras­tran sobre la super­fi­cie de la tie­rra. Uno más sola­mente. Esa bana­li­dad jus­ti­fica cual­quier con­clu­sión, cual­quier con­ducta: liber­ti­naje, cas­ti­dad, <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with suicidio" href="http://www.muladarnews.com/tag/suicidio/" rel="tag nofollow">sui­ci­dio</a>, tra­bajo, cri­men, pereza, rebel­día. Cada cual tiene razón en hacer lo que hace”</strong>.</p>
<p>No se sui­cidó. En su lugar, escri­bió un libro terri­ble, “En las cimas de la deses­pe­ra­ción”. Pero siem­pre quiso irse, y qui­zás <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with el suicidio" href="http://www.muladarnews.com/tag/el-suicidio/" rel="tag nofollow">el </a><a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with suicidio" href="http://www.muladarnews.com/tag/suicidio/" rel="tag nofollow">sui­ci­dio</a> era sólo una forma de hacerlo. Pre­ten­dió ir a Madrid, pero se lo impi­dió la Gue­rra Civil, así que siguió escri­biendo y gene­rando polé­mi­cas. Lo acu­sa­ron de nihi­lista, de maso­quista, de anti­cle­ri­cal, lo acu­sa­ron de des­per­tar con­fu­sio­nes inten­cio­nal­mente. Todo era cierto. En setiem­bre del ’37 –como pre­mio o como una manera de sacár­selo de encima– lo becan para con­ti­nuar su “carrera” en París. Ruma­nia deja de ser, poco a poco, su patria.</p>
<p>En lugar de asis­tir a las cla­ses de la Sor­bona, pre­fiere reco­rrer Fran­cia en bici­cleta: cada vez que pasa por una uni­ver­si­dad entra en el come­dor y con­si­gue que lo dejen comer gra­tis. Por las noches como un enloquecido,continúa con su cos­tum­bre de cami­nar en sole­dad. En una de esas cami­na­tas, lo sor­prende la madru­gada a ori­llas del mar. Una ban­dada de gavio­tas lo sobre­salta y las aleja a pedra­das. “No nece­si­taba a nadie, pero esos chi­lli­dos estri­den­tes y sobre­na­tu­ra­les me hicie­ron enten­der que sólo lo sinies­tro podía apa­ci­guarme.” Para enten­der eso había espe­rado toda la noche, o toda la vida.</p>
<p>Otra mañana, en un mata­dero de las afue­ras de París, hasta donde llegó en su cami­nata febril, observa lar­ga­mente cómo las vacas son gol­pea­das para que pro­si­gan hasta el lugar de la <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with matanza" href="http://www.muladarnews.com/tag/matanza/" rel="tag nofollow">matanza</a>, ya que, a último momento, se nega­ban a avan­zar. “Esta escena es la misma que cuando, recha­zado por el sueño, no tengo fuer­zas para afron­tar el supli­cio coti­diano del tiempo.”</p>
<p>El insom­nio, siem­pre. Reco­rrer cemen­te­rios, quizá con la secreta ilu­sión de vol­ver a su infan­cia, cuando iba al cam­po­santo de su pue­blito natal para bus­car cala­ve­ras y jugar al fút­bol con ellas. Cam­biar de len­gua, de sole­dad, de nacio­na­li­dad. Pen­sar, escri­bir: “Un escri­tor no nos marca por­que lo haya­mos leído mucho, sino por­que hemos pen­sado en él más de la cuenta”. Des­creer de todo en voz alta.</p>
<p>De los mís­ti­cos que no entien­den que es ridículo diri­girse a Dios (cuando todos saben que Dios no lee). De los sabios que impi­den que uno se entre­gue defi­ni­ti­va­mente a sus ins­tin­tos y a la expan­sión de la <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with locura" href="http://www.muladarnews.com/tag/locura/" rel="tag nofollow">locura</a>. Del len­guaje, ya que cada vez que piensa en lo esen­cial cree entre­verlo en el silen­cio o en el grito.</p>
<p>Pen­sar, escri­bir: “Pri­mer deber al levan­tarse: aver­gon­zarse de uno mismo”. Pen­sar, escri­bir, arre­me­ter con­tra todo. Por eso los libros: Silo­gis­mos de la amar­gura, La ten­ta­ción de exis­tir, La caída en el tiempo,Breviario de podredumbre.</p>
<p>Para com­ba­tir su insom­nio, para deci­dirlo a dejar, como él mismo que­ría, una ima­gen incom­pleta de si mismo.</p>
<p>Su pesi­mismo, su indi­fe­ren­cia, su des­pre­cio por cual­quier cir­cuns­tan­cia de la vida motivó la enorme reper­cu­sión que tenían sus escri­tos en la socie­dad fran­cesa, tan ligada, en la época, al espí­ritu existencialista.</p>
<p>Saint-John Perse lo con­si­de­raba uno de los más gran­des <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with Escritores" href="http://www.muladarnews.com/tag/escritores/" rel="tag nofollow">escri­to­res</a> fran­ce­ses des­pués de Valéry. Susan Son­tag dijo que era una con­cien­cia sin­to­ni­zada con la nota más aguda del refi­na­miento. Sin embargo, Cio­ran recha­zaba todos y cada uno de las ala­ban­zas, de los pre­mios, de las pal­ma­das en la espalda. Sólo espe­raba la noche, y la noche lle­gaba con dos pre­sen­cias. Una, atroz: “La vida es sopor­ta­ble gra­cias al sueño; cada mañana, tras una inte­rrup­ción, comienza una nueva aven­tura. El insom­nio suprime la incons­cien­cia, obliga a 24 horas dia­rias de luci­dez, y la vida sólo es posi­ble si hay olvido”.</p>
<p>Beckett era su amigo. La ilu­sión de Cio­ran era espe­rar la noche para cami­nar en silen­cio con él, entre las putas, por los barrios más mar­gi­na­les de París hasta que el sol salía. De vez en cuando, uno de los dos decía una palabra.</p>
<p>Nin­guno de los dos vivía en el tiempo, sino para­le­la­mente al tiempo. Cio­ran sabía, en esos momen­tos, que la his­to­ria era una dimen­sión de la cual el hom­bre hubiera podido, y debido, pres­cin­dir: “Inte­rro­garse sobre el hom­bre durante tan­tos años! Impo­si­ble exa­ge­rar más el gusto por lo malsano”.</p>
<p>Pero siguió, siguió: El Aciago Demiurgo, Des­ga­rra­dura, Ejer­ci­cios de Admi­ra­ción. Siguió paseando por el Quar­tier Latin de París, de noche, envuelto en un inmor­tal sobre­todo negro y con la melena blanca des­or­de­nada, admi­rando a su manera a <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with Borges" href="http://www.muladarnews.com/tag/borges/" rel="tag nofollow">Bor­ges</a>, el fla­menco y Schu­bert. Lejos de todo, lejos de todos, hasta que la estu­pi­dez de la muerte cortó su des­pia­dada idea de la feli­ci­dad, un 20 de junio de 1995: “Me gus­ta­ría ser libre, inima­gi­na­ble­mente libre. Libre como un ser abortado”.</p>
<blockquote><p>La sole­dad es inso­por­ta­ble, a solas con­migo mismo, a solas con mis pensamientos.</p>
<p>No sé como dis­traer­los, como aton­tar­los para que no me ator­men­ten. Surge enton­ces la rabia ante la impo­ten­cia, y la agre­si­vi­dad es un pequeño paso que doy en ese estado.</p>
<p>Sen­tirse solo y estar solo no es lo mismo, pero en mi caso, sí, me siento solo aún cuando no estoy solo, pero lo siento mucho más cuando esa sole­dad es tam­bién física.</p>
<p>¿Soy dema­siado cons­ciente de la reali­dad, y los demás viven en un sueño de idio­tas del que no quie­ren des­per­tar (cosa que no les repro­cho), o soy yo el estú­pido que cree ver dema­siado, sin ver nada?.</p>
<p>Sea cual sea la res­puesta, puedo decir que nunca he pedido estar aquí y aún estando aquí, sólo pienso en cómo salir, sin hacer ruido, sin que se note mi ausen­cia, como si nunca hubiera estado. Y de esa manera, sen­tir la ilu­sión de no haber exis­tido nunca. (<strong>Cio­ran)</strong></p></blockquote>
<p>© MIGUEL RUSSO –Página 12-RADAR</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://muladarnews.com/2011/08/la-tentacion-de-cioran/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Facundo Cabral: A lo mejor me reencarno y a la vuelta seré un comediante - Entre­vista de Javier Ceriani</title>
		<link>http://muladarnews.com/2011/07/facundo-cabral-a-lo-mejor-me-reencarno-y-a-la-vuelta-sere-un-comediante/</link>
		<comments>http://muladarnews.com/2011/07/facundo-cabral-a-lo-mejor-me-reencarno-y-a-la-vuelta-sere-un-comediante/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 10 Jul 2011 22:51:43 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Muladar News</dc:creator>
				<category><![CDATA[Entrevistas]]></category>
		<category><![CDATA[Inmortales]]></category>
		<category><![CDATA[Literatura]]></category>
		<category><![CDATA[Música]]></category>
		<category><![CDATA[Poetas]]></category>
		<category><![CDATA[Facundo Cabral]]></category>
		<category><![CDATA[Javier Ceriani]]></category>
		<category><![CDATA[Teresa de Cal­cuta]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://muladarnews.com/?p=3727</guid>
		<description><![CDATA[En el otoño del 2008, era la pro­duc­tora gene­ral de show matu­tino de Miami ‘Zona Cero’ en Radio Romance, con­du­cido por mi que­rido Javier Ceriani, cuando llegó a la cabina Facundo Cabral, ves­tido...]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<h3><img class="alignnone size-full wp-image-4631" title="Facundo Cabral" src="http://muladarnews.com/wp-content/uploads/2011/07/Facundo-Cabral.jpg" alt="Facundo Cabral Facundo Cabral: A lo mejor me reencarno y a la vuelta seré un comediante" width="624" height="351" /></h3>
<h3><strong>En el otoño del 2008, era la pro­duc­tora gene­ral de show matu­tino de Miami ‘Zona Cero’ en Radio Romance, con­du­cido por mi que­rido Javier Ceriani, cuando llegó a la cabina Facundo Cabral, ves­tido con ropa de jeans, un bas­tón que lo ayu­daba a cami­nar y un asis­tente que le indi­caba por dónde por­que ya no veía bien y menos a esa hora de la mañana.</strong></h3>
<p><strong>Tenía la humil­dad de los gran­des, el humor de los sabios y la tran­qui­li­dad de los pro­fe­tas. No pidió gran­des excen­tri­ci­da­des, solo un café que con mucho amor le hizo nues­tra asis­tente y su com­pa­triota Sarita y agua para la gran y extensa charla que se venía en camino. Aun­que estaba pau­tado solo para dos blo­ques, fue tanto su éxito y el público estaba tan ani­mado que se quedó hasta final del show.</strong></p>
<p>Escribí cada una de las pre­gunta, que le hizo Javier Ceriani, con lágri­mas en los ojos, por­que escu­charlo era emo­cio­nante, una ense­ñanza, un canto a la vida, hasta cuando habló de la muerte, de su muerte.</p>
<p>En el día que deci­dió ‘trans­for­marse en la tota­li­dad’, como le decía él a su muerte, en exclu­siva, aquí podrás leer esa mara­vi­llosa y extensa entre­vista en donde habló de la vida, el amor, el sexo, Dios, su madre, el odio a su padre y hasta el mundo sin él.</p>
<p><strong>Facundo habla de su muerte:</strong></p>
<p>“Es la con­ti­nua­ción de la vida, no hay muerte, hay mudanza. Yo can­taba hace mucho: ‘La muerte ven­ce­dora tra­baja noche y día para el eterno triunfo de la eterna vida’… Es una con­ti­nui­dad, dejás el esque­leto que se enferma, el cere­bro que siem­pre pre­gunta y vol­vés a ser parte del alma uni­ver­sal, te trans­for­mas en la tota­li­dad, eso es la muerte. A lo mejor reen­carno y a la vuelta seré un come­diante como Anto­nio Gasa­lla, un car­pin­tero como Don Mar­cos o seré labra­dor… siem­pre es exci­tante la vida”.</p>
<p><strong>Vivir mien­tras estás vivo:</strong></p>
<p>“Al cajón no te lle­vas nada, a la edad mía me encuen­tro a seño­res que me dicen ‘Cabral, si yo hubiera hecho las cosas que que­ría’… Eso es inso­por­ta­ble, tenés que hacer la vida que que­rés a cada momento, por­que si vos no te res­pe­tás qué le das al otro… ¿Cómo puedo darte res­peto si yo no me res­peto, cómo pido jus­ti­cia si no soy justo con­migo?… ‘Ama­ras al pró­jimo como a ti mismo, muchos serán los lla­ma­dos y pocos los ele­gi­dos’, dice Dios. El nos eli­gió a todos y pocos eli­gie­ron ser feli­ces y siguen que­riendo sufrir y tra­ba­jar en lo odiado para con­su­mir lo que no se cree, una socie­dad que es des­di­chada al pedo”.</p>
<p><strong>Su encuen­tro con la Madre Teresa de Cal­cuta y la felicidad:</strong></p>
<p>“La Madre Teresa decía que yo no era un artista, era un tes­ti­mo­nio de la vida, de la feli­ci­dad que puede ser si te ani­más a seguir el sueño ahora. Si tenés miedo vas a ser un valle de lágri­mas, iras de com­pro­miso en com­pro­miso, de matri­mo­nio en matri­mo­nio, de con­flicto en con­flicto y yo decidí vivir. Desde muy pequeño supe por mi madre, aun en la mise­ria más abso­luta, que cuando uno nace es para vivir y vivir quiere decir seguir tu corazón”.</p>
<p><strong>Dios y el sexo:</strong></p>
<p>“Dios inventó el sexo por­que él es diver­tido sino no sería­mos 6 mil millo­nes. Dios está emba­ra­zando cons­tan­te­mente el uni­verso, con gala­xias, soles. Yo no pude sepa­rar jamás el sexo de la ale­gría y de la fe, por­que es lo mismo. No hablo de la pro­mis­cui­dad. Tenés que tener un res­peto ele­men­tal. La vida es exci­tante y yo vivo exci­tado, una can­ción es un intento, es un acer­ca­miento a alguien. El amor es valen­tía, el pre­jui­cio, el miedo es la anti­vida, es una apa­ri­ción de la muerte en tu vida”.</p>
<p><strong>La reali­dad en su vida:</strong></p>
<p>“No miro noti­cie­ros por­que no me apor­tan nada, mi vida no es ese avión que se cayó, ni el pre­si­dente que cam­bia­ron. Leo el perió­dico y me dice que hay un aten­tado en Nica­ra­gua… ¿y qué puedo hacer yo por eso?… Lle­narte la cabeza de malas noti­cias es hacerte un per­de­dor. Yo esquivo y vivo con la gente que quiero vivir. Estoy de novio con­migo, por eso tengo tanto amor, sem­bré mucho amor. Las cosas que te dice la gente, un ciego que se te acerca y te dice que ve cuando te escu­cha. Una señora que me mues­tra a su hijo y me dice que le puso mi nom­bre por­que iba camino a abor­tar y escu­chando mi música, dijo ‘Cómo le iba a hacer per­der esta fiesta a mi hijo’… esa es la reali­dad que quiero”.</p>
<p><strong>Su rela­ción don Dios:</strong></p>
<p>“En el esce­na­rio siento que cada can­ción que canto es un men­saje que te manda el Padre, la ins­pi­ra­ción de mi vida. El haberme deci­dido a vivir es una pro­vo­ca­ción del maes­tro, de Jesús, siem­pre siento cuando canto una can­ción que es un men­saje que te manda él o el padre que te dice: ‘Oye, te amo. Anímate a ser feliz por­que el amor es valen­tía y contá con­migo’. Un día el mundo va a estar diri­gido por los artis­tas por­que no que­re­mos poder sobre los demás, sino com­par­tir la fiesta contigo”.</p>
<p><strong>Las muje­res en su vida:</strong></p>
<p>“Tengo 5 con­ti­nen­tes de expe­rien­cias de muje­res mara­vi­llo­sas. Por las <a title="Posts tagged with MUJERES" href="http://www.muladarnews.com/tag/mujeres/" rel="tag nofollow">muje­res</a> los hom­bres levan­tan puen­tes, ciudades…No uso via­gra, si esa mujer no es sufi­ciente, yo no soy el hom­bre. Hay tan­tas mane­ras de que­dar bien con ellas, a veces no hace falta ni pasar por la cama. El hom­bre va apre­su­ra­da­mente y quiere con­se­guir todo en un acto inme­diato, las muje­res te ense­ñan la espera, el juego, la sen­sua­li­dad que es donde esta la poe­sía. Yo gozo con ami­gas tomando un café, cami­nando un ratito de la mano, a mi edad he apren­dido a dis­fru­tar de ellas en cada acto”.</p>
<p><strong>Facundo y la censura:</strong></p>
<p>“Yo nací cen­su­rado, mi madre decía ‘Vos sos cen­su­rado a priori por las dudas’. La gente le tiene miedo a mi liber­tad y les molesta. Hay gente que daría cual­quier cosa por­que des­apa­rezca de este pla­neta. Lo bueno es que cuando tenés ver­da­dero con­tacto con las per­so­nas esa liber­tad es con­ta­giosa. Los pode­ro­sos siem­pre se eno­ja­ron con­migo, ade­más la ‘facha’ mía ayuda, pien­san este tipo debe ser un comu­nista que se debe estar que­jando del dolar, nada más lejos de mi, el Comu­nismo es una por­ción muy pequeña que le ha hecho mucho daño al mundo”.</p>
<p><strong>Su rela­ción con el dinero y los lujos:</strong></p>
<p>“A mi mamá cuando cum­plió 70 años le pre­gun­ta­ron qué era lo mejor que saco de la vida y dijo: ‘Que es mejor vivir bien, que vivir mal’… ¿Yo voy a ofen­der a Dios, <a title="Posts tagged with rey" href="http://www.muladarnews.com/tag/rey/" rel="tag nofollow">Rey</a> del Uni­verso, viviendo mal?… No le hago mal a nadie, es mas si le doy muchas cosas a la gente, por qué no vivir bien, yo no me voy a per­der ir a una buena playa, ni un buen hotel, ni una buena mesa. He cre­cido seguro que soy un hijo directo de Dios, soy un prín­cipe, yo no tengo nada mate­rial, por­que quiero estar liviano por eso no tengo ni tar­je­tas de cré­dito ni nada que me ate. Gozo las cosas donde están y sigo, la mujer que gozo y sigo, la flor que veo y sigo, nunca la cortaría”.</p>
<p><strong>La Liber­tad:</strong></p>
<p>“Hay un poeta argen­tino que dice: ‘Vaya con la dife­ren­cia, yo preso y ellos some­ti­dos’… Preso es el que te encie­rra. La liber­tad es algo inte­rior, no te la puede qui­tar nadie, menos un hom­bre. Esta­mos ben­dí­ta­mente con­de­na­dos a la liber­tad. Yo no se lo que es com­pro­miso, obli­ga­ción y deber, por­que las cosas se hacen por amor. Mi madre decía: ‘Si que­rés una for­mula segura para la feli­ci­dad, escu­cha el cora­zón antes que a la cabeza. La cabeza es un asis­tente, el cora­zón te lleva y aun­que los demás pien­sen que te equi­vo­caste, si te lleva el cora­zón hiciste lo correcto”.</p>
<p><strong>Facundo y su madre:</strong></p>
<p>“Nadie, incluso mi padre que se fue antes que yo naciera, que­ría que yo viniera al mundo. Mi madre antes de morir , a los 78 años, me dijo algo que yo sos­pe­chaba: ‘Te quiero con­fe­sar algo, yo fui la única que quiso que nacie­ras y estoy feliz de haberlo deci­dido, sola­mente mi cora­zón te dio la bien­ve­nida y me ale­gro de haber estado en con­tra de todos por­que te pare­ces al hijo que yo que­ría tener’”.</p>
<p><strong>Facundo y su padre:</strong></p>
<p>“Mi padre agoto el odio en mi, lo odie pro­fun­da­mente, había dejado sola a mi madre con siete hijos en un desierto inso­por­ta­ble. Murie­ron cua­tro de ham­bre y frío en ese tiempo. Sobre­vi­vi­mos de mila­gro tres por­que una vez me enfrente a Perón y Evita (pre­si­dente de Argen­tina y su esposa) y le pedí tra­bajo, yo tenía 9 años. Pero un día mi madre, que nunca habló mal de él, me dijo: ‘Vos que cami­nas tanto te vas a encon­trar un día con tu padre, no come­tas el error de juz­garlo, recordá el man­da­miento ‘Hon­ra­rás al padre y la madre’ y recordá que el hom­bre que ten­gas ade­lante fue quien más amo, ama y amara a tu madre, enton­ces dale un abrazo y las gra­cias por­que por él estás en este mundo’… Cuando tenía 46 años, salgo de can­tar en un tea­tro de Mar del Plata (costa argen­tina) y está mi padre en el hall, lo conocí ense­guida por­que era igual a la foto que siem­pre tenia mi madre pero con el pelo blanco y nos dimos un gran abrazo… Ese día me liberé, dije: ‘Mi Dios que mara­vi­lloso vivir sin odio’, me costó años per­do­nar y pude hacerlo en un segundo cuando lo tuve en frente y me sentí tan bien. Vivir sin enemi­gos es extra­or­di­na­rio, Dios le encargó a tu padre y madre traerte a este mundo, cómo vas a vivir en pleito, hoy te quiero decir a vos que estás peleado con tu padre o tu madre que corras a bus­car­los, los per­do­nes y te pier­das en un abrazo, la vida es mara­vi­llosa no la des­pe­di­cies”.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://muladarnews.com/2011/07/facundo-cabral-a-lo-mejor-me-reencarno-y-a-la-vuelta-sere-un-comediante/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El día que Sartre decidió rechazar el nobel</title>
		<link>http://muladarnews.com/2011/06/el-dia-que-sartre-decidio-rechazar-el-nobel/</link>
		<comments>http://muladarnews.com/2011/06/el-dia-que-sartre-decidio-rechazar-el-nobel/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 11 Jun 2011 00:08:49 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Chinas Klauzz</dc:creator>
				<category><![CDATA[Escritores]]></category>
		<category><![CDATA[Inmortales]]></category>
		<category><![CDATA[Literatura]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://muladarnews.com/?p=3749</guid>
		<description><![CDATA[En toda la historia del Premio Nobel, ningún capítulo más polémico que el que protagonizó Jean Paul Sartre al rechazarlo en 1964. Cuarenta años después, esta es la historia de aquel escándalo. El...]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><span style="color:red;font-size:x-small;"><strong>En toda la historia del Premio Nobel, ningún capítulo más polémico que el que protagonizó Jean Paul Sartre al rechazarlo en 1964. Cuarenta años después, esta es la historia de aquel escándalo. El escándalo Sartre.</strong></span><br />
<em></em></p>
<p align="right"><em>“No es lo mismo si firmo Jean-Paul Sartre<br />
que si firmo Jean-Paul Sartre, Premio Nobel”</em></p>
<p align="justify">Veinticuatro años después de su muerte y a cuarenta de haber rechazado el Nobel, el recuerdo de Jean Paul Sartre renegando del premio seguirá despertando pasiones, polémicas y libros como ningún otro escritor laureado con el galardón sueco lo ha hecho. Apenas hace un par de años, por ejemplo, un miembro renegado del Comité Nobel, Lars Gyllensten, publicó sus memorias y, entre las justificaciones de su renuncia a la Academia Sueca e indiscreciones no muy bien recibidas, deslizó uno que otro chisme.</p>
<p align="justify">Indiscreción o chisme, el que más revuelo causó en las páginas de su libro fue le que afirmaba que diez años después de rechazar el premio, Sartre consultó al Comité Nobel, a través de un intermediario, si era posible cobrar el dinero del mismo. Los sartreanos del mundo entero, que todavía son muchos, leyeron con indignación la noticia y rasgándose las vestiduras pusieron el grito en el cielo. Hubo incluso algunos incrédulos que se preguntaron si podía ser cierta semejante afirmación. ¿Sartre, el combativo y comprometido Sartre, pidiendo dinero? Un recuento de los sucesos de aquel año podría ayudarnos a encontrar respuestas a estas interrogantes.</p>
<p><strong>EL ESCANDALO</strong></p>
<p align="justify">En 1964, el año del escándalo, los favoritos eran varios. Pero había un consenso generalizado de que el autor de “La Nausea” sería el ganador. No se equivocaron. Y quien menos se equivocó fue el propio Sartre, que incluso una semana antes, en una carta fechada el 14 de octubre y dirigida al Comité Nobel, había anticipado inequívocamente que no deseaba el premio. Enfatizaba, además, que no deseaba privar “a algún otro concurrente de la posibilidad de recibirlo” (y recompensarlo con los 52,000 dólares de aquel entonces). Agregaba que renunciaba por adelantado “para no cometer la indelicadeza de rechazarlo en caso de que le fuera conferido”. Consecuente consigo mismo, cumplió su palabra.</p>
<p align="justify">El 20 de octubre la Academia Sueca anuncia su veredicto (&#8220;por la calidad de sus escritos, su anhelo de la verdad y la influencia fundamental que su pluma ha ejercido en estos tiempos&#8221;) e inmediatamente Sartre hace saber el suyo: lo repudia, no lo quiere. Se desata entonces un escándalo con ribetes de guerra civil entre la intelectualidad francesa. Sartre, acostumbrado a desencadenar encendidas polémicas y encarnizados debates en el mundo literario francés, ya sea por sus declaraciones o sus libros, terminó arrastrando a toda Francia en éste.</p>
<p><strong>LAS REACCIONES </strong></p>
<p align="justify">Agravios e insultos fueron lanzados con tal virulencia que media Francia se vio obligada a defender al “pequeño hombrecillo de los ojos desviados, aquel que parece saberlo todo”, de la otra mitad que pedía su cabeza. &#8220;Excrementalismo sartreano&#8221;, &#8220;hiena dactilográfica&#8221;, &#8220;delincuente del espíritu”, fueron entre muchos los denuestos lanzados contra el autor que alguna vez había escrito (¿premonitoriamente?) que &#8220;el infierno son los otros&#8221;.</p>
<p align="justify">A esta andanada de lindezas, Sartre contesta con libros, los mejores salidos de su portentosa inteligencia. &#8220;Las palabras&#8221;, uno de los más bellos libros de memorias jamás escrito, pertenece a la época de este alboroto. La inquina de sus enemigos achacó pronto la actitud de Sartre a una supuesta venganza contra el Comité Nobel por el desaire que jamás les perdonó de habérselo otorgado antes, en 1957, a Albert Camus. Una infamia más sin fundamento alguno.</p>
<p align="justify">El reproche vino de todos lados. Recibió cartas por centenares de gente humilde que lo impulsaban a aceptar el premio para que donase el dinero que rechazaba. Hasta la prensa rosa entró a terciar en el asunto: adujo que lo había rechazado para que Simone de Beauvoir, su compañera sentimental por décadas, no se sintiera celosa.</p>
<p align="justify">¿Pero cuáles fueron, entonces, las verdaderas causas para rechazar el premio pecuniario de mayor prestigio al que cualquier escritor aspiraría?</p>
<p><strong>LAS RAZONES </strong></p>
<p align="justify">Tres días después de haberlo rechazado, el 23 de octubre, un aviso en el diario L´Figaro, pagado por el propio Sartre, daba cuenta de las razones de su negativa. En éste manifestaba que no aceptaba el premio porque no quería ser &#8220;institucionalizado por el Oeste o por el Este&#8221;. Era la respuesta natural del eterno contestatario en un mundo bipolar que las generaciones de ahora no han llegado a conocer. Lamentó que su negativa hubiera dado lugar al escándalo. Aclaró que enterado del carácter irrevocable de las decisiones de la Academia, él había buscado anticipadamente prevenir que el elegido fuera él para evitar todo lo que ya había previsto sucedería y sucedió. Concluía afirmando que bajo ningún aspecto su negativa debería interpretarse como un desprecio hacia el pueblo sueco al cual manifestaba su afecto.</p>
<p align="justify">Pero lo que debió poner punto final al escándalo, y que en modo alguno ayudó a detener los insultos y la controversia, ya que el eco de estos se dejaría oír por mucho tiempo todavía, lo constituye la entrevista que concedió a la revista francesa Le Nouvel Observateur el 19 de noviembre de 1964.</p>
<p align="justify">En esta entrevista, a la pregunta del periodista de por qué rechazó el premio, Sartre contesta sin ambages: “Porque estimo que desde hace cierto tiempo este premio tiene un tinte político”. Ante la pregunta de si es consciente de lo que puede hacer con el dinero que esta rechazando, responde: &#8220;Nadie me puede exigir que renuncié, por 200,000 coronas, a los principios que no son sólo de uno sino compartidos por todos los camaradas&#8221;. Y se explaya aún más hasta ser concluyente: “En la actual situación, el Nobel es otorgado objetivamente a los escritores de Occidente o a los rebeldes del Este”. “Encuentro esta insistencia en otorgármelo un poco ridícula”, sentenció finalmente.</p>
<p align="justify">Una paradoja más de Sartre fue convertirse en un Nobel sin Nobel. Es decir, aunque él lo rechazó, su nombre siguió figurando entre los laureados muy a pesar suyo (“el laureado nos informa que él no desea recibir este premio, pero el hecho de que él lo haya rechazado no altera en nada la validez de la concesión”, se limitó a informar Estocolmo). Algo que para muchos constituyó una afrenta a su memoria. Y para otros, una indeclinable gloria a la cual jamás pudo sustraerse.</p>
<p><span style="font-size:xx-small;"><strong>* Publicado en el Diario <em>El Comercio</em>, de Lima, el 7 de octubre de 2004</strong></span></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://muladarnews.com/2011/06/el-dia-que-sartre-decidio-rechazar-el-nobel/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El César Vallejo que yo conocí - Publi­cado en 1944, este texto es un recuerdo y un retrato del escri­tor peruano César Vallejo, maes­tro de Ciro Ale­gría en sus años de infancia</title>
		<link>http://muladarnews.com/2011/04/el-cesar-vallejo-que-yo-conoci/</link>
		<comments>http://muladarnews.com/2011/04/el-cesar-vallejo-que-yo-conoci/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 15 Apr 2011 06:38:05 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Muladar News</dc:creator>
				<category><![CDATA[Blog Muladar News]]></category>
		<category><![CDATA[Escritores]]></category>
		<category><![CDATA[Inmortales]]></category>
		<category><![CDATA[Literatura]]></category>
		<category><![CDATA[Poetas]]></category>
		<category><![CDATA[Cayo Oruna]]></category>
		<category><![CDATA[Cesar Vallejo]]></category>
		<category><![CDATA[Ciro Alegría]]></category>
		<category><![CDATA[Geor­gette Phi­lip­part]]></category>
		<category><![CDATA[París]]></category>
		<category><![CDATA[Perú]]></category>
		<category><![CDATA[Tasmania]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://mercex.wordpress.com/?p=139</guid>
		<description><![CDATA[&#8220;Me moriré en París con agua­cero, un día del cual tengo ya el recuerdo&#8221; Por Ciro Alegría: Corría el año 1917 y yo vivía con mis padres en una hacienda de la sie­rra...]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="alignnone size-full wp-image-4633" title="cesar-vallejo" src="http://muladarnews.com/wp-content/uploads/2011/04/cesar-vallejo.jpg" alt="cesar vallejo El César Vallejo que yo conocí" width="495" height="278" /></p>
<p><strong>&#8220;Me moriré en París con agua­cero, un día del cual tengo ya el recuerdo&#8221;</strong><br />
<strong></strong></p>
<p><strong>Por Ciro Alegría:</strong></p>
<p><strong>Corría el año 1917 y yo vivía con mis padres en una hacienda <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with de la sierra" href="http://www.muladarnews.com/tag/de-la-sierra/" rel="tag nofollow">de </a><a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with la sierra" href="http://www.muladarnews.com/tag/la-sierra/" rel="tag nofollow">la sie­rra</a> del norte del Perú, situada exac­ta­mente en las últi­mas estri­ba­cio­nes andi­nas de la pro­vin­cia de Hua­ma­chuco. Se llama Mar­ca­bal Grande y hasta esa hacienda llega ya, subiendo por el cañón abis­mal del río Mara­ñón, el res­coldo cálido de la selva ama­zó­nica. Mi vida había sido la de un niño cam­pe­sino, hijo de hacen­da­dos, a quien su padre enseña en el momento opor­tuno a leer y escri­bir pasa­ble­mente y las artes más nece­sa­rias de nadar, cabal­gar, tirar al lazo y no asus­tarse frente a los lar­gos cami­nos y las tor­men­tas. Alter­naba mis tra­ji­nes por el campo –donde me pla­cía de modo espe­cial un paraje for­mado por cierto árbol grande y cierta pie­dra azul– con lec­tu­ras de Ander­sen, Las mil y una noches y otros libros mara­vi­llo­sos, entre ellos un grueso volu­men del natu­ra­lista Rai­mondi sobre via­jes y explo­ra­cio­nes de la selva que me pare­cía igual­mente fan­tás­tico. Yo soñaba con ir a la selva, pero no como un sabio a estu­diarla sino como un pio­nero. Con­quis­ta­ría ese mundo poblado de árbo­les innu­me­ra­bles y de indios bravos.</strong></p>
<p>A los siete años de edad, tales eran mis cono­ci­mien­tos y mis anhe­los, pero mis padres abri­ga­ban ideas más amplias sobre mi pre­pa­ra­ción y un día me anun­cia­ron que debía ir a Tru­ji­llo, una lejana ciu­dad de la costa, a estu­diar. En com­pa­ñía de un her­mano menor de mi padre, que pasó con noso­tros sus vaca­cio­nes, hice el largo viaje. Ésos fue­ron para mí reve­la­do­res días en que tro­ta­mos a tra­vés de dos de las ris­co­sas cade­nas de los Andes, bajando muchas veces hasta valles cáli­dos ubi­ca­dos en el fondo de las que­bra­das y los ríos y subiendo, otras tan­tas, hasta altos pára­mos rodea­dos de rocas con­tor­sio­na­das. Vimos muchos pue­blos y aldeas y nos gol­pea­ron fre­cuen­te­mente los tena­ces vien­tos y llu­vias de marzo. Dado el fin de estas líneas, debo apun­tar que estu­vi­mos en la ciu­dad de Hua­ma­chuco, capi­tal de nues­tra pro­vin­cia, y que saliendo de allí y al enca­mi­nar­nos hacia una cor­di­llera muy alta, se abrió el camino de la ciu­dad de San­tiago de Chuco, capi­tal de la pro­vin­cia limí­trofe, donde había nacido César <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with vallejo" href="http://www.muladarnews.com/tag/vallejo/" rel="tag nofollow">Vallejo</a>.</p>
<p>En ese largo viaje a caba­llo, que duró siete días sin con­tar el tiempo que pasa­mos en casa de ami­gos que mi padre tenía en la región, me impre­sio­na­ron sobre todo las altas mon­ta­ñas de los Andes, la puna enhiesta, llena de sole­dad y silen­cio y una sobre­co­ge­dora dra­ma­ti­ci­dad que parece nacer de sus inmen­sas rocas que se par­ten, for­mando abis­mos de vér­tigo, o tre­pan y tre­pan con un terco afán de altura que no se cansa de herir el toldo enca­po­tado del cielo. A veces, el pai­saje se dul­ci­fica un poco, tiene bon­dad de árbo­les fru­ta­les en los valles y ter­nura de sem­bríos ondu­lan­tes en las lade­ras, pero todo ello no es sino una tre­gua, por­que pre­do­mi­nan las rijo­sas mon­ta­ñas que se des­nu­dan subiendo a diez o quince mil o más pies de altura. En el alma de quien cruce los Andes o viva allí per­sis­tirá siem­pre la impre­sión, que es como una herida, del pai­saje abrupto hecho de ele­va­das mese­tas, donde ape­nas cre­cen pajo­na­les ama­ri­llen­tos, y de roque­da­les cla­man­tes. Hay tris­teza y sobre todo una angus­tia per­ma­nente y callada. Los habi­tan­tes de ese vasto drama geo­ló­gico, casi todos ellos indios o mes­ti­zos de indio y espa­ñol, son silen­cio­sos y duros y se pare­cen a los Andes. Aun los de pura ascen­den­cia his­pá­nica o los forá­neos recién lle­ga­dos, aca­ban por mos­trar el sello de las influen­cias telú­ri­cas. Azo­ta­dos por las incle­men­cias de la natu­ra­leza y las incle­men­cias socia­les –en expo­ner éstas ya he empleado varios cen­te­na­res de pági­nas– sufren un dolor que tiene una dimen­sión de siglos y parece con­fun­dirse con la eternidad.</p>
<p>Todo lo dicho viene a cuento por­que, días des­pués de aquel viaje, debía encon­trar en mi pro­fe­sor César <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with vallejo" href="http://www.muladarnews.com/tag/vallejo/" rel="tag nofollow">Vallejo</a> a un hom­bre que pro­ce­día de esos extra­ños lados del mundo y los lle­vaba en sí. El caso es que lle­ga­mos a Tru­ji­llo, ciu­dad de la costa clara y soleada, agra­da­ble­mente cálida. En su ambiente colo­nial, con <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with trece" href="http://www.muladarnews.com/tag/trece/" rel="tag nofollow">trece</a> igle­sias de labra­dos alta­res y casas de gran­des por­to­nes, patios amplios y bal­co­nes de estilo morisco, daban su nota de moder­ni­dad los auto­mó­vi­les que corrían por calles pavi­men­ta­das, la luz eléc­trica, los tre­nes que tra­que­tea­ban y pita­ban yendo y viniendo de los valles azu­ca­re­ros o el puerto pró­ximo. Mi niñez, acos­tum­brada a la natu­ra­leza <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with virgen" href="http://www.muladarnews.com/tag/virgen/" rel="tag nofollow">vir­gen</a>, estaba muy asom­brada de tanta máquina y del cine y otras cosas más, inclu­sive de la nume­rosa gente locuaz, que ves­tía a la moda. Hasta que un día, cuando mis pier­nas endu­re­ci­das y ado­lo­ri­das por la cabal­gata se agi­li­za­ron, mi abuela resol­vió man­darme a clase.</p>
<p>Un cir­cuns­pecto señor, car­gado de años y sapien­cia, estaba de visita en casa la noche de un domingo, y enton­ces escu­ché por pri­mera vez el nom­bre de <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with vallejo" href="http://www.muladarnews.com/tag/vallejo/" rel="tag nofollow">Vallejo</a> y las dis­cu­sio­nes que pro­vo­caba. Se habló de que al día siguiente ini­cia­ría mis estudios.</p>
<p>–Si tuviera un nieto –opinó el señor en un tono de suge­ren­cia– lo man­da­ría al Semi­na­rio. Está regido por ecle­siás­ti­cos y es muy conveniente…</p>
<p>Yo era todo oídos escu­chando esa con­ver­sa­ción que me reve­laba mi des­tino de estu­diante. Mi abuela repuso con dignidad:</p>
<p>–Es que su padre ha escrito que se lo ponga en el Cole­gio Nacio­nal de San Juan. Es lo que ha dicho ter­mi­nan­te­mente. Todos los hom­bres de la fami­lia se han edu­cado allí.</p>
<p>-¿Y a qué año va a ingresar?</p>
<p>–Al pri­mer año de primaria…</p>
<p>El <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with anciano" href="http://www.muladarnews.com/tag/anciano/" rel="tag nofollow">anciano</a> por poco dio un salto y luego dijo, muy excitado:</p>
<p>-¡Mi señora!, ésa ya no es cues­tión de cole­gios sino de buen sen­tido… ¿Sabe usted quién es el pro­fe­sor de pri­mer año en San Juan? ¿Lo sabe usted? Pues ese que se dice poeta, ese César <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with vallejo" href="http://www.muladarnews.com/tag/vallejo/" rel="tag nofollow">Vallejo</a>, un hom­bre a quien le falta un tornillo…</p>
<p>–Al fin y al cabo… para ense­ñar el pri­mer año… –dijo mi abuela tra­tando de calmarlo.</p>
<p>Mas nues­tro visi­tante estaba evi­den­te­mente resuelto a sal­var del peli­gro a un pobre niño inde­fenso como yo, y argumentó:</p>
<p>–No, no, mi señora… Ese <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with vallejo" href="http://www.muladarnews.com/tag/vallejo/" rel="tag nofollow">Vallejo</a>, si no es un idiota, es cuando menos un loco. ¿No podrían ponerlo en segundo año? Al entrar me sor­pren­dió ver que el niño estaba <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with leyendo" href="http://www.muladarnews.com/tag/leyendo/" rel="tag nofollow">leyendo</a> el periódico…</p>
<p>Mi pre­sunto sal­va­dor puso una cara de des­con­suelo cuando mi abuela apuntó:</p>
<p>–Sí, ya sabe leer y escri­bir acep­ta­ble­mente, pero no las otras mate­rias que se ense­ñan en el pri­mer año.</p>
<p>El <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with anciano" href="http://www.muladarnews.com/tag/anciano/" rel="tag nofollow">anciano</a> estaba evi­den­te­mente resuelto a ago­tar todos sus recur­sos para librar a mi pobre cere­bro de influen­cias per­tur­ba­do­ras, y tomó un rumbo más pacificador.</p>
<p>–Pero no me va usted a dis­cu­tir, señora mía, que en cuanto a edu­ca­ción y espe­cial­mente en cuanto a reli­gión se refiere, el Semi­na­rio es el mejor cole­gio. Está adqui­riendo mucho prestigio…</p>
<p>Y mi abuela:</p>
<p>–En San Juan tam­bién ense­ñan la reli­gión, según el regla­mento de estu­dios, y no son anticatólicos…</p>
<p>El señor aban­donó la par­tida, pero sin duda para con­so­larse a sí mismo se puso a hacer con­si­de­ra­cio­nes fata­les para el moder­nismo y no sé cuán­tos ismos más y luego echó rayos y cen­te­llas de carác­ter esté­tico con­tra el arte de mi pro­fe­sor, todo lo cual no entendí. Mar­chóse por fin, lle­ván­dose una expre­sión de dis­creta con­tra­rie­dad y no sin desearme buena suerte en una forma entre espe­ran­zada y compasiva.</p>
<p>Me fue difí­cil con­ci­liar el sueño en medio de la inquie­tud que se apo­dera de un niño que irá a la escuela por pri­mera vez y pen­sando en mi pro­fe­sor, que según decían era poeta y a quien el severo <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with anciano" href="http://www.muladarnews.com/tag/anciano/" rel="tag nofollow">anciano</a> había lla­mado loco cuando no idiota.</p>
<p>Mi com­pa­ñero de viaje, que era tam­bién estu­diante del mismo cole­gio, me llevó hasta el local.</p>
<p>–Por aquí no entran uste­des –me dijo al lle­gar a una gran puerta sobre la cual se leía la ins­crip­ción dios y la patria-, esta puerta es para noso­tros los de la sec­ción media. Vamos por allá…</p>
<p>Cami­na­mos hasta la esquina y, vol­teando, se abrió a media cua­dra la puerta que usa­ban los pro­fe­so­res y alum­nos de la sec­ción pri­ma­ria. Nos detu­vi­mos de pronto y mi tío pre­sen­tóme a quien debía ser mi pro­fe­sor. Junto a la puerta estaba parado César <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with vallejo" href="http://www.muladarnews.com/tag/vallejo/" rel="tag nofollow">Vallejo</a>. Magro, cetrino, casi hie­rá­tico, me pare­ció un árbol des­ho­jado. Su traje era oscuro como su piel oscura. Por pri­mera vez vi el intenso bri­llo de sus ojos cuando se inclinó a pre­gun­tarme, con una tierna aten­ción, mi nom­bre. Cam­bió luego unas cuan­tas pala­bras con mi tío y, al irse éste, me dijo: “Vente por acá”. Entra­mos a un pequeño patio donde juga­ban muchos <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with niños" href="http://www.muladarnews.com/tag/ninos/" rel="tag nofollow">niños</a>. Hacia uno de los lados estaba el salón de los del pri­mer año. Ya allí, se puso a levan­tar la tapa de las car­pe­tas para ver las que esta­ban desocu­pa­das, según había o no pren­das en su inte­rior, y me señaló una de la pri­mera fila diciéndome:</p>
<p>–Aquí te vas a sen­tar… Pon aden­tro tus cosi­tas… No, así no… Hay que ser orde­nado. La piza­rra, que es más grande, debajo y encima tu libro… Tam­bién tu gorrita…</p>
<p>Cuando dejé arre­gla­das todas mis cosas, siguió:</p>
<p>–Muchos <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with niños" href="http://www.muladarnews.com/tag/ninos/" rel="tag nofollow">niños</a> pre­fie­ren sen­tarse más atrás, por­que no quie­ren que se les pre­gunte mucho… Pero tú vas a ser un buen niño, buen estu­diante, ¿no es cierto?</p>
<p>Yo no sabía nada de las peque­ñas mañas de los chi­cos, de modo que no enten­día bien a qué se refe­ría, pero con­testé con ingenuidad:</p>
<p>–Sí, mi mamita me ha dicho que estu­die mucho…</p>
<p>Él son­rió dejando ver unos dien­tes blan­quí­si­mos y luego me con­dujo hasta la puerta. Llamó a uno de los chi­cue­los que esta­ban por allí jugando la pega y le dijo:</p>
<p>–Éste es un niño nuevo: llé­valo a jugar…</p>
<p>Enton­ces se mar­chó y vinie­ron otros chi­cos, todos los cua­les se pusie­ron a mirarme curio­sa­mente, son­riendo. “¡Serrano cha­poso!”, comentó uno viendo mis meji­llas colo­ra­das, pues los habi­tan­tes de la costa tie­nen gene­ral­mente la cara pálida. Los demás se echa­ron a reír. El chico encar­gado de lle­varme a jugar, me pre­guntó sabiamente:</p>
<p>-¿Sabes jugar la pega?</p>
<p>Le dije que no, y él sentenció:</p>
<p>–Eres muy nuevo para saber jugar…</p>
<div class="img alignright size-full wp-image-10988" style="width: 190px;"><img src="http://www.muladarnews.com/wp-content/uploads/2011/04/cesar-vallejo2.jpg" alt="cesar vallejo2 El César Vallejo que yo conocí" width="190" height="339" title="El César Vallejo que yo conocí" /></div>
<div>César Vallejo y Geor­gette Phi­lip­part (Paris)</div>
<p>Me deja­ron para seguir corre­teando. Yo estaba muy azo­rado y el bulli­cio que arma­ban todos me atur­día. Bus­qué con la mirada a mi pro­fe­sor y lo vi de nuevo parado junto a la puerta, moreno y enjuto, con­ver­sando con otro pro­fe­sor gordo y de bigote erguido, buen hom­bre a quien yo tam­bién habría de lla­mar Cham­po­llion, como hacían los estu­dian­tes desde muchas gene­ra­cio­nes atrás. No me atreví a ir hacia ellos y caminé al azar. Cru­zando otra puerta, lle­gué a una gran patio donde había muchos más <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with niños" href="http://www.muladarnews.com/tag/ninos/" rel="tag nofollow">niños</a>. Nadie me miraba ni decía nada. Seguí cami­nando y encon­tré otro patio, donde los estu­dian­tes eran más gran­des. Por allí se hallaba mi tío. Había muchos patios, muchos salo­nes, muchas arque­rías. Las pare­des esta­ban pin­ta­das de un rojo claro, casi son­ro­sado, qui­zás para tem­plar la seve­ri­dad de un edi­fi­cio que, en anti­guos tiem­pos, había sido con­vento. Sonó la cam­pana y yo no supe vol­ver a mi salón. Me perdí, entrando equi­vo­ca­da­mente a otro. Vino a sacarme de mi con­fu­sión el pro­pio <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with vallejo" href="http://www.muladarnews.com/tag/vallejo/" rel="tag nofollow">Vallejo</a> quien, al notar mi ausen­cia, se había puesto a bus­carme de salón en salón. Cogién­dome de la mano, me llevó con él. Aún recuerdo la sen­sa­ción que me pro­dujo su mano fría, grande y nudosa, apre­tando mi pequeña mano tímida y hui­diza debido al azoro. Me quise sol­tar y él me la retuvo. Mien­tras cami­ná­ba­mos por los amplios corre­do­res desier­tos me iba diciendo sin que yo ati­nara a responderle:</p>
<p>-¿Por qué te pusiste a cami­nar? ¿Te encon­traste solo? Un niñito como tú no debe irse lejos de su salón ni de su patio… Este cole­gio es muy grande… ¿Estás triste?</p>
<p>Lle­ga­mos a nues­tro salón y me con­dujo hasta mi banco. Él pasó a ocu­par su mesa, situada a la misma altura de nues­tras car­pe­tas y muy cerca de ellas, de modo que hablaba casi junto a noso­tros. En ese momento me di cuenta de que el pro­fe­sor no se recor­taba el pelo como todos los hom­bres, sino que usaba una gran melena lacia, abun­dante, nigé­rrima. Sin saber a qué atri­buirlo, pre­gunté en voz baja a mi com­pa­ñero de banco: “¿Y por qué tiene el pelo así?”. “Poeta es poeta”, me cuchi­cheó. La per­so­na­li­dad de <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with vallejo" href="http://www.muladarnews.com/tag/vallejo/" rel="tag nofollow">Vallejo</a> se me antojó un tanto mis­te­riosa y comencé a hacerme muchas pre­gun­tas que no podía con­tes­tar. Él había de sacarme de mi per­ple­ji­dad dando, con la regla, dos gol­pe­ci­tos en la mesa. Era su modo de pedir aten­ción. Anun­ció que iba a dic­tar la clase de geo­gra­fía y, engar­fiando los dedos para simu­lar con sus fla­cas y more­nas manos la forma de la tie­rra, comenzó a decir:</p>
<p>–Niñosh… la Tie­rra esh redonda como una naranja… Eshta mishma Tie­rra en que vivi­mos y vemos como shi fuera plana, esh redonda.</p>
<p>Hablaba len­ta­mente, sil­bando en forma pecu­liar las eses, que así sue­len pro­nun­ciar­las los natu­ra­les de San­tiago de Chuco, hasta el punto en que por tal carac­te­rís­tica son reco­no­ci­dos por los mora­do­res de las otras pro­vin­cias de la región.</p>
<p>Se levantó des­pués para dibu­jar la Tie­rra en el piza­rrón y durante toda la clase nos repi­tió que era redonda, no siendo eso lo único sor­pren­dente sino tam­bién que giraba sobre sí misma. Dio como prue­bas las de la salida y puesta del sol, la forma en que apa­re­cen y des­a­pa­re­cen los bar­cos en el mar y otras más. Yo estaba sen­ci­lla­mente mara­vi­llado, tanto de que este mundo en el cual vivi­mos fuera redondo y girara sobre sí mismo, como de lo mucho que sabía mi pro­fe­sor. Cuando la cam­pana sonó anun­ciando el recreo, César <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with vallejo" href="http://www.muladarnews.com/tag/vallejo/" rel="tag nofollow">Vallejo</a> se lim­pió la tiza que blan­queaba sobre una de sus man­gas, se alisó la melena haciendo correr entre ella los gar­fios de sus dedos, y salió. Fue a pararse de nuevo junto a la puerta y estuvo allí haciendo como que con­ver­saba con los otros pro­fe­so­res. Digo esto por­que tenía un aire muy distraído.</p>
<p>De nuevo en el salón, era hora de estu­dio. La pró­xima sería de lec­tura. Había que repa­sar la lec­ción. Me llamó junto a él y abrió mi libro en la sec­ción de Pato. Tuve con­fianza en mi sabi­du­ría y le dije:</p>
<p>–Ya pasé Pato hace tiempo. Tam­bién Rosita y Pepito. Yo sé todo ese libro…</p>
<p><a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with vallejo" href="http://www.muladarnews.com/tag/vallejo/" rel="tag nofollow">Vallejo</a> me miró inquisitivamente:</p>
<p>-¿Sabes tam­bién escribir?</p>
<p>A mi res­puesta afir­ma­tiva, me pidió que escri­biera mi nom­bre y des­pués el suyo. Dudé entre la be labial y la otra para escri­bir su ape­llido, pero tuve suerte al deci­dirme y salí bien. Me probó con otras pala­bras y una frase larga.</p>
<p>La cosa pare­cía diver­tirle. Des­pués me preguntó:</p>
<p>–Y si sabes leer y escri­bir, ¿por qué te han puesto en pri­mer año?</p>
<p>–Por­que no sé otras cosas…</p>
<p>Enton­ces me dijo que fuera a sen­tarme. Traté de con­ver­sar con mi com­pa­ñero de banco, quien me cuchi­cheó que estaba prohi­bido hablar durante la hora de estudio.</p>
<p>Miré a mi profesor.</p>
<p>César <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with vallejo" href="http://www.muladarnews.com/tag/vallejo/" rel="tag nofollow">Vallejo</a> –siem­pre me ha pare­cido que ésa fue la pri­mera vez que lo vi– estaba con las manos sobre la mesa y la cara vuelta hacia la puerta. Bajo la abun­dosa melena negra su faz mos­traba líneas duras y defi­ni­das. La nariz era enér­gica y el men­tón, más enér­gico toda­vía, sobre­sa­lía en la parte infe­rior como una qui­lla. Sus ojos oscu­ros –no recuerdo si eran gri­ses o negros– bri­lla­ban como si hubiera lágri­mas en ellos. Su traje era uno viejo y luido y, cerrando la aber­tura del cue­llo blando, una pequeña cor­bata de lazo estaba anu­dada con des­cuido. Se puso a fumar y siguió mirando hacia la puerta, por la cual entraba la clara luz de abril. Pen­saba o soñaba quién sabe qué cosas. De todo su ser fluía una gran tris­teza. Nunca he visto un hom­bre que pare­ciera más triste. Su dolor era a la vez una secreta y osten­si­ble con­di­ción, que ter­minó por con­ta­giár­seme. Cierta extraña e inex­pli­ca­ble pena me sobre­co­gió. Aun­que a pri­mera vista pudiera pare­cer tran­quilo, había algo pro­fun­da­mente des­ga­rrado en aquel hom­bre que yo no entendí sino sentí con toda mi des­pierta y alerta sen­si­bi­li­dad de niño. De pronto, me encon­tré pen­sando en mis lares nati­vos, en las mon­ta­ñas que había cru­zado, en toda la vida que dejé atrás. Vol­viendo a exa­mi­nar los ras­gos de mi pro­fe­sor, le encon­tré pare­cido a Caye­tano Oruna, peón de nues­tra hacienda a quien lla­má­ba­mos Cayo. Éste era más alto y for­nido, pero la cara y el aire entre solemne y triste de ambos tenían gran seme­janza. El hom­bre <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with vallejo" href="http://www.muladarnews.com/tag/vallejo/" rel="tag nofollow">Vallejo</a> se me antojó como un <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with mensaje" href="http://www.muladarnews.com/tag/mensaje/" rel="tag nofollow">men­saje</a> de la tie­rra y seguí con­tem­plán­dolo. Tiró el ciga­rri­llo, se apretó la frente, se alisó otra vez la som­bría melena y vol­vió a su quie­tud. Su boca con­tra­íase en un ric­tus dolo­roso. Cayo y él. Mas la per­so­na­li­dad de <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with vallejo" href="http://www.muladarnews.com/tag/vallejo/" rel="tag nofollow">Vallejo</a> inquie­taba tan sólo de ser vista. Yo estaba defi­ni­ti­va­mente con­tur­bado y sos­pe­ché que, de tanto sufrir y por irra­diar así tris­teza, <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with vallejo" href="http://www.muladarnews.com/tag/vallejo/" rel="tag nofollow">Vallejo</a> tenía que ver tal vez con el mis­te­rio de la poe­sía. Él se vol­vió súbi­ta­mente y me miró y nos miró a todos. Los chi­cos esta­ban <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with leyendo" href="http://www.muladarnews.com/tag/leyendo/" rel="tag nofollow">leyendo</a> sus libros y abrí tam­bién el mío. No veía las letras y quise llorar…</p>
<p>Así fue como encon­tré a César <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with vallejo" href="http://www.muladarnews.com/tag/vallejo/" rel="tag nofollow">Vallejo</a> y así como lo vi, tal si fuera por pri­mera vez. Las pala­bras que le oí sobre la Tie­rra son tam­bién las que más se me han gra­bado en la memo­ria. El tiempo había de reve­larme nue­vos aspec­tos de su per­sona, los lar­gos silen­cios en que caía, su acti­tud de tris­teza inaca­ba­ble y otros que ya apa­re­ce­rán en estas líneas.</p>
<p>Por la noche, durante la comida, me pre­gun­ta­ron en casa:</p>
<p>-¿Te gusta tu profesor?</p>
<p>–Sí –res­pondí.</p>
<p>Era inexacto. No me había gus­tado pre­ci­sa­mente. Me había impre­sio­nado y con­tur­bado, intere­sán­dome, pero no sin pro­du­cirme una sen­sa­ción de leja­nía. Des­pués de la comida, por indi­ca­ción de mi abuela, escribí a papá. Un pequeño lápiz romo fue gara­ba­teando mis impre­sio­nes. Cuando lle­gué a las del cole­gio y <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with vallejo" href="http://www.muladarnews.com/tag/vallejo/" rel="tag nofollow">Vallejo</a>, no supe qué decir sobre él. Des­pués de pen­sarlo mucho y ensa­yar varias expli­ca­cio­nes, escribí que mi pro­fe­sor se pare­cía a Cayo Oruna. Tiempo des­pués supe que, al leer la <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with carta" href="http://www.muladarnews.com/tag/carta/" rel="tag nofollow">carta</a>, mi madre había son­reído con dul­zura y mi padre se dio a pen­sar en el poeta. Amaba a su pue­blo y pudo otear a <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with vallejo" href="http://www.muladarnews.com/tag/vallejo/" rel="tag nofollow">Vallejo</a> desde el fondo de su alma llena de que­bra­dos hori­zon­tes andinos.</p>
<div class="img alignright size-full wp-image-10989" style="width: 300px;"><img src="http://www.muladarnews.com/wp-content/uploads/2011/04/georgetee.jpg" alt="georgetee El César Vallejo que yo conocí" width="300" height="200" title="El César Vallejo que yo conocí" /></div>
<div>Geor­gette Phi­lip­part — (Dis­trito de Lince — Lima. Perú)</div>
<p>En Tru­ji­llo, <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with vallejo" href="http://www.muladarnews.com/tag/vallejo/" rel="tag nofollow">Vallejo</a> tenía detrac­to­res tena­ces así como par­ti­da­rios acé­rri­mos. En casa, como en todas las de la ciu­dad, las opi­nio­nes esta­ban divi­di­das. Los más lo ata­ca­ban. Mi tía Rosa, per­sona muy culta y dada a leer, que escri­bía a hur­ta­di­llas, era su admi­ra­dora incon­di­cio­nal. “¡Es un gran poeta, es un genio!”, decía casi gri­tando, en medio del baru­llo de las dis­cu­sio­nes. Recuerdo per­fec­ta­mente que, cierta vez, llegó un tío mío enar­bo­lando un dia­rio en el cual había un poema de <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with vallejo" href="http://www.muladarnews.com/tag/vallejo/" rel="tag nofollow">Vallejo</a>. Avanzó hacia nosotros.</p>
<p>–A ver, Rosita, quiero que me expli­ques esto: “¿Dónde esta­rán sus manos que, en acti­tud con­trita, plan­cha­ban en las tar­des por venir?”. ¿Esto es poe­sía o una cha­rada? A ver, explícame…</p>
<p>Mi tía Rosa tomó el dia­rio y, a medida que iba <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with leyendo" href="http://www.muladarnews.com/tag/leyendo/" rel="tag nofollow">leyendo</a>, su faz enro­je­cía. La mujer­cita frá­gil y ner­viosa que era se irguió por fin llena de rabia:</p>
<p>–Éste es un her­moso poema y si no lo entien­des, la culpa no es de <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with vallejo" href="http://www.muladarnews.com/tag/vallejo/" rel="tag nofollow">Vallejo</a> sino tuya, que eres un bruto.</p>
<p>La dis­cu­sión se armó de nuevo.</p>
<p>Mien­tras tanto, yo con­ti­nuaba yendo a clase. César <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with vallejo" href="http://www.muladarnews.com/tag/vallejo/" rel="tag nofollow">Vallejo</a> nos ense­ñaba rudi­men­tos de his­to­ria, geo­gra­fía, reli­gión, mate­má­ti­cas y a leer y escri­bir. Tam­bién tra­taba de ense­ñar­nos a can­tar, pero noso­tros lo hacía­mos mejor que él, pues tenía muy mala voz. En cuanto a mar­char, no se preo­cu­paba de que lo hicié­ra­mos bien, cosa en que ponían gran empeño con sus dis­cí­pu­los los maes­tros de gra­dos supe­rio­res. Cuando los alum­nos del cole­gio pasá­ba­mos en for­ma­ción por las calles, yendo al campo de paseo o en los des­fi­les del 28 de julio, los del pri­mer año de pri­ma­ria, con nues­tro mele­nudo pro­fe­sor a la cabeza, no mar­cá­ba­mos regu­lar­mente el paso y éramos una tro­pi­lla bas­tante des­gar­bada. Oía­mos que la gente esta­cio­nada en las ace­ras mur­mu­raba viendo a nues­tro pro­fe­sor: “¡Ahí va <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with vallejo" href="http://www.muladarnews.com/tag/vallejo/" rel="tag nofollow">Vallejo</a>! ¡Ahí va <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with vallejo" href="http://www.muladarnews.com/tag/vallejo/" rel="tag nofollow">Vallejo</a>!”.</p>
<p>Algo que le com­pla­cía mucho era hacer­nos con­tar his­to­rias, hablar de las cosas tri­via­les que veía­mos cada día. He pen­sado des­pués en que sin duda encon­traba deleite en ver la vida a tra­vés de la mirada lim­pia de los <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with niños" href="http://www.muladarnews.com/tag/ninos/" rel="tag nofollow">niños</a> y sor­pren­día secre­tas fuen­tes de poe­sía en su len­guaje lleno de impen­sa­das metá­fo­ras. Tal vez tra­taba tam­bién de des­per­tar nues­tras apti­tu­des de obser­va­ción y crea­ción. Lo cierto es que, fre­cuen­te­mente, nos decía: “Vamos a con­ver­sar”… Cierta vez se interesó gran­de­mente en el relato que yo hice acerca de las aves de corral de mi casa. Me tuvo toda la hora con­tando cómo pelea­ban el pavo y el gallo, la forma en que la pata nadaba con sus crías en el pozo y cosas así. Cuando me callaba, ahí estaba él con una pre­gunta acu­ciante. Son­reía mirán­dome con sus ojos bri­llan­tes y daba gol­pe­ci­tos con la yema de los dedos, sobre la mesa. Cuando la cam­pana sonó anun­ciando el recreo, me dijo: “Has con­tado bien”. Sos­pe­cho que ése fue mi pri­mer éxito literario.</p>
<p>No siem­pre le pro­du­cían pla­cer nues­tros rela­tos. Un día llamó a un mucha­chito que era deci­di­da­mente tardo. El pequeño, quizá más tra­bado por el mal talante que traía nues­tro pro­fe­sor –tenía la boca y el entre­cejo fie­ra­mente fruncidos-, no pudo decir casi nada, repi­tió varias veces la misma frase y de repente se calló. “Sién­tese”, le ordenó con cierta des­pec­tiva rudeza. El chi­qui­llo se fue a su banco y, cru­zando los bra­zos, metió entre ellos la cabeza y se puso a llo­rar aho­ga­da­mente. <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with vallejo" href="http://www.muladarnews.com/tag/vallejo/" rel="tag nofollow">Vallejo</a> se incor­poró estre­me­cido y fue hasta el pequeño. Estre­chán­dole las manos lo llevó hasta su mesa, donde le aca­ri­ció la cabeza y las meji­llas hasta cal­marlo. Sacó un gran pañuelo para enju­gar las lágri­mas que bri­lla­ban aún sobre la carita tri­gueña y luego se quedó mirán­dolo lar­ga­mente. Sin duda, en la des­con­so­lada angus­tia del narra­dor frus­trado, sin­tió esa que a él mismo solía opri­mirlo muchas veces y ha alu­dido en sus ver­sos. Cuando recuerdo aque­lla oca­sión, me parece verlo arro­di­llado con la mirada, sufriendo por el niño y él y todos los hombres.</p>
<p>Pero había ratos en que la ale­gría se paseaba por su alma como el sol por las lomas, y enton­ces era uno más entre noso­tros, salvo que grande y con la auto­ri­dad nece­sa­ria para tomarse tre­men­das ven­ta­jas. Había que verlo cuando hacía de detec­tive. Estaba prohi­bido comer fru­tas o chu­par cara­me­los durante la hora de clase. Los chi­cos solía­mos com­prar pre­fe­ren­te­mente, por la razón de que eran abun­dan­tes y bara­tos, unos cara­me­los a los que lla­má­ba­mos cua­dra­dos, mer­can­cía que más pro­di­gaba la escasa gene­ro­si­dad de los dul­ce­ros esta­cio­na­dos en la esquina del plan­tel. <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with vallejo" href="http://www.muladarnews.com/tag/vallejo/" rel="tag nofollow">Vallejo</a>, con la cara metida en el libro, fin­gía leer mien­tras alguno le daba la lec­ción, pero lo que en reali­dad hacía era echar bajo las cejas mira­das explo­ra­do­ras sobre toda la clase. Cuando des­cu­bría a algún delin­cuente se erguía con una son­risa triun­fal y, yendo hacia él, lo amo­nes­taba: “¿No he dicho que no coman cua­draos en clase?”. En seguida le qui­taba los cara­me­los, sacán­do­los con aspa­ven­tera dili­gen­cia de los bol­si­llos, y los repar­tía entre todos o los más pró­xi­mos según la can­ti­dad. Nunca supe si lo que le gus­taba más era sor­pren­der a los infrac­to­res o repar­tir los cara­me­los entre los chi­cos. Durante tales bati­das nos embar­gaba su mismo espí­ritu jugue­tón y reía­mos todos lle­nos de felicidad.</p>
<p>El regla­mento pres­cri­bía el cas­tigo de reclu­sión para los que tuvie­ran mala con­ducta o no die­ran bien sus lec­cio­nes. César <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with vallejo" href="http://www.muladarnews.com/tag/vallejo/" rel="tag nofollow">Vallejo</a>, durante todo el día, iba for­mando una lista de los que habla­ban durante la hora de estu­dio o no sabían la lec­ción pero, a la hora de salida, rom­pía la tiri­lla de papel en peda­zos. Se com­prende que no otor­gá­ba­mos mucha impor­tan­cia al hecho de ser apun­ta­dos en su lista, pero de tiempo en tiempo y sin duda para que no nos pro­pa­sá­ra­mos, solía dar­nos sor­pre­sas y, a las cua­tro de la tarde, entre­gaba la com­pun­gida cuota de reclu­sos del pri­mer año de pri­ma­ria al ins­pec­tor de turno. Su cas­tigo usual era sim­ple y directo: un tirón de los cabe­llos que que­dan a la altura de las sienes.</p>
<p>Por las maña­nas lle­gaba a clase minu­tos des­pués de la pri­mera cam­pa­nada y aun con un retardo más con­si­de­ra­ble. Entrá­ba­mos a las ocho, pero acaso se entre­gaba mucho a la vigi­lia de la crea­ción o a tras­no­char en com­pa­ñía de ami­gos –que lo eran suyos todos los <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with Escritores" href="http://www.muladarnews.com/tag/escritores/" rel="tag nofollow">escri­to­res</a> jóve­nes de la ciu­dad– o a sus estu­dios de uni­ver­si­ta­rio, de modo que el sueño lo rete­nía dema­siado. Su impun­tua­li­dad alcanzó tal grado que, cierta mañana, el pro­pio rec­tor del cole­gio acu­dió a ver lo que pasaba y se puso a tomar­nos la lec­ción. Cuando <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with vallejo" href="http://www.muladarnews.com/tag/vallejo/" rel="tag nofollow">Vallejo</a> arribó, se pro­dujo una escena emba­ra­zosa que el rec­tor cortó dicién­dole que pasara por su ofi­cina a la hora de salida. Durante un tiempo estuvo lle­gando tem­prano, pero des­pués vol­vió a las anda­das y, aun­que ya no con tanta fre­cuen­cia, seguía pre­sen­tán­dose tarde.</p>
<p>Fuera del cole­gio sus ver­sos con­ti­nua­ban pro­vo­cando la con­si­guiente reac­ción de comen­ta­rios ácidos y lau­da­to­rios e inclu­sive de pro­tes­tas. Corrió la noti­cia de que nues­tro pro­fe­sor había sido asal­tado durante la noche por un grupo de indi­vi­duos que tra­ta­ron de cor­tarle la melena. Él se había defen­dido dando fero­ces puñe­ta­zos y pun­ta­piés. Miré con curio­si­dad su melena de león. Estaba intacta. Me pare­ció que durante esos días, tanto como sin duda le duró la impre­sión del ata­que, su tris­teza habi­tual tenía algo de vio­len­cia con­te­nida y acen­drada amargura.</p>
<p>Me con­mo­vió mucho el asalto, no alcan­zando a expli­cár­melo. He de decir que para ese tiempo ya me había vuelto un admi­ra­dor de <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with vallejo" href="http://www.muladarnews.com/tag/vallejo/" rel="tag nofollow">Vallejo</a>, si cabe la expre­sión. Fue que un día, deci­dido a exa­mi­nar esa mis­te­riosa e incom­pren­si­ble poe­sía por mí mismo, me atreví a pedir a tía Rosa los ver­sos de mi pro­fe­sor, que ella recor­taba sin dejar uno y guar­daba celo­sa­mente. Al dár­me­los, hun­dió los lirios de sus manos en mis cabe­llos y me dijo que si no los enten­día, no pen­sara mal del <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with autor" href="http://www.muladarnews.com/tag/autor/" rel="tag nofollow">autor</a>. Metido en mi cuarto, de bru­ces sobre la mesa y los poe­mas, me di cuenta pri­me­ra­mente de que tenían muchas pala­bras cuyo sig­ni­fi­cado igno­raba. Bus­qué un grueso dic­cio­na­rio que ape­nas podía car­gar y me dedi­qué a una explo­ra­ción que me resul­taba muy difícil.</p>
<p>Lejana vibra­ción de esqui­las mus­tias,</p>
<p>en el aire derrama</p>
<p>la fra­gan­cia rural de sus angustias.</p>
<p>A bus­car la pala­bra esqui­las. A bus­car mus­tias. A medida que avan­zaba en mi penosa lec­tura, me iban asal­tando y dejando muchas y con­tra­dic­to­rias emo­cio­nes. Sufría y gozaba, me espe­ran­zaba y des­con­so­laba. Me inva­dió un pleno sen­ti­miento de feli­ci­dad cuando, en ese mismo poema, pude cap­tar al gallo (“ale­teando la pena de su canto”). Enten­diendo y no enten­diendo, el poema “Aldeana”, uno de los pri­me­ros publi­ca­dos por <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with vallejo" href="http://www.muladarnews.com/tag/vallejo/" rel="tag nofollow">Vallejo</a>, me pare­ció muy her­moso. La emo­ción del cre­púsculo rural, los soni­dos y los colo­res de la tarde muriente me envol­vie­ron. ¿Qué secreta cua­li­dad hacía que ese hom­bre escri­biera así? Encon­tré poe­mas menos pic­tó­ri­cos que no entendí de prin­ci­pio a fin, y al leer “Idi­lio muerto”, la pre­gunta hecha a mi tía Rosa en pasa­dos meses me pare­ció for­mu­lada a mí mismo. Yo tam­poco enten­día lo refe­rente a las manos y muchas líneas más. De todos modos, me con­solé con lo poco que había com­pren­dido y pensé que acaso, cuando yo fuera grande… Entre­gué a tía Rosa sus recor­tes sin decirle media pala­bra y ella no me dijo nada tam­poco. Pese a sus momen­tá­neas exal­ta­cio­nes, era muy fina y segu­ra­mente temió herirme si sus pre­gun­tas resul­ta­ban indis­cre­tas. Mas desde aque­lla vez, me ale­graba como si hablara en mi nom­bre cuando ella elo­giaba a César <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with vallejo" href="http://www.muladarnews.com/tag/vallejo/" rel="tag nofollow">Vallejo</a> y me sentí más cerca de mi pro­fe­sor. Algo había podido apre­ciar de la belleza que pro­di­gaba en sus ver­sos. En cuanto a su hos­que­dad y su tris­teza… bueno, Cayo Oruna… y uno está tan solo a veces… Por­que yo me sen­tía muy solo en el cole­gio… Los mucha­chi­tos solían bur­larse de mi con­di­ción de “serrano” y de que tenía cha­pas y era muy inge­nuo. De modo que cuando corrió la voz del asalto a <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with vallejo" href="http://www.muladarnews.com/tag/vallejo/" rel="tag nofollow">Vallejo</a>, yo tuve una gran pena y sentí ganas de rebe­larme con­tra alguien. Que deja­ran en paz a ese hom­bre. Él era un gran poeta. En todo caso, no hacía mal a nadie con su melena y con sus versos…</p>
<p>Y el pro­fe­sor, que era a la vez un artista triste y solo, seguía dán­do­nos clase y el tiempo pasaba. En las horas de con­ver­sa­ción me hacía hablar no sólo de lo visto por mí sino de lo que había oído con­tar. Recuerdo que le impre­sionó la his­to­ria de un ciego que vivía en una hacienda pró­xima a la nues­tra, quien iba de un lado a otro por los áspe­ros sen­de­ros de la serra­nía, tal como si tuviera ojos, y podía reco­no­cer por el tim­bre de la voz a per­so­nas a las cua­les no había oído durante años y ade­más era adi­vino. Una tarde me pre­guntó: “¿Tú lees otros libros?”. Le informé y me dijo que, como ya sabía el regla­men­ta­rio, lle­vara otros para leer. Claro que car­gué hasta el salón de clase los libros de cuen­tos que me obse­quia­ban mis parien­tes o yo com­praba con mis pro­pi­nas, y tam­bién las revis­tas y libros que mi tía Rosa que­ría pres­tarme sacán­do­los de su biblio­teca per­so­nal. A veces, <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with vallejo" href="http://www.muladarnews.com/tag/vallejo/" rel="tag nofollow">Vallejo</a> me pre­gun­taba sobre mis lec­tu­ras y, por mi parte, nunca le conté que me había atre­vido con sus ver­sos. Temía que me inte­rro­gara si los había enten­dido y, en tal caso, tener que con­fe­sarle que no del todo, que en bue­nas cuen­tas casi nada o nada. No con­si­de­raba sufi­ciente excusa la posi­bi­li­dad de expli­carle que tía Rosa me había adver­tido que yo era muy niño para <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with poder" href="http://www.muladarnews.com/tag/poder/" rel="tag nofollow">poder</a> apre­ciar esos poe­mas. Así que me callaba espe­rando tiem­pos mejo­res. Sería grande y podría hablar con el mismo señor <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with vallejo" href="http://www.muladarnews.com/tag/vallejo/" rel="tag nofollow">Vallejo</a> de sus ver­sos y de toda clase de ver­sos. Cuando una vez me pidió que reci­tara algo, me guardé las esqui­las en el fondo del pecho y dije uno de los más sim­ples ver­sos infan­ti­les que sabía. Era uno que comen­zaba así:</p>
<p>¿Oyes el zor­zal, María?</p>
<p>Desde el arbusto flo­rido</p>
<p>En donde tiene su nido,</p>
<p>Al cielo su canto envía.</p>
<p>Los jue­ves por la tarde íbamos de paseo a un lugar situado no muy lejos de la ciu­dad, donde jugá­ba­mos a la pelota y corría­mos. A raíz de mi reci­ta­ción, me llamó a su lado una de esas tar­des y, sen­ta­dos sobre la grama, me pidió que le reci­tara todos los ver­sos que sabía. Así lo hice, teniendo que repe­tirle varias veces el que dejo apun­tado, y me regaló una naranja. Des­pués, se quedó sumido en un gran silen­cio. Su expre­sión plá­cida de momen­tos antes había des­a­pa­re­cido. Inmó­vil, con las manos sobre las rodi­llas, pare­cía mirar a los chi­cos que juga­ban al fút­bol y habían seña­lado el empla­za­miento de los arque­ros con mon­to­nes for­ma­dos por sus sacos y gorras. Noté que las inci­den­cias del juego no le intere­sa­ban y que, en suma, no estaba viendo nada. Su pro­lon­gado silen­cio llegó a inco­mo­darme. Yo no sabía qué decir ni qué hacer. Él estaba como ausente y yo espe­raba en vano que me per­mi­tiera mar­charme. “¿Puedo irme?”, le pre­gunté. Su silen­cio y su inmo­vi­li­dad per­sis­tie­ron. Casi fur­ti­va­mente, me escu­rrí de su lado, corrí a dejar mi saco y mi gorrita en uno de los mon­to­nes y me puse a patear la pelota…</p>
<p>En el tiempo que siguió –creo que ya había­mos pasado del medio año de estu­dios– nues­tro pro­fe­sor me tra­taba con cierta cor­dia­li­dad. Cuando tro­pe­zaba con­migo en su camino me daba una amis­tosa pal­ma­dita en el cogote. Pero no podría decir que entre mí y los otros <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with niños" href="http://www.muladarnews.com/tag/ninos/" rel="tag nofollow">niños</a> hacía una dife­ren­cia muy espe­cial. Posi­ble­mente pen­saba: “Éste es un mucha­chito al que le gusta leer”, y me daba rienda suelta en eso. En cam­bio yo, lenta y pro­gre­si­va­mente, había ido adqui­riendo una fe ciega en él. Hay cierta pre­dis­po­si­ción al par­ti­da­rismo en el alma de los jóve­nes y los <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with niños" href="http://www.muladarnews.com/tag/ninos/" rel="tag nofollow">niños</a> y, en cuanto a <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with vallejo" href="http://www.muladarnews.com/tag/vallejo/" rel="tag nofollow">Vallejo</a>, yo me había vuelto un defi­nido par­cial suyo. No me cabía duda de que ese hom­bre extraño era un gran artista, aun­que a nadie hubiera podido expli­carle bien por qué lo creía. Esta oca­sión llegó una tarde, antes de clase. Uno de mis com­pa­ñe­ros mani­festó que su padre afir­maba que <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with vallejo" href="http://www.muladarnews.com/tag/vallejo/" rel="tag nofollow">Vallejo</a> no era nadie, ni siquiera como poeta. Mi madre me había dicho que hon­rara y res­pe­tara a los maes­tros, por­que su tarea es muy noble, y le reproché:</p>
<p>-¿Y qué? Es pro­fe­sor y eso es bueno…</p>
<p>-¿Crees que ser pro­fe­sor es una gran cosa? Y toda­vía ser el último pro­fe­sor de un cole­gio, el de pri­mer año… Un “muertodehambre”…</p>
<p>Recién comencé a darme cuenta del des­dén con que se mira a los pro­fe­so­res en el Perú. El chico que hablaba era miem­bro de una de las gran­des fami­lias de la ciu­dad, e hijo de un médico famoso. Estaba muy pagado de todo ello y, para ter­mi­nar de apa­bu­llar al pobre pro­fe­sor, dijo:</p>
<p>–Ni siquiera como poeta sirve… mejor es Cho­cano. Es lo que dice mi padre, que sabe lo que habla.</p>
<p>–Es un gran poeta –repli­qué muy afirmativamente.</p>
<p>-¿Qué sabes tú? ¿Crees que por­que te deja leer libros pue­des hablar?</p>
<p>–Es un gran poeta –insistí.</p>
<p>–A ver, dinos por qué es un gran poeta…</p>
<p>No supe qué razo­nes adu­cir. Refe­rirme a la opi­nión de tía Rosa no me pare­cía sufi­ciente. Hubiera que­rido decir algo definitivo.</p>
<p>–Dinos aho­rita mismo por qué es un gran poeta –repi­tió mi oponente.</p>
<p>Yo estaba per­plejo. Como a algu­nos pugi­lis­tas en trance de caer ven­ci­dos, me salvó la campana.</p>
<p>Día a día, lec­ción a lec­ción, el año de estu­dios pasó. Lle­ga­ron los exá­me­nes y nues­tro pro­fe­sor nos aprobó a todos, citán­do­nos para la cere­mo­nia de la repar­ti­ción de pre­mios, que se rea­li­za­ría a fines de diciembre.</p>
<p>La fecha llegó. Esa noche, el gran patio de honor del Cole­gio Nacio­nal de San Juan estaba de gala. Pro­fu­sa­mente alum­brado y con asien­tos arre­gla­dos en forma de gale­rías, mos­traba al fondo un estrado donde toma­ron asiento el rec­tor y los pro­fe­so­res. Casi todos lle­va­ban ves­tido de eti­queta. Las fami­lias de los alum­nos fue­ron aco­mo­da­das delante y, noso­tros, a los lados y detrás. Los moco­sos del pri­mer año fui­mos lan­za­dos a una de las últi­mas filas. Debido a que <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with vallejo" href="http://www.muladarnews.com/tag/vallejo/" rel="tag nofollow">Vallejo</a> ocu­paba un lugar muy secun­da­rio en el estrado, sólo se le podía ver la cabeza. Pero ella, grande de melena y cetrina de tez, resal­taba cla­ra­mente entre tanta pechera blanca y tanta luz… y entre tanta cabeza sin carácter.</p>
<p>No viene al caso que deta­lle la cere­mo­nia. Es sí per­ti­nente que refiera que no me tocó nin­gún pre­mio por­que, como éramos varios los que obtu­vi­mos las pri­me­ras notas, los habían sor­teado y los favo­re­ci­dos fue­ron otros. Casi al ter­mi­nar el acto <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with vallejo" href="http://www.muladarnews.com/tag/vallejo/" rel="tag nofollow">Vallejo</a> aban­donó el estrado y vino hacia noso­tros. Vién­dome sin nin­guna car­tu­lina de pre­mio en la mano, recordó lo ocu­rrido y me dijo: “No te importe la suerte”. Cam­bió algu­nas pala­bras más con muchos de noso­tros, nos pre­guntó a varios dónde pasa­ría­mos las vaca­cio­nes y luego se mar­chó. Al poco rato, pudi­mos adver­tir que, en vez de vol­ver al estrado, se había puesto a pasear por los corre­do­res. En medio de la penum­bra que arro­ja­ban las arque­rías, veíase ape­nas su silueta negra, alar­gada, casi fan­tas­mal, tras el cocuyo de su cigarrillo.</p>
<p>Cuando el rec­tor, solem­ne­mente, declaró clau­su­rado el año esco­lar, César <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with vallejo" href="http://www.muladarnews.com/tag/vallejo/" rel="tag nofollow">Vallejo</a> se diri­gió a la puerta y salió, con­fun­dién­dose entre la muche­dum­bre for­mada por los estu­dian­tes y sus fami­lias. Ins­tan­tes des­pués lo volví a ver en la calle, yendo hacia la plaza de la ciu­dad. Magro, lento, se per­dió a lo lejos… Pude haberle dicho adiós, pues no vol­ve­ría a verlo más. Cuando las cla­ses se reabrie­ron, César <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with vallejo" href="http://www.muladarnews.com/tag/vallejo/" rel="tag nofollow">Vallejo</a> no dic­taba ya el pri­mer año ni nin­guno. Al recor­darlo, siem­pre tuve la impre­sión de que esta­ría haciendo un duro camino de artista y hom­bre car­gado de penas y dis­tan­cias.</p>
<p>___________________________</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://muladarnews.com/2011/04/el-cesar-vallejo-que-yo-conoci/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Entrevista con John Lennon y Yoko Ono II - En una con­ver­sa­ción pro­funda y rela­jada, el que fue cere­bro de los Beatles habla de música y músi­cos, de dinero y polí­tica, de amor y gue­rra, de la lucha con­tra su machismo…</title>
		<link>http://muladarnews.com/2010/12/entrevista-con-john-lennon-y-yoko-ono-ii/</link>
		<comments>http://muladarnews.com/2010/12/entrevista-con-john-lennon-y-yoko-ono-ii/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 07 Dec 2010 06:41:20 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Muladar News</dc:creator>
				<category><![CDATA[Controversias]]></category>
		<category><![CDATA[Entrevistas]]></category>
		<category><![CDATA[Fotografía]]></category>
		<category><![CDATA[Inmortales]]></category>
		<category><![CDATA[Bob Dylan]]></category>
		<category><![CDATA[Glenn Miller]]></category>
		<category><![CDATA[James Dean]]></category>
		<category><![CDATA[John Wayne]]></category>
		<category><![CDATA[Lewis Carroll]]></category>
		<category><![CDATA[Neil Young]]></category>
		<category><![CDATA[oscar wilde]]></category>
		<category><![CDATA[Ronald Reagan]]></category>
		<category><![CDATA[Yoko Ono]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://mercex.wordpress.com/?p=142</guid>
		<description><![CDATA[–La pre­gunta es la siguiente. ¿Cómo se con­ci­lia esto con tu filo­so­fía polí­tica? Se supone que eres socia­lista, ¿no? –En Ingla­te­rra es posi­ble ser sólo dos cosas, fun­da­men­tal­mente. O esta­mos con el movi­miento...]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong><img class="size-full wp-image-5049 aligncenter" title="Entrevista con John Lennon y Yoko Ono" src="http://muladarnews.com/wp-content/uploads/2010/12/Entrevista-con-John-Lennon-y-Yoko-Ono.jpg" alt="Entrevista con John Lennon y Yoko Ono Entrevista con John Lennon y Yoko Ono II" width="500" height="300" /><br />
–La pre­gunta es la siguiente. ¿Cómo se con­ci­lia esto con tu filo­so­fía polí­tica? Se supone que eres socia­lista, ¿no?</strong></p>
<p>–En Ingla­te­rra es posi­ble ser sólo dos cosas, fun­da­men­tal­mente. O esta­mos con el movi­miento labo­rista o esta­mos con el capi­ta­lista. Yo era un socia­lista ins­tin­tivo. Eso que­ría decir que yo creía que a la gen­te hay que pagarle la den­ta­dura pos­tiza y la salud y demás. Pero apar­te de eso, yo tra­bajé por dinero y que­ría ser rico. Enton­ces, qué dia­blos… si es una para­doja, diré que soy un socia­lista. Pero la ver­dad es que no soy nada. Lo que sen­tía antes era cul­pa­bi­li­dad por tener dine­ro. Es por eso que lo per­día, rega­lán­dolo o per­mi­tiendo que me estafa­sen mis lla­ma­dos agentes.</p>
<p>–Sea cual fuere tu posi­ción polí­tica, has jugado muy bien tu papel de capi­ta­lista, con­vir­tiendo tus ganan­cias de los Beatles en bie­nes inmue­bles, ganado… ¿Para qué puede nece­si­tar alguien ciento cin­cuenta mi­llones de dóla­res? ¿No esta­rías per­fec­ta­mente con­forme con cien millo­nes? ¿O con un millón?</p>
<p>-¿Qué pro­po­nes que haga­mos? ¿Rega­lar todo y pedir limosna en la calle? El budismo dice: “Des­hazte de todas las pose­sio­nes de la men­te”. Ale­jarse de todo ese dinero no ten­dría tal resul­tado. Es como los Beatles. No podría ale­jarme de los Beatles. Es algo que sigue pisán­dome los talo­nes, ¿no? Si me alejo de una casa, o bien de cua­tro­cien­tas casas, no voy a escapar.</p>
<p><strong>-¿Cómo vas a escapar?</strong></p>
<p>–Lleva tiempo des­pren­derse de toda esa basura que llevo con­migo y que ha influen­ciado mi manera de vivir. Tuvo mucho que ver con Yoko, pero men­tal­mente me llevó estos últi­mos años de lucha. Aprendí todo de ella.</p>
<p><strong>–Lo que dices suena como una rela­ción de maes­tra y alumno.</strong></p>
<p>–Es una rela­ción de maes­tra y alumno.</p>
<p><strong>-Yoko, ¿cómo te sien­tes por ser la maes­tra de John?</strong></p>
<p><strong>Ono</strong>: <em>–John había tenido una extensa expe­rien­cia antes de que nos cono­cié­ra­mos, el tipo de expe­rien­cia des­co­no­cido para mí, de modo que yo tam­bién aprendí mucho de él. La influen­cia es mutua. Es posi­ble que yo tenga fuerza, una fuerza feme­nina. Las <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with MUJERES" href="http://www.muladarnews.com/tag/mujeres/" rel="tag nofollow">muje­res</a> la desarro­llan… en una rela­ción, creo que ¡as muje­res tie­nen en reali­dad la sabi­duría inte­rior y que encie­rran esto mien­tras que los hom­bres tie­nen una espe­cie de sabi­du­ría para enca­rar a la socie­dad, ya que ellos la crea­ron. Los hom­bres nunca desa­rro­lla­ron esta sabi­du­ría inte­rior. Nunca tuvie­ron tiempo para desa­rro­llarla. Así la mayo­ría de los hom­bres se apo­yan real­mente en la sabi­du­ría inte­rior de las</em><em> </em><em><a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with MUJERES" href="http://www.muladarnews.com/tag/mujeres/" rel="tag nofollow">muje­res</a>, lo expre­sen o no.</em></p>
<p><strong>-¿En qué sen­tido te ha ense­ñado <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with Yoko" href="http://www.muladarnews.com/tag/yoko/" rel="tag nofollow">Yoko</a>?</strong></p>
<p>–Cuando dijo: “¡Vete! Por­que no logras enten­derlo”… diría que fue como si me man­da­sen al desierto. Y la razón por la que no me dejaba vol­ver era que yo no estaba listo to­davía para hacerlo. Tenía que arre­glar cosas en mi inte­rior. Cuado estuve listo para vol­ver, ella me aceptó. Y es con eso que estoy viviendo ahora.</p>
<p><strong>–Te refie­res a la sepa­ra­ción entre ustedes.</strong></p>
<p>–Sí. Nos sepa­ra­mos en los pri­me­ros años del ’70. <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with Yoko" href="http://www.muladarnews.com/tag/yoko/" rel="tag nofollow">Yoko</a> me expulsó. De repente me encon­tré a la deriva, solo en una balsa en el uni­verso. Al prin­ci­pio pensé: “¡Hurra! ¡Hurra! ¡Vuelta a la vida de sol­tero!”. Pero un día me des­perté y pensé: “¿Qué es esto? Quiero vol­ver a casa!”. Pero ella no me dejaba vol­ver. Todo el tiempo hablá­ba­mos por telé­fono y yo le decía: “No me gusta nada esto. Estoy lleno de difi­cul­ta­des. Por favor, déjame vol­ver a casa”. Y ella decía: “‘No estás listo para vol­ver”. Y enton­ces, ¿qué hacía yo? Vuelta a empi­nar el codo. Sólo que­ría aho­gar en alcohol lo que sen­tía. Estaba enlo­que­cido. Fue el famoso fin de semana per­dido, pero duró die­ci­ocho meses. Nunca bebí tanto en mi vida. Traté de aho­garme en alcohol y lle­gué a estar entre los más gran­des bebe­do­res de mi pro­fe­sión. Me aver­güenza pen­sar en esa época, por­que actué como un gran tonto… pero pro­ba­ble­mente haya sido una buena lec­ción para mí.</p>
<p><strong>-¿Por qué lo expul­saste a John, <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with Yoko" href="http://www.muladarnews.com/tag/yoko/" rel="tag nofollow">Yoko</a>?</strong></p>
<p><strong>Ono</strong>: <em>–Hubo muchas cosas. Soy el tipo de mujer al que le gusta “avan­zar”. Es por ese motivo que soy una de ¡as pocas que sobre­vi­ven como mujer, ¿sabes? Las <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with MUJERES" href="http://www.muladarnews.com/tag/mujeres/" rel="tag nofollow">muje­res</a> tien­den a meterse más en los hom­bres, en gene­ral, pero yo no era…</em></p>
<p>-Yoko ve a los hom­bres como asis­ten­tes… Con diver­sos gra­dos de inti­mi­dad, pero fun­da­men­tal­mente, asis­ten­tes. Y este asis­tente se va a hacer pis (sale).</p>
<p><strong>Ono</strong>: <em>–No hay comen­ta­rio. Pero cuando yo conocí a John, las mu­jeres eran para él bási­ca­mente gente que lo rodeaba para ser­virlo. Tu­vo que abrirse y enca­rarse con­migo… Y yo tuve que ver lo que estaba viviendo. Pero… pensé enton­ces que yo tenía que seguir mi camino, por­que estar junto a John me hacía sufrir.</em></p>
<p><strong>-¿Por qué?</strong></p>
<p><strong>Ono</strong>: <em>–La pre­sión del público, ser la cul­pa­ble de la sepa­ra­ción de los <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with Beatles" href="http://www.muladarnews.com/tag/beatles/" rel="tag nofollow">Beatles</a>, la que hacía impo­si­ble que ellos vol­vie­sen a for­mar el grupo.</em><em> </em><em>Mi acti­vi­dad en arte tam­bién se per­ju­dicó. Pensé que me gus­ta­ría libe­rarme de ser la señora de <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with lennon" href="http://www.muladarnews.com/tag/lennon/" rel="tag nofollow">Len­non</a> y pensé luego que sería una buena idea que John se fuese a Los Ánge­les y me dejase tran­quila un tiempo. Hacía años que sopor­taba la situa­ción. Desde el prin­ci­pio, cuando John per­te­ne­cía aún a los <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with Beatles" href="http://www.muladarnews.com/tag/beatles/" rel="tag nofollow">Beatles</a>, nos alo­já­ba­mos en un cuarto de ho­tel y tenía­mos la puerta cerrada y demás, pero nos olvi­dá­ba­mos de ce­rrarla con llave y solían entrar algu­nos de los cola­bo­ra­do­res de los <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with Beatles" href="http://www.muladarnews.com/tag/beatles/" rel="tag nofollow">Beatles</a> y se ponían a con­ver­sar con él como si yo no estu­viese allí. Me vol­vía loca. Era invi­si­ble. La gente que rodeaba a John me veía como una gran ame­naza. Quiero decir que hasta oí algo sobre pla­nes de ma­tarme. Los <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with Beatles" href="http://www.muladarnews.com/tag/beatles/" rel="tag nofollow">Beatles</a>, no, pero la gente que los rodeaba.</em></p>
<p><strong>-¿Cómo te afec­ta­ron esos rumores?</strong></p>
<p><strong>Ono</strong>: <em>–La socie­dad no com­prende que tam­bién es posi­ble para una mujer sen­tirse cas­trada. Yo me sen­tía cas­trada. Antes me iba a las mil mara­vi­llas. Mis obras no se ven­dían mucho, quizá; qui­zás era más po­bre pero tenía mi orgu­llo. Y lo más humi­llante fue que me vie­sen como un pará­sito. (…) Yo siem­pre había sido más macho que muchos de los hom­bres con quie­nes estaba, en cierto sen­tido. Siem­pre había sido quien ganaba el pan, por­que siem­pre quise tener la liber­tad y el domi­nio. Ines­pe­ra­da­mente me encuen­tro junto a alguien con cuyas ganan­cias no puedo com­pe­tir en abso­luto. Por fin no pude sopor­tarlo… o bien decidí no sopor­tarlo más tiempo. Habría tenido la misma difi­cul­tad aun si no me hubiese visto enre­dada</em><em> </em><em>con… con…</em></p>
<p>–John… me llamo John.</p>
<p><strong>Ono</strong>: <em>–Con John. Pero John no</em><em> </em><em>era sim­ple­mente John. Era ade­más su grupo y todos los que lo rodeaban…</em></p>
<p><strong>-¿Cómo vol­vie­ron a jun­tarse por fin?</strong></p>
<p><strong>Ono</strong>: <em>–Poco a poco lle­gué a des­cu­brir que la difi­cul­tad no estaba en John, ni mucho menos. John es un hom­bre extra­or­di­na­rio. Era la so­ciedad lo que se había vuelto dema­siado para él. Hoy nos reí­mos al re­cordarlo, pero comen­za­mos a salir jun­tos otra vez. Yo que­ría estar segura. Debo dar gra­cias por la inte­li­gen­cia de John…Me hizo bien me­terme en el nego­cio y recu­pe­rar mi amor pro­pio y el orgu­llo de mi pro­pia capa­ci­dad. Y me hizo bien que nece­si­tara él esta rever­sión de pa­peles que le hizo tanto bien.</em></p>
<p>–Y apren­di­mos que es mucho mejor para la fami­lia que los dos es­temos tra­ba­jando para ella. <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with Yoko" href="http://www.muladarnews.com/tag/yoko/" rel="tag nofollow">Yoko</a> ocu­pán­dose de las finan­zas y yo siendo madre mujer. Hici­mos un reor­de­na­miento de prio­ri­da­des. La número uno es <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with Yoko" href="http://www.muladarnews.com/tag/yoko/" rel="tag nofollow">Yoko</a> y la fami­lia. Todo el resto gira alre­de­dor de esta prioridad.</p>
<p><strong>-¿Cómo mar­cha­ron las cosas desde que toma­ron esa decisión?</strong></p>
<p>–Vol­vi­mos a unir­nos, deci­di­mos que esta era nues­tra vida, que tener un hijo era impor­tante para noso­tros y que todo lo demás era secun­dario. Tra­ba­ja­mos mucho para tener ese hijo. Pasa­mos por experien­cias infer­na­les para tener ese hijo, abor­tos espon­tá­neos y otros proble­mas, es real­mente lo que lla­man “el hijo del amor”. Los médi­cos nos dije­ron que nunca podría­mos tener un hijo… Nos dije­ron que mi esperma no era nor­mal, que había hecho tanto abuso de mi cuerpo en mi juven­tud que no había nin­guna pro­ba­bi­li­dad. <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with Yoko" href="http://www.muladarnews.com/tag/yoko/" rel="tag nofollow">Yoko</a> tenía 43 años, ha­bía tenido dema­sia­dos abor­tos y cuando era joven, como no había píl­do­ras, muchos abor­tos y pér­di­das. Debe tener la barriga como los Kew Gar­dens en Lon­dres. No había caso. Pero un chino de San Fran­cisco, espe­cia­lista en acu­pun­tura, nos dijo: “Pór­tense bien. Nada de droga: coman bien, nada de bebida. Ten­drán un hijo en die­ci­ocho meses”.Y noso­tros le diji­mos: “Pero los médi­cos ingle­ses dije­ron que…”. Y él re­plicó: “Olvi­den lo que dije­ron. Uste­des ten­drán chico”. Y tuvi­mos a Se­an y le man­da­mos una foto­gra­fía de él poco antes de que muriera el médico chino, que en paz descanse.</p>
<div>
<p><strong>–Ahora que Sean tiene cerca de cinco años, ¿tiene con­cien­cia del he­cho de que su padre fue un beatle?</strong></p>
<p>–No le había dicho nada. Sean vio <em>A Yelow Sub­ma­ríne</em>, de modo que tuve que expli­carle qué hacía esa cari­ca­tura mía en una pelí­cula. Diré aquí que Sean no va a la escuela. Con­si­de­ra­mos que puede apren­der a leer y a escri­bir y sumar cuando quiera… o cuando la ley diga que tiene que apren­derlo. No pienso opo­nerme. Pero de otro modo, no hay razón para que deba apren­der a sen­tarse inmó­vil, no veo nin­guna ra­zón para ello. Sean tiene ahora bas­tante com­pa­ñía de otros chi­cos, que según todo el mundo tiene impor­tan­cia, pero tam­bién está junto a adul­tos. Está adap­tado a las dos cosas. La razón por la cual los chi­cos se enlo­que­cen es que nadie es capaz de afron­tar la respon­sabilidad de criar­los. Todo el mundo tiene dema­siado mie­do para estar con los chi­cos todo el tiempo, y por eso los recha­za­mos y los ale­ja­mos de noso­tros y los tor­tu­ra­mos. Los que sobre­vi­ven son los con­for­mis­tas –les achi­can el cuerpo para que quepa den­tro del molde-, los chi­cos que lla­ma­mos “bue­nos”. Los que no caen den­tro del rótulo van a parar a los mani­co­mios o se vuel­ven artistas.</p>
<p><strong>–Tu hijo Julián: el de tu pri­mer matri­mo­nio, debe ser un ado­les­cente. ¿Lo has visto a tra­vés de los años?</strong></p>
<p>–A Cyn le die­ron la custo­dia. Yo tengo dere­cho a verlo durante las vaca­cio­nes y de­más, y por lo menos la línea de comu­ni­ca­ción está abierta. No es la mejor de las relacio­nes entre padre e hijo, pero hay una rela­ción. Tiene dieci­siete años. Julián y yo tendre­mos una rela­ción mejor en el futuro. Con el correr de los años ha lle­gado a compren­der la ima­gen de los Beatles y tam­bién la que puede haberle dado su madre, cons­ciente o incons­cien­te­mente. En este momento le intere­san las chi­cas y las moto­ci­cle­tas. Yo soy una espe­cie de figura en el cie­lo, pero no tiene otra alternati­va que comu­ni­carse con­migo, aun cuando no tenga ganas.</p>
<p><strong>–Mues­tras gran fran­queza </strong><strong>en cuanto a tus sen­ti­mien­tos hacia él, al punto de refe­rirte a Sean como tu pri­mer hijo. ¿Te preo­cupa la posi­bi­li­dad de herirlo?</strong></p>
<p>–No voy a men­tirle a Julián. El noventa por ciento de la gente en es­te pla­neta, en espe­cial en Occi­dente, es hijo de una bote­lla de whisky y de un sábado por la noche y nunca hubo una inten­ción de tener ese hi­jo. Julián está den­tro de esa mayo­ría, como yo y todos. Sean fue un hi­jo deseado y allí está la dife­rencia. No quiero menos a Julián por eso. Sigue siendo mi hijo, aun­que haya par­tido de una bote­lla de whisky. O bien por­que enton­ces no exis­tía la píl­dora. Está aquí, es mi hijo y siem­pre lo será.</p>
<p><strong>-Yoko, tu rela­ción con tu hija ha sido mucho más turbulenta.</strong></p>
<p><strong>Ono</strong>: <em>–Perdí a Kyoko cuando ella tenía cinco años. Yo era una madre bas­tante ori­gi­nal, pero nos comunicá­bamos muy bien. No la cui­daba mucho, pero estaba siem­pre a mi lado: en la esce­na o en las expo­si­cio­nes de arte, o lo que fuese. No había cum­plido un año cuando la llevé a la escuela como ins­trumento… un ins­tru­mento incon­tro­la­ble, te diré. Mi co­municación con ella era en el nivel de con­ver­sar y hacer cosas. Por eso estaba más cerca de mi ex marido.</em></p>
<p><strong>-¿Qué pasó cuando ella cum­plió cinco años?</strong></p>
<p><strong><a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with ono" href="http://www.muladarnews.com/tag/ono/" rel="tag nofollow">Ono</a></strong>: <em>–John y yo nos uni­mos y me separé de mi ex marido (Tony Cox). Y me quitó a Kyoko. Fue un caso de secues­tro por uno de los padres y noso­tros tra­ta­mos de recuperarla.</em></p>
<p>–Es el caso clá­sico del hom­bre machista. Se vol­vió una situa­ción en la que Allen Klein y yo tenía­mos que domi­nar a Tony Cox. La acti­tud de Tony era: “Me qui­taste a mi mujer, pero no me qui­ta­rás a mi hija”. En esta bata­lla se olvidó del todo a <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with Yoko" href="http://www.muladarnews.com/tag/yoko/" rel="tag nofollow">Yoko</a> y a la chica. Siem­pre me he sen­tido mal al res­pecto. Era como esos tiro­teos de pelí­cula del Far West. Cox huyó a las mon­ta­ñas y se escon­dió y yo, el “she­riff”, salí a bus­carlo. Al prin­ci­pio obtu­vi­mos la cus­to­dia legal. <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with Yoko" href="http://www.muladarnews.com/tag/yoko/" rel="tag nofollow">Yoko</a> no que­ría recu­rrir a la jus­ti­cia, pero los hom­bres, Klein y yo, recu­rri­mos a ella, de todos modos.</p>
<p><strong><a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with ono" href="http://www.muladarnews.com/tag/ono/" rel="tag nofollow">Ono</a></strong>: <em>–Sabía que lle­var­los a la jus­ti­cia los asus­ta­ría y desde luego los asustó. Enton­ces Tony des­a­pa­re­ció. Era muy tes­ta­rudo y estaba con­vencido de que los capi­ta­lis­tas, con su dinero y sus abo­ga­dos y sus detec­ti­ves, lo esta­ban per­si­guiendo. Eso le dio mayo­res fuer­zas.</em><em> </em></p>
<p>–Lo per­se­gui­mos por todo el mundo. Dios sabe adónde fue. De mo­do que si es esto, Tony, actúa como un adulto. Ya pasó. No que­re­mos ya per­se­guirte, por­que hici­mos ya bas­tante mal.</p>
<p><strong><a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with ono" href="http://www.muladarnews.com/tag/ono/" rel="tag nofollow">Ono</a></strong>: <em>–Tam­bién man­da­mos detec­ti­ves detrás de Kyoko y esto fue tam­bién bas­tante feo. Hubo un momento en España en que un aboga­do y John lle­ga­ron a pen­sar que ten­dría­mos que secues­trarla. Y la se­cuestramos y vol­vi­mos a enta­blar jui­cio de tenen­cia. La jus­ti­cia hizo algo muy sen­sato. La lle­va­ron a solas a un cuarto y le pre­gun­ta­ron con quién de noso­tros debía que­darse. Claro que ella dijo que con Tony. Había lle­gado a tener­nos muchí­simo <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with miedo" href="http://www.muladarnews.com/tag/miedo/" rel="tag nofollow">miedo</a>. Y ahora debe temer que, si viene a verme, nunca vol­verá a ver a su padre.</em><em> </em></p>
<p>–Cuando tenga más de veinte años, com­pren­derá que actua­mos co­mo idio­tas y que sabe­mos que fui­mos idio­tas. Tal vez nos dé una nue­va oportunidad.</p>
<p><strong><a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with ono" href="http://www.muladarnews.com/tag/ono/" rel="tag nofollow">Ono</a></strong>: (A John) <em>–Parte</em><em> </em><em>de la razón por la que las cosas se pusie­ron mal fue que en el caso de Kyoko eran tú y Tony quie­nes nego­cia­ban. Hom­bres. En el caso de tu hijo Julián, el trato fue entre <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with MUJERES" href="http://www.muladarnews.com/tag/mujeres/" rel="tag nofollow">muje­res</a>… hubo más com­pren­sión entre Cyn y yo.</em></p>
<p><strong>-¿Cómo lo explicas?</strong></p>
<p><strong><a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with ono" href="http://www.muladarnews.com/tag/ono/" rel="tag nofollow">Ono</a></strong>: <em>–Por ejem­plo, hubo una fiesta de cum­plea­ños para Kyoko y nos invi­ta­ron a los dos, pero John se puso muy tenso y no fue. No que­ría tra­tar nada con Tony. Pero nos invi­ta­ron a los dos al cum­plea­ños de Julián y fui­mos ¡os dos.</em></p>
<p>-¡Dios, ahora sale todo a relucir!</p>
<p><strong><a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with ono" href="http://www.muladarnews.com/tag/ono/" rel="tag nofollow">Ono</a></strong>: <em>–O como cuando me invi­ta­ron a ir sola a casa de Tony. Yo no pude ir, pero cuando invi­ta­ron a John a casa de Cyn, él fue.</em></p>
<p>–Una regla para los hom­bres, otra para las <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with MUJERES" href="http://www.muladarnews.com/tag/mujeres/" rel="tag nofollow">muje­res</a>.</p>
<p><strong><a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with ono" href="http://www.muladarnews.com/tag/ono/" rel="tag nofollow">Ono</a></strong>: <em>–Y así las cosas fue­ron más fáci­les para Julián, por­que yo lo permití.</em><em></em></p>
<p>–Pero yo he rezado un millón de ave­ma­rías. ¿Qué dia­blos más pue­do hacer?</p>
<p><strong>-<a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with Yoko" href="http://www.muladarnews.com/tag/yoko/" rel="tag nofollow">Yoko</a>, des­pués de esta expe­rien­cia, ¿qué sien­tes en cuanto a haber dejado a John la crianza de Sean?</strong></p>
<p><strong><a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with ono" href="http://www.muladarnews.com/tag/ono/" rel="tag nofollow">Ono</a></strong>: <em>–En ese aspecto mis sen­ti­mien­tos son muy cla­ros. No me siento cul­pa­ble. Hago las cosas a mi manera. Puede ser que no sea lo mismo para otras madres, pero yo hago las cosas como puedo. En gene­ral, las madres tie­nen un gran resen­ti­miento con­tra sus hijos, a pesar de toda esta gran adu­la­ción alre­de­dor de la mater­ni­dad y de lo que pien­san en reali­dad las madres de sus hijos y sobre cuánto los quie­ren. Quiero decir que sí, los quie­ren, pero no es huma­na­mente posi­ble con­ser­var las emo­cio­nes que se supone que deben tener las madres en una socie­dad como esta. Las <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with MUJERES" href="http://www.muladarnews.com/tag/mujeres/" rel="tag nofollow">muje­res</a> viven dema­siado </em><em></em><em>en diver­sas direc­cio­nes para <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with poder" href="http://www.muladarnews.com/tag/poder/" rel="tag nofollow">poder</a> con­ser­var </em><em>sus emo­cio­nes. Se les exige dema­siado. Y por eso le dije a John que yo llevo al bebé aden­tro durante nueve meses y es sufi­ciente. Tú pue­des cui­darlo des­pués. Suena como una decla­ra­ción brusca, pero re­almente creo que los <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with niños" href="http://www.muladarnews.com/tag/ninos/" rel="tag nofollow">niños</a> per­te­ne­cen a la socie­dad. Si una madre lleva al niño en el vien­tre y luego el padre lo cría, la res­pon­sa­bi­li­dad se ve compartida.</em></p>
<p><strong>-¿Te molestó tener que asu­mir tanta res­pon­sa­bi­li­dad, John?</strong></p>
<p>–Te diré… a veces ella lle­gaba a casa y decía “estoy can­sada”. Y yo le decía, un poco en broma: “¿Y cómo dia­blos crees que estoy yo? ¡Estoy vein­ti­cua­tro horas con el chico! ¿Crees que es fácil?”. Y luego le decía: “Ten­drás que intere­sarte un poco más por el chico”. No me importa que se trate del padre o de la madre. Cuando hablo de gra­ni­tos o de hue­sos y de cuá­les pro­gra­mas de tele­vi­sión pode­mos de­jarle ver al chico, suelo decirle: “Oye, esto es impor­tante. No quiero oír nada de tus nego­cios de veinte millo­nes de dóla­res esta noche” (a <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with Yoko" href="http://www.muladarnews.com/tag/yoko/" rel="tag nofollow">Yoko</a>). Yo que­rría que los dos padres cui­da­ran a los hijos, pero cómo hacerlo es un asunto dife­rente. El dicho “Has reco­rrido un largo ca­mino, mucha­cha”, se aplica más a mí que a ella. Como dice Harry Nils­sori, “todo es lo opuesto de lo que es”, ¿no? Son los hom­bres que han reco­rrido un largo camino desde haber con­tem­plado, si­quiera, la idea de la igual­dad. Pero aun­que existe este lla­mado movi­miento feme­nino, la socie­dad no hizo más que tomar un laxante, hasta ahora, y dejar esca­par sólo viento. Toda­vía le falta vaciar bien las tri­pas. Se plantó la semi­lla en algún momento hacia fines de la década del sesenta, ¿no? Pero los ver­da­de­ros cam­bios están por ve­nir aún. Soy yo quien he reco­rrido mucho camino. Yo era el cerdo. Y es un ali­vio haber dejado de ser un cerdo. La pre­sión resul­tante de ser un cerdo es enorme (…) ¿sabes? Yo era cruel con mis <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with MUJERES" href="http://www.muladarnews.com/tag/mujeres/" rel="tag nofollow">muje­res</a>, y físi­camente… con cual­quier mujer. Gol­peaba. No podía expre­sarme y enton­ces gol­peaba. Peleaba con los hom­bres y gol­peaba a las muje­res. Es por eso que siem­pre estoy hablando de paz, ¿sabes? Todo es lo con­tra­rio. Pero creo sin­ce­ra­mente en el amor y la paz. Soy un hom­bre vio­lento que apren­dió a no serlo y que se arre­piente de su vio­len­cia. Ten­dré que cre­cer mucho más toda­vía antes de <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with poder" href="http://www.muladarnews.com/tag/poder/" rel="tag nofollow">poder</a> ad­mitir en público cómo tra­taba a las <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with MUJERES" href="http://www.muladarnews.com/tag/mujeres/" rel="tag nofollow">muje­res</a> cuando era joven­cito. No tengo la menor ambi­ción de que me vean como a un objeto sexual, un hom­bre, un can­tante macho de rock’n’roll. Hace mucho que su­peré todo eso. Ni siquiera me interesa pro­yec­tar esa ima­gen. Por eso quiero que se sepa que sí, cuidé a mi hijo e hice pan y fui marido ca­sero y estoy orgu­lloso de haberlo sido. Es la onda del futuro y me ale­gro de estar a la cabeza de esa onda, además.</p>
<p><strong>-¿En qué con­sis­tió ese famoso epi­so­dio de la cama?</strong></p>
<p>–Nues­tra vida es nues­tro arte. Eso fue­ron los perío­dos en la cama. Cuando nos casa­mos, sabía­mos que nues­tra luna de miel sería públi­ca, de todos modos, y por eso deci­di­mos uti­li­zarla para hacer una de­claración. Sen­ta­dos en la cama, con­ver­sa­mos con los perio­dis­tas du­rante siete días. Fue algo desopi­lante. En efecto, hici­mos un aviso de publi­ci­dad en favor de la paz en la pri­mera plana de todos los dia­rios, en lugar de hacer uno en favor de la gue­rra. Res­pon­día­mos a pregun­tas. Un tipo repe­tía todo el tiempo algo de Hitler: “¿Qué hacen con­tra los fas­cis­tas? ¿Cómo se puede tener paz cuando se tiene un Hitler?”. <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with Yoko" href="http://www.muladarnews.com/tag/yoko/" rel="tag nofollow">Yoko</a> dijo: “Yo me habría acos­tado con Hitler”. Según dijo luego, le ha­brían bas­tado sólo diez días en cama con Hitler. A la gente le gustó ese comentario.</p>
<p><strong><a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with ono" href="http://www.muladarnews.com/tag/ono/" rel="tag nofollow">Ono</a></strong>: <em>–Lo dije en broma, desde luego. Pero ¡o impor­tante es que no vamos a cam­biar el mundo peleando. Quizá fui un poco inge­nua con esto sobre Hitler. Des­pués de todo, para John <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with lennon" href="http://www.muladarnews.com/tag/lennon/" rel="tag nofollow">Len­non</a> nece­sité <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with trece" href="http://www.muladarnews.com/tag/trece/" rel="tag nofollow">trece</a> años</em> (ríe).</p>
<p><strong>–John, ¿qué opi­nas de las ondas musi­ca­les más nuevas?</strong></p>
<p>–Me encanta algún mate­rial punk. Es puro. Pero no me enlo­quece, en cam­bio, la gente que se des­truye a sí misma.</p>
<p><strong>–No estás de acuerdo con las pala­bras de Neil Young en “Rust never sleeps”: “Es mejor que­marse que marchitarse”.</strong></p>
<p>–Las detesto. Es mejor mar­chi­tarse poco a poco como un viejo sol­dado que que­marse. No apre­cio esa vene­ra­ción por el difunto Sid Vicious o el difunto James Dean o el difunto John Wayne. Es todo lo mismo. Hacer un héroe de Sid Vicious, o de Jim Morri­son… para mí eso es una <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with basura" href="http://www.muladarnews.com/tag/basura/" rel="tag nofollow">basura</a>. Yo venero a la gente que sobre­vive. Me quedo con los vivos y con los sanos.</p>
<p><strong>–Ahora la pre­gunta inevi­ta­ble, John. ¿Escu­chas tus pro­pias grabaciones?</strong></p>
<p>–Las mías menos que menos, ¿hablas en serio? Por pla­cer, no las es­cucharía jamás. Cuando las oigo, pienso sólo en la sesión de gra­bado, como un actor que se con­tem­pla en una vieja pelí­cula. Cuando oigo una can­ción, recuerdo al estu­dio de Abbey Road, la sesión, quién peleaba con quién, dónde estaba yo sen­tado, gol­peando la pan­de­reta en un rincón…</p>
<p><strong>–Se hacen oír tus temas mucho más que los de otros auto­res. ¿Qué sen­sa­ción te da?</strong></p>
<p>–Siem­pre me siento con­tento y or­gulloso de que toquen mis can­cio­nes. Me da pla­cer que lo inten­ten, siquie­ra, por­que muchas no son fáci­les de eje­cu­tar. Cuando voy a res­tau­ran­tes, los gru­pos siem­pre tocan “Yes­ter­day”. Hasta firmé el vio­lín con un ti­po en España cuando tocó “Yes­ter­day”. ¡No podía com­pren­der que yo no la había com­puesto, que es de Paul!</p>
<p><strong>-¿Qué sen­sa­ción te da haber influen­ciado en tanta gente?</strong></p>
<p>–En reali­dad no fui yo, ni nin­guno de noso­tros. Fue la época. Me su­cedió a mí con el rock and roll en la década del cin­cuenta. No tenía la menor idea de hacer música como medio de vida hasta que me gol­peó el rock and roll.</p>
<p><strong>-¿Recuer­das qué te gol­peó específicamente?</strong></p>
<p>–Creo que fue “Rock around the clock”. Me gus­taba Bill Haley, pe­ro no me enlo­que­cía. No fue hasta “Heart­break Hotel” que real­mente me hundí en esa música.</p>
<p><strong><a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with ono" href="http://www.muladarnews.com/tag/ono/" rel="tag nofollow">Ono</a></strong>: <em>–Estoy segura de que hay mucha gente cuya vida fue afec­tada por­que oyó música india, o Mozart, o Bach. Más que nada, fue el mo­mento y el lugar en que sur­gie­ron los <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with Beatles" href="http://www.muladarnews.com/tag/beatles/" rel="tag nofollow">Beatles</a>.</em></p>
<p><strong>–Como base de nues­tro diá­logo, acep­te­mos que nin­gún artista o grupo de artis­tas con­tem­po­rá­neos ha con­mo­vido a la gente hasta el punto en el que lo hicie­ron los <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with Beatles" href="http://www.muladarnews.com/tag/beatles/" rel="tag nofollow">Beatles</a>.</strong></p>
<p>–Cua­les­quiera que fue­sen los vien­tos que sopla­ban en esa época, so­plaban para los <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with Beatles" href="http://www.muladarnews.com/tag/beatles/" rel="tag nofollow">Beatles</a> tam­bién. No digo que fué­se­mos las ban­de­ras des­ple­ga­das en los topes de más­til del barco, pero el barco entero se agi­taba. Quizá los <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with Beatles" href="http://www.muladarnews.com/tag/beatles/" rel="tag nofollow">Beatles</a> esta­ban en el puesto de vigía, gri­tando “¡Tie­rra!” o algo así, pero todos está­ba­mos en el mismo barco… (en voz baja): esta charla sobre los <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with Beatles" href="http://www.muladarnews.com/tag/beatles/" rel="tag nofollow">Beatles</a> me abu­rre hasta la muerte. Va­mos a la lámina des­ple­ga­ble de tu revista (se refiere a los cele­bres posters nudis­tas de Play­boy)… Mira, sin­to­ni­zá­ba­mos el <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with mensaje" href="http://www.muladarnews.com/tag/mensaje/" rel="tag nofollow">men­saje</a>. Eso es todo. No pre­tendo menos­ca­bar a los <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with Beatles" href="http://www.muladarnews.com/tag/beatles/" rel="tag nofollow">Beatles</a> cuando digo que no eran esto, o eran lo otro. Sólo trato de no exa­ge­rar su impor­tan­cia como al­go sepa­rado de la socie­dad. Y no creo que fue­sen más impor­tan­tes que Glenn Miller o Woody Her­man o Bes­sie Smith. Fue nues­tra genera­ción, nada más. Fue la música del sesenta.</p>
<p><strong>-¿Qué tie­nes que decir a los que insis­ten en que todo el rock desde los <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with Beatles" href="http://www.muladarnews.com/tag/beatles/" rel="tag nofollow">Beatles</a> no es más que nue­vas ver­sio­nes de los vie­jos <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with Beatles" href="http://www.muladarnews.com/tag/beatles/" rel="tag nofollow">Beatles</a>?</strong></p>
<p>–Toda la música es una nueva ver­sión de lo viejo. Hay muy pocas notas nue­vas. Son sólo varia­cio­nes sobre un mismo tema. Trata de de­cirles a los chi­cos del setenta que gri­ta­ban al oír a los Bee Gees que su música era un reco­cido de los <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with Beatles" href="http://www.muladarnews.com/tag/beatles/" rel="tag nofollow">Beatles</a>. Los Bee Gees no tie­nen nada de malo. Son exce­len­tes. No habrá otra cosa que ellos.</p>
<p><strong>–Pero por lo menos, ¿no era buena parte de la música de los <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with Beatles" href="http://www.muladarnews.com/tag/beatles/" rel="tag nofollow">Beatles</a> algo mucho más inteligente?</strong></p>
<p>–Los <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with Beatles" href="http://www.muladarnews.com/tag/beatles/" rel="tag nofollow">Beatles</a> eran un poco más inte­lec­tua­les y por ello tenían eco tam­bién en ese nivel. Pero la atrac­ción fun­da­men­tal de los <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with Beatles" href="http://www.muladarnews.com/tag/beatles/" rel="tag nofollow">Beatles</a> no era su inte­ligencia, sino su música. Fue sólo cuando alguien en el Times de Lon­dres dijo que había caden­cias grie­gas en “It won’t belong” que la <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with clase media" href="http://www.muladarnews.com/tag/clase-media/" rel="tag nofollow">clase media</a> comenzó a escuchar­nos… por­que alguien nos puso un rótulo.</p>
<p><strong>-¿Inclu­ye­ron caden­cias grie­gas en “It won’t belong”?</strong></p>
<p>–Hasta el día de hoy no tengo la menor idea de dónde queda Eolia. Suena como pája­ros exóticos.</p>
<p><strong>-¿Te molestó cuando las inter­pre­ta­cio­nes de tus can­cio­nes resul­ta­ron des­truc­ti­vas, como cuan­do Char­les Man­son sos­tuvo que tus letras eran men­sa­jes para el?</strong></p>
<p>–Eso no tiene nada que ver con­migo. Es co­mo ese indi­vi­duo, “hijo de Sam”, que man­te­nía con­ver­sa­cio­nes con el perro. Man­son fue una ver­sión extrema de la gente que sacó a relu­cirr el asunto de “Paul ha muerto” o que deci­dió que las ini­cia­les de “Lucy in the Sky with Dia­monds” eran las LSD y llegó a la con­clu­sión de que yo hablaba de ácido lisérgico.</p>
<p><strong>-¿Qué ori­gen tenía “Lucy in the Sky…”?</strong></p>
<p>–Mi hijo Julián llegó un día con un dibujo que había pin­tado de una amiga de la escuela lla­mada Lucy. Había incluido unas <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with estrellas" href="http://www.muladarnews.com/tag/estrellas/" rel="tag nofollow">estre­llas</a> en el cielo y lla­maba a la ima­gen “Lucy in the Sky with Dia­mons”. Bien simple.</p>
<p><strong>-¿Y las otras imá­ge­nes del tema no se ins­pi­ra­ban en la droga?</strong></p>
<p>–Las imá­ge­nes pro­ve­nían de Ali­cia en el País de las Mara­vi­llas. Era Ali­cia en el bote. Está com­prando un huevo y resultó ser Hum­pty Dum­pty. La mujer que atiende el comer­cio se trans­forma en una oveja y al minuto siguiente se encuen­tran remando en un bote en algún lugar y lo que yo visua­licé fue eso. Hay tam­bién la ima­gen de la mujer que un día ven­dría a sal­varme, “la mujer con ojos de calei­dos­co­pio” que ven­dría del cielo. Resultó ser <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with Yoko" href="http://www.muladarnews.com/tag/yoko/" rel="tag nofollow">Yoko</a>, a pesar de que yo no la cono­cía enton­ces. Ten­dría que lla­marse el tema, enton­ces, “<a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with Yoko" href="http://www.muladarnews.com/tag/yoko/" rel="tag nofollow">Yoko</a> in the Sky with Diamonds”.</p>
<p><strong>–Sobre tu niñez…</strong></p>
<p>–Cuando era niño era mie­doso, por­que no tenía a nadie con quien esta­ble­cer un lazo. Ni mi tía ni mis ami­gos ni nadie com­pren­dían nun­ca lo que yo hacía. Me daba mucho, mucho <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with miedo" href="http://www.muladarnews.com/tag/miedo/" rel="tag nofollow">miedo</a> y el único con­tacto que tenía fuera de mí era a tra­vés de la lec­tura de Oscar Wilde, o Dylan Tho­mas, o Vin­cent Van Gogh… todos esos libros que tenía mi tía y que habla­ban del sufri­miento de estos tipos por las visio­nes que tenían. A causa de lo que veían, los tor­turó la socie­dad, por tra­tar de expre­sar lo que eran. Yo veía la soledad.</p>
<p><strong>-¿Encon­traste a otros con quien com­par­tir tus visiones?</strong></p>
<p>–Sólo gente muerta, en los libros. Lewis Carroll, cier­tos cua­dros. El surrea­lismo tuvo un fuerte efecto sobre mí, por­que com­prendí que mis imá­ge­nes y mis ideas no eran las de un loco, que si todo aque­llo era demen­cial, yo per­te­ne­cía a un club muy espe­cial de gente que ve el mun­do en esos tér­mi­nos. Para mí el surrea­lismo es una reali­dad. Las visio­nes psí­qui­cas son una reali­dad. Aun cuando era niño lo eran. Cuando me miraba en el espejo a los doce o <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with trece" href="http://www.muladarnews.com/tag/trece/" rel="tag nofollow">trece</a> años, lite­ral­mente caía en un trance alfa. No sabía enton­ces cómo se lla­maba. Años más tarde des­cu­brí que estos esta­dos tie­nen un nom­bre. Pero yo me encon­traba viendo imá­ge­nes alu­ci­nan­tes en que la cara me cam­biaba y se vol­vía cós­mica y total. Esto hacía que siem­pre fuese rebelde. Me pro­vo­caba un terror per­ma­nente, pero por otra parte deseaba que me qui­sie­ran y me acep­ta­ran. Parte de mí que­ría que todos los sec­to­res de la socie­dad me acep­ta­sen y no que­ría que fuese ese músico loco y gri­tón. Pero no puedo ser lo que no soy. Por esta acti­tud mía, los padres de todos los chi­cos, inclu­sive el padre de Paul, decían: “No sean ami­gos de él”. Los padres reco­no­cían ins­tin­ti­va­mente lo que era yo, alguien que creaba di­ficultades, en el sen­tido de que no me con­for­maba y que influen­ciaba a los otros, lo cual era ver­dad. Hacía siem­pre todo lo posi­ble para crear dis­cor­dia en la casa de todos los ami­gos que tenía. En parte, tal vez, por envi­dia al no tener yo ese así lla­mado “hogar”. Pero en reali­dad lo tenía. Tenía a mi tía y a mi tío y una bonita casa en los subur­bios, gra­cias. Oyes esto, tía. Hace poco la hirió un comen­ta­rio de Paul, acerca de que la razón por la que me que­daba junto a Sean ahora es que nun­ca tuve una vida fami­liar. Esto es un dis­pa­rate. Había cinco <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with MUJERES" href="http://www.muladarnews.com/tag/mujeres/" rel="tag nofollow">muje­res</a> que eran mi fami­lia. Cinco <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with MUJERES" href="http://www.muladarnews.com/tag/mujeres/" rel="tag nofollow">muje­res</a> fuer­tes e inte­li­gen­tes. Cinco her­manas. Una fue por casua­li­dad mi madre. Mi madre era la menor. Le ocu­rría que no sabía enca­rar la vida. Tuvo un mando que la aban­donó para embar­carse e ir a la gue­rra cuando yo tenía cua­tro años y medio. Ter­miné viviendo con su her­mana mayor. Te diré que esas <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with MUJERES" href="http://www.muladarnews.com/tag/mujeres/" rel="tag nofollow">muje­res</a> eran fan­tás­ti­cas. Fue mi pri­mera edu­ca­ción femi­nista. De todos modos, el hecho de saber que no viví con mis padres me llevó a acep­tar que los padres no eran dio­ses. Pe­ro tam­poco era huér­fano. Mi madre vivía y vivió a quince minu­tos de mar­cha toda mi vida. La ve­ía de vez en cuando. Lo único que suce­día es que no vivía con ella.</p>
<p><strong>-¿Vive?</strong></p>
<p>–No, la mató un poli­cía borra­cho des­pués de haber ido a visi­tar ella a mi tía, en la casa donde yo vivía. Yo tenía die­ci­séis años. Ese fue otro he­cho trau­má­tico para mí. La perdí dos veces. Cuando a los cinco años fue a vivir con mi tía y luego cuando murió físi­ca­mente. Esto me dio más amar­gura aún. Ese ren­cor que siem­pre ha­bía lle­vado cla­vado en mí aumentó mucho en esa época. Empe­zaba a res­ta­ble­cer mi rela­ción con ella cuando murió.</p>
<p><strong>-¿Qué clase de rela­ción tuviste con tu padre, que se fue al mar? ¿Vol­viste a verlo?</strong></p>
<p>–Nunca volví a verlo hasta que gané mucho dinero y enton­ces vol­vió. Yo tenía 24 o 25 años. Un día abrí el Daily Express y allí estaba, la­vando pla­tos en un hote­lito o lugar así, muy cerca de donde vivía yo en el cin­tu­rón de los finan­cis­tas de las afue­ras de Lon­dres. Me había es­crito varias veces para comu­ni­carse con­migo. Yo no que­ría verlo. Esta­ba dema­siado herido por lo que nos había hecho a mí y a mi madre y por­que reapa­re­cía cuando yo era rico y famoso y no se había molesta­do en vol­ver antes. No pen­saba, pues, vol­ver a verlo, pero se dedicó a hacerme un chan­taje por <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with la prensa" href="http://www.muladarnews.com/tag/la-prensa/" rel="tag nofollow">la prensa</a> hablando siem­pre de lo pobre que era y de tener que lavar pla­tos mien­tras yo vivía en el lujo. Me enterne­cí y fui a verlo y tuvi­mos una espe­cie de rela­ción. Murió de cán­cer unos años más tarde. Pero a los 65 años se casó con una secre­ta­ria que había estado tra­ba­jando para los <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with Beatles" href="http://www.muladarnews.com/tag/beatles/" rel="tag nofollow">Beatles</a>, de 22 años, y tuvie­ron un hijo, hecho que me pare­ció aus­pi­cioso para un hom­bre que siem­pre vivió medio borra­cho y como vaga­bundo del Bowery.</p>
<p><strong>-¿Qué recuer­dos te trae “Help!”?</strong></p>
<p>–Cuando hici­mos “Help!” en 1965 yo estaba real­mente pidiendo soco­rro. Ahora bien, pen­sa­rás que tengo una acti­tud posi­tiva… es ver­dad, es ver­dad, pero… tam­bién sufro pro­fun­das depre­sio­nes, y tengo ganas de arro­jarme por la ven­tana, ¿sabes? Resulta más fácil vivir <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with conmigo mismo" href="http://www.muladarnews.com/tag/conmigo-mismo/" rel="tag nofollow">con­migo mismo</a> en la medida que enve­jezco. No sé si uno adquiere domi­nio de sí mismo o no cuando madura, si se calma un poco. Sea como fuere, yo estaba gordo y depri­mido y pidiendo soco­rro a gritos.</p>
<p><strong>-¿Qué te tenía depri­mido en la época de “Help!”?</strong></p>
<p>–El asunto de los <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with Beatles" href="http://www.muladarnews.com/tag/beatles/" rel="tag nofollow">Beatles</a> se había vuelto algo que nadie podía ima­ginar. Nos desa­yu­ná­ba­mos fumando marihuana. Está­ba­mos bien en­viciados y nadie podía comu­ni­carse con noso­tros, por­que éramos pu­ro ojo vidrioso y risi­tas ton­tas todo el tiempo. Meti­dos den­tro de nues­tro pro­pio mundo. Esa era la can­ción “Help!”, donde creo que apare­cía todo… hasta las can­cio­nes de Paul de ahora, que no pare­cen tra­tar de nada… siem­pre tie­nen algo de uno mismo.</p>
<p><strong>-¿Fue “I’m loser” una decla­ra­ción igual­mente personal?</strong></p>
<p>–Parte de mí sos­pe­cha que soy un per­de­dor y la otra cree que soy Dios Todopoderoso.</p>
<p><strong>-¿Haces uso de dro­gas ahora?</strong></p>
<p>–En reali­dad, no. Si alguien me da un ciga­rri­llo de marihuana, pue­de ser que lo fume, pero no lo busco.</p>
<p><strong>-¿Cocaína?</strong></p>
<p>–La probé, pero no me gusta. Los <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with Beatles" href="http://www.muladarnews.com/tag/beatles/" rel="tag nofollow">Beatles</a> la usa­ban mucho en una época, pero es una droga tonta, por­que hay que repe­tir la dosis veinte minu­tos más tarde. Se te va toda la con­cen­tra­ción en obte­ner la próxi­ma dosis.</p>
<p><strong>-¿Acido lisér­gico?</strong></p>
<p>–Hace años que no. Un poco de hongo o de peyote no deja de atraerme tal vez dos veces por año, o algo así.</p>
<p><strong>–Y los dos fuman como locos.</strong></p>
<p>–La gente macro­bió­tica no cree que fumar sea nocivo. Claro está que si mori­mos, nos habre­mos equivocado.</p>
<p><strong>-¿Cuál es tu sueño para el ochenta?</strong></p>
<p>–La ver­dad es que cada uno crea su pro­pio sueño. Esa es la his­to­ria de los <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with Beatles" href="http://www.muladarnews.com/tag/beatles/" rel="tag nofollow">Beatles</a>, ¿no? Es la his­to­ria de <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with Yoko" href="http://www.muladarnews.com/tag/yoko/" rel="tag nofollow">Yoko</a>. Es lo que estoy diciendo ahora. Pro­du­cir el sueño pro­pio. No cuen­tes con que Jimmy Car­ter y Ronald Reagan o John <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with lennon" href="http://www.muladarnews.com/tag/lennon/" rel="tag nofollow">Len­non</a> o <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with Yoko" href="http://www.muladarnews.com/tag/yoko/" rel="tag nofollow">Yoko</a> <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with ono" href="http://www.muladarnews.com/tag/ono/" rel="tag nofollow">Ono</a> o <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with bob" href="http://www.muladarnews.com/tag/bob/" rel="tag nofollow">Bob</a> Dylan o Jesu­cristo ven­gan a hacerte las cosas. Tie­nes que hacer­las tú mismo. Es lo que vie­nen diciendo los gran­des maes­tros y maes­tras desde el comienzo de to­dos los tiem­pos. Pue­den seña­lar el camino, dejar seña­les y bre­ves ins­trucciones en diver­sos libros que ahora lla­ma­mos sagra­dos y que vene­ramos por sus tapas y no por lo que dicen, pero las ins­truc­cio­nes son bien visi­bles para todos, siem­pre estu­vie­ron allí y siem­pre lo esta­rán. No hay nada nuevo bajo el sol. Todos los cami­nos con­du­cen a Roma. Y la gente no puede pro­por­cio­nár­te­los. Yo no puedo des­per­tarte. Tú pue­des des­per­tarte. Yo no puedo curarte. Tú pue­des curarte a ti mismo.</p>
<p><strong>-¿Qué hace que la gente no acepte el <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with mensaje" href="http://www.muladarnews.com/tag/mensaje/" rel="tag nofollow">men­saje</a>?</strong></p>
<p>–Es el temor a lo des­co­no­cido, que hace correr a todos huyendo, de­trás de los sue­ños, ilu­sio­nes, gue­rras, paz, amor, odio, todo eso… todo es una ilu­sión. Es des­co­no­cido. Acep­te­mos que es des­co­no­cido y las cosas serán más fáci­les. Todo es des­co­no­cido… y enton­ces hemos avan­zado. Así es. ¿Verdad?</p>
<p><a href="http://muladarnews.com/">_</a>________________</p>
<p><strong> — Para una ver­sión mas amplia de esta entre­vista puede con­sul­tarse Entre­vis­tas de Play­boy, Emecé, 1982 </strong></p>
</div>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://muladarnews.com/2010/12/entrevista-con-john-lennon-y-yoko-ono-ii/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Una Charla Privada con John Lennon II Parte</title>
		<link>http://muladarnews.com/2010/11/una-charla-privada-con-john-lennon-ii-parte/</link>
		<comments>http://muladarnews.com/2010/11/una-charla-privada-con-john-lennon-ii-parte/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 22 Nov 2010 06:52:48 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Muladar News</dc:creator>
				<category><![CDATA[Entrevistas]]></category>
		<category><![CDATA[Inmortales]]></category>
		<category><![CDATA[Música]]></category>
		<category><![CDATA[Dick Gre­gory]]></category>
		<category><![CDATA[Straw­be­rry Fields]]></category>
		<category><![CDATA[The Beatles]]></category>
		<category><![CDATA[The Plas­tic Ono Band]]></category>
		<category><![CDATA[Tru­deau]]></category>
		<category><![CDATA[Yoko Ono]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://mercex.wordpress.com/?p=150</guid>
		<description><![CDATA[¿Qué opi­nas del furor pro­vo­cado en Nor­te­amé­rica tras el rumor de que Paul había muerto? Bien, pues ese furor se exten­dió alrede­dor del mundo. No supe qué pen­sar. Me dio risa, pero a...]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong><img class="alignnone size-full wp-image-4910" title="20101008_john_lennon5_400_300" src="http://muladarnews.com/wp-content/uploads/2010/11/20101008_john_lennon5_400_300.jpg" alt="20101008 john lennon5 400 300 Una Charla Privada con John Lennon II Parte" width="500" height="350" /></strong></p>
<p><strong>¿Qué opi­nas del furor pro­vo­cado en Nor­te­amé­rica tras el rumor de que Paul había muerto?</strong></p>
<p>Bien, pues ese furor se exten­dió alrede­dor del mundo. No supe qué pen­sar. Me dio risa, pero a la vez me pare­ció una ocu­rrencia exce­si­va­mente enferma.</p>
<p>Mucha gente creyó que la idea había sido mía, con el pro­pó­sito de incre­men­tar las ven­tas del Abbey Road. Pero ese disco no requi­rió de nin­guna estra­te­gia maca­bra para ven­der. Y, de cual­quier manera, yo jamás pen­sa­ría en algo así. La gente basó sus espe­cu­la­cio­nes en cier­tos ejem­plos muy pre­ci­sos, como el verso final de “Straw­be­rry Fields“que su­puestamente dice, ‘I Buried Paul’ [’Yo en­terré a Paul’]… Eso no es lo que dice. Dice ‘Cran­be­rry Sauce’ [’Salsa de arán­dano’]. Lo que yo digo en esa can­ción es [adopta un tono de gra­ve­dad] ‘Cran­be­rry sauce, cran­berry sauce’, y eso es todo. Y des­co­nozco lo que dice al revés.</p>
<p><strong>Supues­ta­mente, en “Revo­lu­tion No. 9? dice, ‘Encién­deme, encién­deme, anciano’…</strong></p>
<p>Bien, pues nunca lo he escu­chado. Hay tan­tas cosas ahí que yo jamás he logrado escu­char. Alguien llegó a pen­sar que el Nú­mero 9 se refiere a la dieta macro­bió­tica con­sis­tente en diez días de arroz con­ti­nuo… Fran­ca­mente, no sé nada al respecto.</p>
<p><strong>Todo se desa­rro­lló tan rápi­da­mente que seguro cons­ti­tuyó una gran sorpresa.</strong></p>
<p>Así es, no lo podía­mos creer. Ya no recuer­do qué fue lo pri­mero que pensé. Fue muy es­túpido, y una autén­tica pér­dida de tiempo.</p>
<p><strong>Tras la semana en Canadá y tras tu en­cuentro con Tru­deau y Munro, ¿cómo te sien­tes con los resultados?</strong></p>
<p>Los encuen­tros hicie­ron que todo valiera la pena. Hubiera valido la pena, de cual­quier forma, pero hubo tres pun­tos álgi­dos: Dick Gre­gory, Tru­deau, Munro, y tal vez los tipos de la Comi­sión de Dro­gas. Bueno, creo que ya son cua­tro pun­tos álgi­dos. Nos pare­ció que había­mos logrado enta­blar una espe­cie de diá­logo con el esta­blish­ment, y nos que­da­mos muy sor­pren­di­dos con su exa­ge­rada sobrie­dad. Claro que sería muy snob de mi parte asu­mir que el esta­blish­ment es una sola cosa, gigan­tesca y mons­truosa, sería un pre­jui­cio simi­lar al que rodea a los judíos o a los negros. Todos sole­mos tener esas ideas, todos somos cul­pa­bles en cierta medida. Así me sentí gran parte del tiempo. Esta gente hace lo que puede para ope­rar una maqui­na­ria enorme, hay de­masiados copi­lo­tos y nadie puede ser lo sufi­cientemente cui­da­doso. Sin embargo, nos sen­timos espe­ran­za­dos por­que ahora sabe­mos que algu­nas per­so­nas ‘nor­ma­les y sobrias’ in­tentan comu­ni­carse con noso­tros y con toda la juven­tud. Quie­ren com­pren­der­nos pero no saben cómo abor­dar­nos, así que tene­mos que ten­der­les nues­tra mano, por­que algu­nos de su bando ya lo están haciendo, sin com­pro­mi­sos, claro, pero en aras de la comunicación.</p>
<p><strong>Le decías a Munro, el minis­tro de Salud, que te preo­cu­paba el hecho de que los diálo­gos enta­bla­dos con la gente del así lla­mado esta­blish­ment podrían pare­cer, a los ojos de la juven­tud, algo así como un chanchu­llo desas­troso. Le suge­rías que este deta­lle te preo­cu­paba sobremanera.</strong></p>
<p>No me refe­ría tanto a una preo­cu­pa­ción como a una toma de con­cien­cia. Es como cuando The Beatles aban­do­na­mos Liver­pool, algu­nos cre­ye­ron que este hecho sig­nificaba que nos había­mos ven­dido, incluso nos repren­die­ron por haber dejado de tocar en The Cavern. Esta clase de asun­tos son de­licados, incluso al nivel de un salón de baile. Si aban­do­na­bas un club para irte a otro, te esta­bas arries­gando a per­der a algu­nas per­sonas. Cuando nos mar­cha­mos de Liver­pool per­di­mos cierta can­ti­dad de gente, pero nos fue mejor. Y cuando aban­do­na­mos Lon­dres e Ingla­te­rra, per­di­mos a algu­nos segui­do­res ingle­ses que ase­gu­ra­ban que nos había­mos ven­dido a Esta­dos Uni­dos, y así, hasta el infi­nito. Sé per­fec­ta­mente que algo así puede pasar de nuevo, por­que esta­mos a punto –me refiero a mí, a Yoko y al movi­miento paci­fista– de aban­do­nar Ingla­te­rra. Recién estu­vi­mos en el pro­grama de Ed Sulli­van, y esto es sólo el comienzo… El Año Uno, por decir así.</p>
<p><strong> ¿Qué sen­tiste la noche del domingo, viendo El show de Ed Sulli­van y todos esos videos anti­guos de The Beatles?</strong></p>
<p>Me sentí como cual­quiera que mira un viejo álbum foto­grá­fico. Son emo­cio­nes simi­la­res a las de quien visita su álbum fami­liar o cual­quier otra cosa por el esti­lo. Es lo mismo, pero en pelí­cula. No me dio pena. Quiero decir que uno no puede evi­tar sen­tirse lige­ra­mente ape­nado, pero nada grave, nada grave. No me lo tomo en serio; de hecho, me pare­ció muy gra­cioso. Poder verte a ti mismo resulta fas­ci­nante, sobre todo cuando las imá­ge­nes son tan vie­jas. Tra­taba de ima­gi­nar qué dia­blos pasaba por mi mente en esos momentos.</p>
<p><strong>¿Hay algún nuevo pro­ducto por ahí? The Plas­tic Ono Band, John y <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with Yoko" href="http://www.muladarnews.com/tag/yoko/" rel="tag nofollow">Yoko</a>, The Beatles&#8230;</strong></p>
<p>Oh, bueno, el nuevo álbum de música Freak de John y Yoko se encuen­tra enlata­do y en espera de ser lan­zado. Un lado con­tiene car­ca­ja­das, y el otro sólo susu­rros… al menos hasta el momento. No sé cuánto duran los susu­rros. Yoko y yo nos meti­mos en el estu­dio con un par de inge­nie­ros, gente de EMI que ese día se encon­traba sin nada que hacer. Asi­mismo, reci­bi­mos ayuda tanto de la per­sona que hace el corte de nues­tros dis­cos en Apple como del súper inge­niero de The Beatles, fuma­mos un poco y gra­ba­mos algu­nos rui­dos gra­cio­sos, y nos reí­mos a lo largo de los tra­cks. Ade­más, todo mundo, incluso aqué­llos que tra­ba­jan para noso­tros pero que pro­vie­nen de EMI (en cierto senti­do, hemos infil­trado esta orga­ni­za­ción a fin de que­dar­nos con la gente más crea­tiva, los jóve­nes), gri­taba sus pro­pias bro­mas a todo pul­món. Los chis­tes incom­pren­si­bles, salvo para pocos, son de risa loca. Es muy pareci­do al asunto de las bro­mas inter­nas con The Beatles. Todo mundo se sin­to­niza en la misma fre­cuen­cia humo­rís­tica si pasas cierto tiempo con ellos, y la idea es trans­mi­tir esta broma a pesar que sea apa­ren­te­mente interna. Pero, ¿sabes algo? Puede hacerte reír a ti tam­bién. Más tarde deci­di­mos susu­rrar en un tema de Yoko. Si susu­rras algo al oído de una perso­na y ésta a su vez hace lo mismo con otro, y así durante cierto tiempo, cuando el susu­rro vuelve a tus oídos no queda nada salvo un sin­sen­tido. Yoko había expe­ri­men­tado con esto en un tea­tro, frente a zoo ó 300 perso­nas. Los susu­rros pasa­ron de boca en boca y, al final, un tipo se le acercó tras subir al palco y correr hasta donde ella estaba para transmi­tirle lo que había escu­chado, pero ella le dijo, “No me lo digas”. Fue de risa loca. Realiza­mos esto de los susu­rros durante la sesión y alguien nos filmó. Muy pronto nos pusi­mos a gri­tar y aullar. La gente no podía concentrar­se, ni siquiera podían trans­mi­tir el susu­rro a causa de la risa his­té­rica gene­ral. Y es que reír en esas cir­cuns­tan­cias es inevi­ta­ble. Co­menzaré el Año Uno riendo; ade­más, tengo un par de can­cio­nes que quiero lan­zar como sen­ci­llos de la Plas­tic Ono Band. Por ahí hay un enla­tado de The Beatles, que seguramen­te sal­drá en febrero: Get Back.</p>
<div class="simplePullQuote">los años sesenta repre­senta ron mi adul­tez tem­prana, mien­tras que los años cin­cuenta fue­ron algo así como los vie­jos bue­nos tiem­pos de mi adolescencia.”</div>
<p><strong>¿Algún otro álbum en camino?</strong></p>
<p><strong></strong>Me gus­ta­ría gra­bar un disco con la Plas­tic Ono Band, pero no tengo tiempo. Sólo temas nue­vos. Quizá un lado sea mío y el otro de Yoko. Pero tal vez sólo se le antoje can­tar al­gunas bala­das como “Remem­ber Love”. Así que no lo sé; depende de muchas cosas. Tengo seis o siete can­cio­nes que aún debo arreglar.</p>
<p><strong>¿Es todo lo que has com­puesto en los úl­timos tiempos?</strong></p>
<p>Sí, aun­que, de hecho, ésa es mi canti­dad habi­tual. Sólo des­pués de seis meses pue­des con­tar con un catá­logo de unas 14 can­cio­nes. Son temas con los que te que­das estan­cado. Me paso la vida inten­tando ter­minar lo que tengo, alguna línea o fra­seo que me da vuel­tas en la cabeza. No puedo olvi­dar cier­tas ideas, así que debo vol­ver a ellas. Ahora tengo sólo seis o siete can­cio­nes en estado embrio­na­rio, y todas ellas están com­pues­tas de un par de ver­sos o provie­nen de algún pen­sa­miento. Por lo gene­ral me pongo a jugar con estos ele­men­tos. Al final me gus­ta­ría mon­tar­las con cual­quier músico dis­po­ni­ble. Tar­daré un poco por­que estoy ocu­pado, pero las ter­mi­naré, por­que me en­canta gra­bar. Es como una necesidad.</p>
<p><strong> ¿Crees que el año nuevo, el Año Uno, será bueno para la paz?</strong></p>
<p>Sí. Noso­tros cree­mos que esta década repre­sentó el prin­ci­pio del fin, pero esto ha sido algo posi­tivo y no depri­mente, como algu­nos sos­tie­nen. Ha sido una década mu­sical, per­te­ne­ciente a una nueva gene­ra­ción, una década rebo­sante de liber­tad, de com­prensión , con las mora­to­rias, el jazz, Wood­stock y otros fes­ti­va­les como el de la Isla de Wight. Esto es sólo el comienzo, pero lo que tene­mos que hacer es man­te­ner la espe­ranza viva. De lo con­tra­rio, nos hundiremos.</p>
<p><strong>La frase “Los años sesenta”, ¿qué te hace pensar?</strong></p>
<p><strong></strong>Yo no pen­saba en esos tér­mi­nos hasta que hace unos meses todo mundo comen­zó a hacerme pre­gun­tas al res­pecto. No me gusta pen­sar así. Supongo que puedo decirte que los años sesenta representa­ron mi adul­tez tem­prana, mien­tras que los años cin­cuenta fue­ron algo así como los vie­jos bue­nos tiem­pos de mi ado­les­cen­cia. Es una opi­nión per­so­nal, claro. En reali­dad no pienso mucho en ello. No pienso en esta década o en aqué­lla, sino hasta que los demás comien­zan a hacer pre­gun­tas. Eso es todo.</p>
<p><strong>¿Qué hay de la pro­mesa de una visita a Nueva York en febrero?¿Qué harás allí si te otor­gan la visa?</strong></p>
<p>Bueno, por lo pronto no hay nada defi­nido. Al pare­cer, alguien está orga­ni­zando una reunión o pro­testa en una fábrica de armas, aun­que toda­vía no sabe­mos a cien­cia cierta dónde se lle­vará a cabo. La cosa no ha pasado de unas cuan­tas plá­ti­cas. Pero, en efecto, será una reunión o una manifesta­ción. Y, claro, las lito­gra­fías están a punto de salir, así como Gra­pe­fruit, el nuevo libro de <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with Yoko" href="http://www.muladarnews.com/tag/yoko/" rel="tag nofollow">Yoko</a>. Pero esto será sólo una espe­cie de sub­pro­ducto de todo lo demás. Y ten­dre­mos el estreno de Get Back. Espero que todos los Beatles hagan acto de presencia.</p>
<p><strong>¿Te sien­tes más lleno de espe­ranza en lo que res­pecta al asunto de la paz tras tu vi­sita a Canadá?</strong></p>
<p>Claro, y eso que antes nos sen­tía­mos muy espe­ran­za­dos. Así que ya pue­des imaginar­te cómo han aumen­tado nues­tras esperan­zas. Y es que, de vez en cuando, resulta posi­ble atis­bar un futuro dife­rente, esto es sufi­ciente para man­te­nerte activo. La visi­ta a Canadá nos per­mi­tió este atisbo.</p>
<p>El futuro pinta bien.</p>
<p style="text-align: right;"><strong>TRADUCCIÓN: </strong>FERNANDO BENÍTEZ</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://muladarnews.com/2010/11/una-charla-privada-con-john-lennon-ii-parte/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Una Charla Privada con John Lennon I Parte - El 7 de febrero de 1970, Rolling Stone le hizo un home­naie a John Len­non corno el Hom­bre del año (de 1969). Aquí repro­du­ci­mos la entre­vista sos­tuvo con Rit­chie York con Len­non en aquel año.</title>
		<link>http://muladarnews.com/2010/11/una-charla-privada-con-john-lennon-i-parte/</link>
		<comments>http://muladarnews.com/2010/11/una-charla-privada-con-john-lennon-i-parte/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 22 Nov 2010 06:48:44 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Muladar News</dc:creator>
				<category><![CDATA[Entrevistas]]></category>
		<category><![CDATA[Inmortales]]></category>
		<category><![CDATA[Música]]></category>
		<category><![CDATA[Abbey Road]]></category>
		<category><![CDATA[Aretha Fran­klin]]></category>
		<category><![CDATA[Central Intelligence Agency]]></category>
		<category><![CDATA[John Len­non]]></category>
		<category><![CDATA[The Beatles]]></category>
		<category><![CDATA[The Plas­tic Ono Band]]></category>
		<category><![CDATA[White Album]]></category>
		<category><![CDATA[Yoko Ono]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://mercex.wordpress.com/?p=147</guid>
		<description><![CDATA[Entre­vis­ta­dor: Últi­ma­mente has hablado de mucho acerca del hecho de que The Beatles no son más el grupo musi­cal que solían ser hace dos o tres años, que ahora todos uste­des han salido dis­pa­ra­dos...]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="alignnone size-full wp-image-4903" title="entrevista-lennon" src="http://muladarnews.com/wp-content/uploads/2010/11/entrevista-lennon1.jpg" alt="entrevista lennon1 Una Charla Privada con John Lennon I Parte" width="500" height="281" /></p>
<p><strong><span style="color: #800000;">Entre­vis­ta­dor: </span></strong><strong>Últi­ma­mente has hablado de mucho acerca del hecho de que The <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with Beatles" href="http://www.muladarnews.com/tag/beatles/" rel="tag nofollow">Beatles</a> no son más el grupo musi­cal que solían ser hace dos o tres años, que ahora todos uste­des han salido dis­pa­ra­dos en dis­tin­tas direc­cio­nes. El ejem­plo per­fecto es el tuyo y el de <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with Yoko" href="http://www.muladarnews.com/tag/yoko/" rel="tag nofollow">Yoko</a>, y la escena que uste­des dos han gene­rado. Me parece que, en reali­dad, todos uste­des se encuen­tran sumi­dos en una pecu­liar com­pe­ten­cia interna.</strong></p>
<p><strong><span style="color: #800000;">John Len­non:</span></strong> Bueno, la cosa es que a causa de la falta de espa­cio en un disco, nos hemos visto forza­dos a bus­car otras sali­das. En mi caso, para eso sirve The Plas­tic <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with ono" href="http://www.muladarnews.com/tag/ono/" rel="tag nofollow">Ono</a> Band. George se sirve de cual­quier cosa; Ringo tiene un disco solista en lista de espera y Paul tiene lo de Mary Hop­kins o cual­quier otro pro­yecto que decida hacer por su cuenta. Sin embargo, segui­mos creando como The <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with Beatles" href="http://www.muladarnews.com/tag/beatles/" rel="tag nofollow">Beatles</a>, pero hoy por hoy no hay mucho de qué hablar. Salvo el hecho de que nece­si­ta­mos más espa­cio. The Beatles es una banda exce­si­va­mente limi­tada, ése es el problema.</p>
<p><strong>Cuando tra­ba­jas en un nuevo álbum de The <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with Beatles" href="http://www.muladarnews.com/tag/beatles/" rel="tag nofollow">Beatles</a>, ¿con cuán­tas can­cio­nes con­tribuyes, y con cuán­tas se queda la banda al final?</strong></p>
<p>Quizá siete u ocho, pero como en un disco no caben más de 14, ya pue­des ima­gi­nar cómo se ponen las cosas. Debes ele­gir tus favo­ri­tas, o las que sig­ni­fi­can algo para los demás. He ahí el problema.</p>
<p><strong>El hecho de que desde hace cua­tro años tú y Paul no com­po­nen en man­cuerna, debe haber tenido efec­tos nega­ti­vos en ese sen­tido por­que, en el pasado, ese esfuerzo con­junto redun­daba en unas ro can­cio­nes por álbum. Ahora tie­nen que divi­dirlo todo.</strong></p>
<p>Esos esfuer­zos que men­cio­nas se de­bieron a que tenía­mos que cubrir algu­nos tra­cks, pero hici­mos nues­tro mejor esfuer­zo a fin de mejo­rar algu­nos temas realmen­te espan­to­sos. Pero ahora George hace lo suyo, así que las cola­bo­ra­cio­nes “John/ Paul” ya no tie­nen sen­tido. Vamos, algu­nas de nues­tras cola­bo­ra­cio­nes son bas­tante bue­nas, pero por ahí hay tam­bién mucha basura y a mí me gusta más cuando cuen­tas con tres com­po­si­to­res. Si al final no hay es­pacio, la opción con­siste en lle­var tu mate­rial a algún otro lado.</p>
<p><strong>De todas las can­cio­nes com­pues­tas por John y Paul, ¿cuá­les son tus favoritas?</strong></p>
<p>No lo sé… Bueno, tal vez las más anti­guas: “I Want to Hold Your Hand”, “She Loves You” y algu­nas otras cosas que hici­mos jun­tos. No se me ocu­rre nada más en este mo­mento, pero me refiero a cosas por el estilo.</p>
<p><strong>Hace no mucho tiempo me dijiste que Abbey Road y The White Album te pare­cían tan bue­nos como Sgt. Pepper…</strong></p>
<p>Claro, por supuesto. En mi opi­nión, hemos mejo­rado mucho desde Sgt. Pep­per. El pro­blema es que la gente suele idea­li­zar a Pep­per. En su momento fue una buena idea, pero en retros­pec­tiva ya no me parece tan espectacu­lar. Como ocu­rre con todas las cosas, alguna vez fue gran­dioso. Pero indu­da­ble­mente pre­fiero algu­nos tra­cks del álbum doble, o casi todo lo plas­mado en AbbeyRoad. ¿Qué es lo más memo­ra­ble de Pep­per? Posi­ble­mente “A Day in the Life”. ¿Sabes? Pre­fiero can­cio­nes suel­tas, no dis­cos completos.</p>
<p><strong>George ha dicho que el White Album le pare­cía un equí­voco en varios pla­nos, aun­que más tarde cam­bió de opi­nión. Dijo que ya no estaba tan seguro de su declara­ción. ¿No te parece que un álbum doble es una opción via­ble en lo con­cer­niente a la falta de espacio?</strong></p>
<p>Sí, pero, a la vez, gran parte de la música se per­dió por la sen­ci­lla razón de que ese álbum doble con­tiene dema­sia­dos ele­men­tos. Con el tiempo, la gente podrá des­ci­frar todo lo que hay allí, y es que hay tan­tas cosas ocu­rriendo simul­tá­nea­mente en dicha gra­ba­ción. Pero quizá el error fue haber depo­si­tado tanto en ese disco: muchas cosas se han per­dido, aun­que las cosas siem­pre aca­ban per­dién­dose, y al menos logra­mos des­ha­cer­nos de mucho mate­rial atrasado.</p>
<p>El tra­bajo con The Beatles ya no me resul­taba tan intere­sante, aun­que en cierto sen­tido, me parece que todos está­ba­mos aburridos.”</p>
<p><strong>¿Te molesta el hecho de no <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with poder" href="http://www.muladarnews.com/tag/poder/" rel="tag nofollow">poder</a> gra­bar inme­dia­ta­mente una can­ción que ya tie­nes lista?</strong></p>
<p>No lo soporto. No puedo sopor­tar que las can­cio­nes se que­den ahí. espe­rando duran­te años. Me exas­pera. de hecho, a todos nos exas­pera. “Revo­lu­tion No. 2? –la que apa­rece en el álbum– y “Revo­lu­tion No.9? constitu­yen dos bue­nos ejem­plos, aun­que final­mente han salido. Yo que­ría que estos temas fue­ran lan­za­dos como sen­ci­llos por­que ahí afuera se des­ple­gaba una revo­lu­ción y la vio­len­cia comen­zaba a esca­lar. Mi deseo era que estas can­cio­nes salie­ran rápi­da­mente. Pero el resto de la banda regresó de sus vaca­cio­nes y dijo que la música no les pare­cía sufi­cien­te­mente buena o comer­cial. Ton­te­rías por el estilo. Así que espe­ra­mos y espe­ra­mos y al final lan­za­mos “Hey Jude”, pero pienso que hubié­ramos podido lan­zar ambas cosas. Eso es lo que me impa­cienta. Me deja­ron lan­zar “The Bai­lad ofJohn and <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with Yoko" href="http://www.muladarnews.com/tag/yoko/" rel="tag nofollow">Yoko</a>”. pero yo que­ría que este tema fuera la noti­cia en sí, no una espe­cie de pelí­cula de los suce­sos. Que­ría un video simul­tá­neo del evento, y nada más. No soy bueno para espe­rar. Había pen­sado en “Cold Tur­key” para The <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with Beatles" href="http://www.muladarnews.com/tag/beatles/" rel="tag nofollow">Beatles</a>. pero el resto de la banda no estaba listo para gra­bar un sen­ci­llo, así que lo lancé con The Plas­tic <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with ono" href="http://www.muladarnews.com/tag/ono/" rel="tag nofollow">Ono</a> Band. Sin embargo, no me importa el for­mato, siem­pre y cuando el mate­rial vea la luz.</p>
<p><strong>¿Alguna vez has pen­sado que la compo­sición de can­cio­nes para ter­ce­ros podría repre­sen­tar una solución?</strong></p>
<p><strong> </strong>No, no espe­cí­fi­ca­mente para otras per­sonas, por­que cuando logro escri­bir un buen tema, algo agra­da­ble, lo que tengo en mente es gra­barlo yo mismo. Pero con fre­cuencia pienso en darle un tema a alguien que me guste, a pesar de que al final jamás lo hago. Con nues­tras can­cio­nes, la mez­cla es tan impor­tante como la com­po­si­ción. Paul ha rega­lado dema­sia­das can­cio­nes, y los resul­ta­dos han sido desas­tro­sos. Los covers de nues­tro mate­rial solían ser pési­mos, pero las cosas mejo­ran. La ver­sión de “Let It Be” de Aretha Fran­klin es fantásti­ca, la escu­ché recien­te­mente. Sólo le daría una can­ción a un buen arre­glista. Sólo así no ten­dría que moles­tarme en super­vi­sar la gra­ba­ción a fin de sen­tirme satis­fe­cho con los resul­ta­dos. No me gusta cuando todo sale mal.</p>
<p><strong>¿Sigues com­po­niendo tan frenética­mente como antes? ¿Cuán­tos temas com­pones a la semana?</strong></p>
<p>Tengo bro­tes de fecun­di­dad. Hoy por hoy no me siento exa­ge­ra­da­mente pro­lí­fico por­que estoy muy ocu­pado con otros asun­tos. Sólo me ocupo del mate­rial que está a punto de salir, pero, fran­ca­mente, esto es preferible.</p>
<p><strong>¿Te emo­ciona gra­bar nuevo mate­rial con The Beatles? ¿Acaso el entu­siasmo de antaño aún per­mea las sesiones?</strong></p>
<p>Claro, claro. En el estu­dio siem­pre re­aparece esa vieja sen­sa­ción, los ner­vios, las ideas y todo lo demás. Es la misma bata­lla de siem­pre, y el mismo disfrute.</p>
<p><strong>Uno podría pen­sar que tú eres el Beatle más activo, mien­tras que a los otros lo que más les gusta es pasarla tranquilamente.</strong></p>
<p>Pero no siem­pre es así, sólo ahora a causa de mi impli­ca­ción en este movi­miento por la paz. Durante años, Paul solía ser quien nos agru­paba y espo­leaba. Nos ser­mo­neaba, “Vamos, gra­be­mos algo”, y noso­tros le decía­mos, “Oh, no, por favor, no tene­mos ganas”, o cosas por el estilo. Actual­mente estoy in­merso en algo que no tiene nada que ver con las gra­ba­cio­nes, y ésa es la razón por la que me encuen­tro tan activo. El tra­bajo con The <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with Beatles" href="http://www.muladarnews.com/tag/beatles/" rel="tag nofollow">Beatles</a> ya no me resul­taba tan interesan­te, aun­que en cierto sen­tido, me parece que todos está­ba­mos abu­rri­dos. Paul hizo un buen tra­bajo, pues nos man­tuvo uni­dos. A pesar de que no sabía­mos qué rumbo tomar. Yo caí en la cuenta de lo que podía hacer, pero no era nada que tuviera que ver con el grupo. Pudo haber sido de otra manera, pero depen­día de ellos. Sin embargo, yo no iba a espe­rar­les, mucho menos tra­tán­dose de su com­pro­miso con la paz, o con las can­cio­nes, así que seguí mi camino a pesar de que me hubiese gus­tado que me acompañaran.</p>
<p><strong>¿Fomen­taste el inte­rés del resto de la banda por el movi­miento pacifista?</strong></p>
<p>Hice un esfuerzo muy al prin­ci­pio, pero me parece que para ellos esto no era más que un asunto mío y de <a class="st_tag internal_tag" title="Posts tagged with Yoko" href="http://www.muladarnews.com/tag/yoko/" rel="tag nofollow">Yoko</a>, una labor de con­vencimiento que rea­li­zá­ba­mos como pareja. Quizá esto fue dema­siado para ellos, así que al final reac­cio­na­ron en con­tra. Los pre­sioné dema­siado, y ahora he optado por dejar­los en paz. Quizá a la pos­tre ven­gan con la cola entre las patas, pero si no, les deseo lo mejor.</p>
<p><strong>¿Te man­tie­nes en con­tacto con George, Paul y Ringo?</strong></p>
<p>Veo por lo menos a uno o dos de ellos cuando menos una vez por semana. Estos encuen­tros ocu­rren nor­mal­mente en Ap­ple. Veo a Ringo en las ofi­ci­nas ven­diendo su pelí­cula, o a George ofre­ciendo lo de Doris Troy. Yo tam­bién estoy ahí a fin de nego­ciar algo. Así es como nos encon­tra­mos. Y, obvia­mente, siem­pre esta­mos al tanto de lo que los otros están haciendo; con­ta­mos con una red que nos informa del para­dero de los demás, por si que­re­mos reunir­nos. Por lo gene­ral, sole­mos enviar­nos tar­je­tas pos­ta­les. A Paul se le ocu­rrió esto de enviar pos­ta­les a todo mundo a fin de man­te­ner el con­tacto y man­dar salu­dos. Y eso es lo que hace­mos, nos envia­mos men­sa­jes y bro­mas y todo lo demás.</p>
<p style="text-align: right;"><a href="http://www.muladarnews.com/2010/11/una-charla-privada-con-john-lennon-ii-parte/" target="_self">Con­ti­núa aquí…</a></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://muladarnews.com/2010/11/una-charla-privada-con-john-lennon-i-parte/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Carta de Maria Elena Moyano - &quot;...Seguiré al lado de mi pueblo, de las mujeres, jóvenes y niños...&quot;</title>
		<link>http://muladarnews.com/2010/11/carta-de-maria-elena-moyano/</link>
		<comments>http://muladarnews.com/2010/11/carta-de-maria-elena-moyano/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 11 Nov 2010 14:28:35 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Muladar News</dc:creator>
				<category><![CDATA[Blog Muladar News]]></category>
		<category><![CDATA[Cartas Inmortales]]></category>
		<category><![CDATA[Inmortales]]></category>
		<category><![CDATA[Canadá]]></category>
		<category><![CDATA[Casa de la Mujer]]></category>
		<category><![CDATA[Comité de Lucha de Animadoras de Educación Inicial]]></category>
		<category><![CDATA[El Salvador]]></category>
		<category><![CDATA[Federación de Mujeres]]></category>
		<category><![CDATA[Federación Popular de Mujeres]]></category>
		<category><![CDATA[maria elena moyano]]></category>
		<category><![CDATA[pcp sendero luminoso]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://muladarnews.com/?p=4415</guid>
		<description><![CDATA[La presente carta fue publicada el 17 de Febrero. de 1991 y esta escrita por nuestra heroína Maria Elena Moyano en el Diario la República. En el podemos advertir las primeras intenciones de...]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="aligncenter size-full wp-image-5117" title="María-Elena-Moyano" src="http://muladarnews.com/wp-content/uploads/2010/11/María-Elena-Moyano.jpg" alt="María Elena Moyano Carta de Maria Elena Moyano" width="500" height="330" /></p>
<p><strong>La presente c</strong><strong>arta fue publicada el 17 de Febrero. de 1991 y esta escrita por nuestra heroína Maria Elena Moyano en el Diario la República.</strong> En el podemos advertir las primeras intenciones de los movimientos terroristas de querer infiltrarse dentro de los movimientos sociales y grupos vecinales. Maria Elena denuncia las campañas de desprestigio que caen sobre ella y las constantes amenazas de muerte que no la amilanaron y la hicieron más fuerte. De esta forma Maria Elena firma su sentencia pera entrar en la historia del Perú como nuestra Madre Coraje:</p>
<blockquote><p><strong>Con suma indignación he recogido un volante que anda circulando, de un tal MCD que reivindica al PCP Sendero Luminoso, manifestando una serie de calumnias hacia mi persona, y me veo, frente a lo denunciado, en la necesidad urgente de aclarar:</strong></p>
<p><strong>1. Me acusan de estar aliada con el gobierno y las fuerzas armadas.</strong> Ustedes son testigos que siendo dirigente muy joven y como presidenta de la Federación de Mujeres de Villa El Salvador, siempre deslindé y luché con los gobiernos de turno que oprimen al pueblo. Además, denuncié las. violaciones a los derechos humanos, el genocidio en los penales y el rastrillaje de grupos paramilitares. Ha sido la Federación bajo mi dirección la única organización que en Villa El Salvador salió a las calles a protestar, con miles de mujeres con ollas vacías, frente a la política del Fujishock de Cambio 90.</p>
<p><strong>2. Me acusan de pretender formar rondas urbanas en coalición con las fuerzas armadas.</strong> Ustedes, que me conocen en 20 años de historia de Villa El Salvador, jamás podrían creer eso. No estoy de acuerdo con la intromisión del Ejército, jamás lo estaré. Es la historia de Villa El Salvador que ha implementado desde su fundación las rondas vecinales autónomas para enfrentar a la delincuencia y la drogadicción.</p>
<p><strong>3. Me acusan de robar al pueblo.</strong> Ustedes saben que desde la edad de 15 años trabajé como animadora de educación inicial, alfabetizadora, promotora de salud, todo este trabajo por cinco años en forma voluntaria; así lo demuestran las madres que enseñé a leer y escribir; niños hoy jóvenes a quienes enseñé educación inicial. Ustedes me vieron durante muchos años desde la construcción de la Federación de Mujeres caminando por los arenales de Villa El Salvador, construyendo y formando sus sólidas bases. Mi práctica es una práctica de entrega y sacrificio, sin recibir nada a cambio.</p>
<p><strong>Aclaro:</strong> frente al dinero de Canadá, si dicen que tienen mil ojos, cómo es que no pueden ver los cuatro centros de acopio construidos con su implementación interior. Véanlos. Además, debo decirles que jamás administré, ni como persona ni como dirigente, este dinero, que fue administrado por la propia institución.</p>
<p>Frente al dinero del Isis, si dicen que tienen mil oídos, por qué no escuchan las asambleas de centrales de comedores, donde la comisión responsable de la administración de este dinero informó detalladamente de la distribución del dinero en capital de trabajo para los cuatro centros de acopio de la Federación, la compra de un generador y una balanza gigante. <strong>Será la Federación quien ratifique esta información.</strong></p>
<p><strong>4. Frente a lo de las cajas de leche, jamás en mi historia dirigencial repartí víveres o leche, porque mi cargo como presidenta así lo requería.</strong> Siempre existieron comisiones, como la de abastecimiento, que compra con el comité distrital y vende a los comedores con su propio dinero. La Federación con pruebas lo aclarará.</p>
<p><strong>5. Frente al impuesto a los comerciantes, si tienen mil oídos sabrán del clamor del pueblo porque se fiscalice e imponga sanciones a algunos comerciantes.</strong> Esto lo organizan las inspectoras femeninas populares, pero el dinero recabado pasa a los fondos del municipio, que luego va al servicio del pueblo.</p>
<p><strong>6. Me acusan que yo dinamité el Centro de Acopio y que ellos no fueron.</strong> Veamos mi práctica: desde la fundación de la Federación, ayudé a la formación de sus bases sólidas y fuertes. Mi práctica es de construir, y desde los doce años ayudé a las madres a levantar locales comunales, postas médicas, plantar árboles, etc.</p>
<p><strong>Siendo joven, formé grupos juveniles Hijos del Pueblo, Renovación, y ayudé a la conformación del Comité de Lucha de Animadoras de Educación Inicial, del cual fui presidenta.</strong> Siendo madre, formé clubes de mujeres y de madres, cientos de comités de vaso de leche; siendo presidenta, ayudé a la construcción de todos los locales que hoy tiene la Federación, centros de acopio y la Casa de la Mujer.</p>
<p>Lo que construí con mis propias manos jamás lo podría destruir. Entonces, no basta el discurso radical, ni la calumnia. Los hechos son los que demuestran.</p>
<p>Agradezco la solidaridad de las mujeres organizadas, de la juventud salvadoreña, de mis vecinos que me vieron crecer en estos 20 años de historia de Villa El Salvador que apuestan a la vida.</p>
<p><strong>Finalmente, vecinos, la revolución es afirmación a la vida, a la dignidad individual y colectiva.</strong> Es ética nueva. La revolución no es muerte, ni imposición, ni sometimiento, ni fanatismo. La revolución es vida nueva, es luchar por una sociedad justa, digna y solidaria al lado de las organizaciones creadas por nuestro pueblo, respetando su democracia interna y gestando los nuevos gérmenes del poder del nuevo Perú. Seguiré al lado de mi pueblo, de las mujeres, jóvenes y niños.</p>
<p>Seguiré luchando por la paz con justicia social.</p>
<p>Viva la Vida.</p>
<p style="text-align: right;">María Elena Moyano.</p>
<p><span style="color: #800000;"><br />
</span></p></blockquote>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://muladarnews.com/2010/11/carta-de-maria-elena-moyano/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

